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Español con Juan, Fumar para ligar (2) – Text to read

Español con Juan, Fumar para ligar (2)

Intermedio 1 de espagñol lesson to practice reading

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Fumar para ligar (2)

Pero no solo un hombre, un hombre duro, un hombre duro, porque los hombres duros también, no solo los intelectuales, también los hombres que trabajaban en el campo ¿no? Los hombres que trabajaban en las fábricas, los hombres que trabajaban en las obras, en las construcciones, todos esos hombres fumaban, fumaban en el bar, fumaban en los trabajos ¿no? Los profesores, los profesores en clase también fumaban, todo el mundo fumaba, todo el mundo fumaba. En clase, en clase también fumaban, si, recuerdo, en clase los profesores fumaban. Y todo eso, todo eso a mí me parecía muy chulo, muy chulo. Me parecía muy varonil también, me parecía gente muy inteligente, gente muy dura, gente varonil, hombres ¿no? Y cuando alguien decía que no fumaba, pues me parecía aburrido. Y cuando alguien me preguntaba, oye ¿tu fumas? y yo decía, no, no fumo, me daba vergüenza, me daba vergüenza. Pero, claro, yo no fumaba, pero me daba vergüenza.

Entonces, dije voy a empezar a fumar, llevaba varios meses pensándolo y tenía esa idea del tabaco como algo muy chulo, muy varonil y nada, pues un día, un día me puse a fumar y recuerdo que fue el día de la salud y dije, hoy hombre, hoy voy a empezar a fumar, el día de la salud. Claro yo no era consciente de los problemas de salud que puede traer el tabaco ¿no? Cuando tienes 16 o 17 años eso de la salud es algo que no te preocupa mucho ¿no? Es algo que te parece muy lejano, la muerte, la muerte te parece algo muy lejano, eso es algo que le pasa a otros ¿no? La muerte, la muerte es algo que le pasa a otros. Los que se mueren son siempre los otros, los que tienen cáncer son siempre los otros, los que tienen ataques al corazón son siempre los otros, tu no, tu no, tu eres joven, tú tienes 17 años.

Cuando yo tenía 17 años yo quería ser chulo, yo quería ser guay, yo quería ser varonil, yo quería ser un hombre, yo quería ser atractivo, yo quería ser inteligente, yo quería atraer a las chicas, para atraer a las chicas tenías que, tenías que tener un cigarrillo en las manos, con un cigarrillo en las manos eras mucho más chulo ¿no? Eras mucho más guay ¿no? Eras mucho más duro ¿no? Si tú dices hoy es miércoles, con un cigarrillo en la boca, eso es súper chulo ¿no? Hoy es miércoles, te llevas el cigarrillo a la boca, te tragas el humo, te tragas el humo y luego lo echas fuera y dices hoy es miércoles. Y eso es mucho más chulo, es mucho más guay cuando lo dices con el cigarrillo que si no tienes cigarrillo. Si dices hoy es miércoles sin cigarrillo, eso es aburrido, es aburrido. Entonces yo tenía esa imagen del tío que fuma y tal y empecé a fumar el día de la salud, me acuerdo. Y estuve fumando, estuve fumando diez años, diez años, o más de diez años, si, más de diez años.

Fumaba mucho, yo fumaba mucho, fumaba muchísimo, porque yo cuando hago algo, cuando hago algo lo hago a tope, a tope, no un poquito, porque hay gente, hay gente, yo he visto gente que fuma dos cigarros al día, dos o tres cigarrillos al día ¿Eso es fumar? ¿Eso es fumar? Eso no es fumar. Es que yo sería incapaz, yo sería incapaz de fumar dos o tres cigarrillos al día. Si fumas, tienes que fumar un mogollón, ¡un mogollón! Yo fumaba chicos, yo fumaba dos o tres paquetes de cigarrillos, cada paquete tenía veinte cigarrillos ¿Vale? Yo fumaba una media de cuarenta o cincuenta cigarrillos al día. Yo fumaba todo el tiempo, yo fumaba cada media hora, más o menos encendía un cigarrillo, cada veinte minutos encendía un cigarrillo, me despertaba por la noche, porque no podía dormir, y lo primero que hacía era fumarme un cigarrillo. Me despertaba por la mañana, y antes de levantarme me fumaba un cigarrillo. Me tomaba un café para desayunar, y después del café me fumaba otro cigarrillo, me duchaba y después de la ducha me fumaba otro cigarrillo. Fumaba cigarrillos en la calle, fumaba cigarrillos en clase, fumaba cigarrillos en el autobús, en todas partes, porque en aquella época se podía fumar en todas partes. Fumaba cigarrillos en el bar, después de tomarme una cerveza, fumaba cigarrillos después de comer. A todas horas. Antes de acostarme me fumaba un cigarrillo, para estar con los amigos me fumaba un cigarrillo, cuando estaba solo me fumaba un cigarrillo, cuando estaba aburrido me fumaba un cigarrillo, cuando estudiaba me fumaba un cigarrillo, fumaba cigarrillos a todas horas ¡Fumaba mucho tío! ¡Fumaba mucho!

