Lucas abrió el documento en blanco y lo miró durante varios minutos. Escribió una frase, la leyó y la borró. Luego escribió otra frase diferente, pero también la borró. Repitió el proceso tres o cuatro veces hasta que cerró el ordenador de golpe.
Estaba enfadado y se sentía frustrado. No puedo concentrarme , le dijo a Missy, que dormía en el sofá sin ningún tipo de preocupación. Lucas le envidiaba un poco esa capacidad para descansar sin culpa.
Se levantó, fue a la ventana y apoyó la frente en el cristal frío. Necesitaba que algo le llamara la atención, y lo necesitaba urgentemente.