- Disculpe, señorita, tiene sus tres tomates, su pimiento rojo, su pimiento verde, una lechuga y un pepino. ¿Necesita que le traiga algo más o puedo seguir trabajando y colocando las aceitunas en sus estanterías? Perdón, es que no recuerdo lo que estaba poniendo.
- Antes me había dicho atún.
- Pues atún, tengo ya no sé dónde estaba.
- Pues vaya trabajador que no se acuerda de lo que hace, ¿no?
- A ver, yo estaba poniendo las latas y usted ha venido a preguntarme cosas y a pedirme que vaya a buscar cosas a las verduras.
- Tengo un problema.
- ¿Qué problema tiene?
- No sé dónde está el aceite.
- ¿El aceite? El aceite está en el pasillo del medio, con el vinagre y las especias.
- Es usted un chico muy majo, ¿no? Mire, es que no puedo cargar peso. ¿Podría ir a buscarme el aceite, por favor?
- Supongo que a estas alturas ya lo viene a ver aquí. ¿Cuántas botellas de aceite quiere?
- Depende. ¿Cuántas botellas de aceite podrá llevar usted hasta mi casa?
- ¿Hasta su casa?
- Claro. ¿No hay servicio de entregado a domicilio?
- Sí, pero yo no hago el entregado a domicilio.
- Sí, me ha dicho este chico tan amable de la puerta que usted era el encargado.
- ¿De llevar la compra a casa?
- Sí. Y, además, me ha dicho que usted pasará por caja y me hará la compra. Vivo en la calle América número 3. Muchas gracias.
Le espero, pero no tarde, que tengo que hacer la ensalada. Gracias. Es muy amable.