Estuve diez años fumando mucho, porque yo hago, como digo, yo hago las cosas así, o fumo o no fumo. Si fumo, fumo. Yo eso de, yo fumo dos o tres cigarrillos ¡NO! Para mi es imposible, para mi es imposible, y lo mismo con otras cosas, lo mismo con el café, por ejemplo, o con los plátanos. ¡Yo no puedo comer un plátano! Un plátano solo, un plátano solo, yo he visto gente que se come un plátano, un plátano al día o cada dos días, yo eso no lo puedo hacer porque a mí los plátanos me gustan mucho, yo me como, no exagero chicos, no exagero, no estoy exagerando, no estoy de broma, yo cada día me como diez o doce plátanos, diez o doce plátanos. Me como tres plátanos por la mañana, me como dos o tres antes de comer, yo como plátanos… Yo como plátanos, yo como plátanos como otra gente se toma un vaso de agua, para mí un plátano es como para ti un vaso de agua. Es que me gustan, me encantan, y cuando tengo la oportunidad de…cuando tengo… No tengo hambre, no tengo hambre, realmente no tengo hambre, es que me gusta el sabor de los plátanos, cuando estoy un poco aburrido, cuando estoy cansado, cuando estoy estresado, cuando estoy triste, cuando estoy alegre, me como un plátano, me como un plátano. Y hay gente que dice, yo como un plátano, pero uno al día, yo como diez, doce, a veces quince. ¡No exagero!

Y lo mismo me pasa no sé, con las manzanas, con las manzanas. Ahora, depende del momento, depende del momento del año ¿no? Pero hay veces, hay veces que me da, me da…Esa es una expresión muy interesante, me da por, me da por, esa es una expresión muy interesante. Cuando tienes ganas de hacer algo, a veces me da por comer plátanos, pero a veces me da por comer manzanas. Si me da por comer manzanas puedo comer, no sé, no exagero, no exagero, puedo comer quince manzanas al día. Puedo comer quince manzanas al día. Bueno, las manzanas son buenas, nadie me puede decir que eso hace daño a la salud. Las manzanas son buenas, los plátanos también, engordan un poco pero bueno, son buenos para la salud ¿vale?

Entonces cuando me da por algo, ese es mi problema, cuando me da por algo, ese es mi problema, cuando me da por algo, ¡No puedo parar! ¡No puedo parar! Lo mismo me pasa con las patatas fritas, cuando me da por comer patatas fritas tengo que comerme muchas patatas fritas. Hay gente que se come una patatita frita, dos, tres patatitas fritas, yo tengo que comer muchas patatas fritas, yo compro bolsas y bolsas y bolsas de patatas fritas y me las como todas. Terminó…Tengo amigos que compran un paquete de patatas fritas y les dura una semana o quince días, a mí un paquete de patatas fritas me dura quince minutos ¡Quince minutos chicos! Yo soy muy bestia, soy muy bestia, cuando a mí me da por algo lo tengo que hacer mucho, mucho, mucho ¡Todo! ¡Todo!

Y con el tabaco me pasaba lo mismo, tenía este problema, yo no podía fumar un cigarrillo al día, o dos. Yo tenía amigos que fumaban un cigarrillo después del café y ya está, quizá otro cigarrillo por la mañana, después de desayunar, y ya está. Yo no, para mí eso era imposible. O fumo, o no fumo. Y entonces estuve así muchos años, desde los 17 o 18, hasta los treinta, si. A los treinta años decidí que bueno, que tenía que dejar de fumar, tenía que dejar de fumar porque aquello no era normal, aquello no era normal. Claro, con 17 años, como decía antes, tu no ves, no ves la muerte de cerca, no ves las enfermedades de cerca, todo te parece algo muy lejano, algo que les pasa a otros. Con treinta, bueno, yo no tenía ningún problema de salud, pero ya es diferente ¿no? Ya eres un hombre y ya te das cuenta que aquello no es normal ¿vale? no es normal.

