045 - Once hombres y una mujer
Once hombres y una mujer
NARRADOR
Había ocurrido un accidente
en el helicóptero...
VOCES
Ay, ay… ¡agárrense!
NARRADOR
El piso de la nave se abrió
y los once pasajeros se aferraban
a una misma cuerda
que colgaba de los patines del helicóptero…
VOCES
¡Ay, Dios Santo!...
¡agárrense!
NARRADOR
Once pasajeros:
diez hombres y una mujer.
VOCES
¡Nos vamos a caer!
NARRADOR
La cuerda no era suficientemente gruesa
como para soportar tanto peso,
por lo que decidieron
que una persona debía sacrificarse
y soltarse.
De otro modo,
todos caerían.
VOCES
Uno de los once, pero…
¿quién?...
No, yo no… Tú… No…
NARRADOR
No se ponían de acuerdo
para elegir quién sería la persona
que se soltaría para aligerar el peso.
MUJER
Un momento, déjenme hablar.
NARRADOR
La mujer, con voz firme, anunció:
MUJER
Yo me ofrezco voluntariamente…
a soltarme de la cuerda.
VOCES
Oh…
MUJER
Después de todo,
yo estoy acostumbrada
a poner mis intereses
en segundo plano, ya que:
Como madre,
siempre he dado prioridad a mis hijos.
Como esposa,
siempre antepongo los gustos
de mi marido a los míos.
Como hija,
siempre estuve doblegada
ante mi padre.
Como profesional,
he permitido que mis jefes
se queden con el crédito
por mis logros.
Y como mujer…
NARRADOR
Alzó la mirada
hacia el infinito
y se puso una mano
sobre el corazón…
MUJER
¡Como mujer,
mi misión en la vida
es sacrificarme
por los demás
sin esperar nada a cambio!
NARRADOR
Eufóricos de emoción,
los hombres rompieron en aplausos.
VOCES
Ohhh…
MUJER
Moraleja:
Las mujeres somos nobles, pero no idiotas.