MANDILÓN
¿Están listos para ordenar?
Sí, yo te pido el pollo a las finas hierbas, por favor.
-¿Qué pasó? -¿De qué?
¿Por qué el sonido? La expresión que hiciste, ¿por qué?
Es que el pollo es pura hormona, mi amor.
Sí, es cierto.
No, entonces te lo voy a cambiar por...
-Ah, mira, el espagueti cacio. -Te cae pesado.
-¡Híjole, sí! Salmón. -Tiene colorantes.
-Atún. -Tiene mercurio.
-Una ensalada. -Te inflama.
-Que sea carne, por favor. -El colesterol...
-¿Me pasas tu carta de postres? -Diabetes.
-De una vez la cuenta. -¡Qué caro es este lugar!
-¿Nos vas pidiendo un taxi? -Aquí ya no hay a esta hora.
-Nos vamos a pie. -Es bien peligroso aquí, ¿no?
Pero tú querías salir a cenar, mi amor.
Sí, ¿para avivar la llama del amor!
-¿Y si vamos a un hotel? -¿Sábanas tibias?
-Nos damos un bañito juntos. -No cabemos.
-Directo a coger. -¡Me duele la cabeza!
-Te tomas una aspirina. -Soy alérgica.
-Me quiero separar. -Estoy embarazada.
-Ojalá sea niña. -Es niño.
Está bien.
Voy a abortar.
-Pero eres católica. -Ya soy atea.