De vuelta en el aparcamiento, Lucas guardó la compra y preparó algo de comer. Hizo huevos con tomate, que es su receta favorita cuando no tiene mucho tiempo ni muchas ganas de cocinar. Es rápida, sencilla y siempre está buena. Mientras cocinaba, Missy entró en la cocina atraído por el olor.
Se quedó sentado junto a sus pies, mirando la sartén con una concentración que Lucas nunca ha visto en el gato cuando se trata de otra cosa. No te voy a dar nada, dijo Lucas. Missy siguió mirando la sartén.