El libro de canciones subió volando por el aire, subió y subió y llegó hasta las ramas más altas del árbol. Pero esta vez pasó algo completamente diferente. El árbol, ya con tantas cosas enganchadas, no pudo aguantar ni un peso más. Todas las cosas empezaron a moverse.
La casa, la ballena, el camión de bomberos, el orangután, la barca, la bicicleta, el cubo de pintura, la escalera, la pelota, los dos zapatos, el libro de canciones y, por fin, también la cometa roja. Todo cayó al suelo al mismo tiempo con un ruido enorme