Cuando llegan a un pequeño lago, Luna mira el agua. Durante un segundo, ve el reflejo de un unicornio blanco detrás de ella. Se gira muy de prisa. No hay nadie.
Solo el bosque. Solo los árboles. Solo el viento. Pero cuando vuelve a mirar el lago, el reflejo también ha desaparecido.
Luna sonríe. Está segura de que cada vez está más cerca de descubrir el gran secreto.