Entonces, lo que pasa es que para mí fue muy difícil, para mí fue muy difícil dejar de fumar y lo pasé muy mal, lo pasé muy mal. Recuerdo que tome la decisión de dejar de fumar en noche vieja ¿Vale? En noche vieja, cuando se pasa de un año a otro ¿no? Entonces, aquella noche vieja yo fumé y al día siguiente dije que no voy a fumar más, este año voy a dejar de fumar. Y fue muy difícil, fue muy difícil, pasé unas semanas muy mal, muy mal. La verdad es que el tabaco crea adicción, crea adicción, es una droga, es una droga. Crea muchísima adicción, yo tenía mucha, mucha ansiedad y fue muy difícil. Para solucionar, para solucionar este problema de la ansiedad lo que hacía era que masticaba, masticaba, mascaba, mascaba mucho chicle. Chicle sabéis es la goma esta para masticar ¿no? Que no se traga, no se traga, que tiene sabor a fresa o a menta ¿no? Chicle, chicle.

Pues, masticaba, mascaba mucho chicle, pero como os he dicho antes, yo no puedo hacer un poquito de algo, no, yo tengo que hacer muchísimo. Entonces, yo aquel año, masticaba, mascaba chicle todos los días, pero una exageración, una exageración, cuatro o cinco paquetes de chicle, chicos. Cuatro o cinco paquetes de chicle, mascaba todo el tiempo. Tenía tanta ansiedad, tenía tanta ansiedad, tanta angustia, estaba tan nervioso, necesitaba tener algo en la boca, y masticaba chicle, masticaba chicle, masticaba chicle.

Bueno, tenía siempre chicle en la boca, hasta tal punto, hasta tal punto que tenía heridas. Tenía heridas en la boca, tenía heridas en la boca y en los labios, me dolían las encías, me dolía la boca por tener todo el tiempo el chicle dentro ¡ay! ¡ay! ¡ay! ¡ay! Al final el chicle se convirtió en otra droga, era una droga psicológica. Es eso, porque el tabaco, el tabaco crea una adicción física y también psicológica, pero yo soy una persona que soy muy sugestionable y caigo, caigo en adicciones fácilmente, me hago adicto, me hago adicto, me vuelvo adicto, me vuelvo adicto muy fácilmente. Ahora soy adicto a los plátanos, soy adicto a los plátanos, soy adicto, a veces soy adicto a las patatas fritas, a veces soy adicto a la Coca Cola. He tenido periodos, he tenido momentos en mi vida que me ha dado por beber Coca Cola, y chicos yo bebía, bebía tres o cuatro litros de Coca Cola cada día con patatas fritas. Eso es, eso es ser adicto. Eso es estar enganchado.

Estar enganchado, como uno se engancha, uno se engancha a una serie de televisión, hace unas semanas hablábamos de Juego de Tronos ¿no? Que la gente se engancha a estas series de televisión, no puedo dejar de verlas. Pues yo me engancho, yo me engancho a veces a los plátanos, me engancho a las manzanas, me engancho a las patatas fritas, me engancho a las zanahorias ¡A las zanahorias! Ha habido momentos en mi vida que yo he estado enganchado a las zanahorias. Podéis decir ¡coño! Pero yo entiendo que uno este enganchado a las patatas fritas o a la Coca Cola, pero a las zanahorias sí, porque yo cuando hago una cosa la hago al máximo, la hago al máximo, no puedo hacer un poquito, yo no me puedo comer una zanahoria al día ¡NO! Me tengo que comer veinte. Me tengo que comer veinte zanahorias y yo comía zanahorias… Bueno, os acordáis, yo hice video, yo hice videos comiendo zanahorias, iba a la playa comiendo zanahorias, es así, es así. Yo tengo un tipo de personalidad, tengo un tipo de personalidad que soy muy, no es como decirlo, pero para mí es muy fácil caer en una adicción, es muy fácil caer en una adicción, en adicciones psicológicas. Todo esto son adicciones psicológicas, me engancho a algo de forma psicológica ¿no? Me engancho a las manzanas. Bueno, no sé si se puede decir me engancho a las manzanas, no, no, uno se engancha, uno está enganchado con una serie de televisión. Digamos que soy adicto, me hago adicto a las manzanas, a las zanahorias, al chicle, a las patatas fritas, a todas estas cosas y el problema, el problema del tabaco es que además de ser una adicción, una droga que crea adicción física, es algo también psicológico, para mí era sobre todo psicológico porque yo necesitaba tener algo en las manos. ¡Ah, ya recuerdo! Ahora recuerdo, en la boca tenia chicle, cuando dejé de fumar en la boca tenia chicle y en las manos tenía un bolígrafo, siempre tenía un bolígrafo ¿Vale? Entonces yo, era una forma, era una forma de sustituir ¿Vale? De sustituir lo que me daba el tabaco ¿no? El tabaco me daba algo para hacer con la boca y algo para hacer con las manos. Entonces, yo recuerdo que aquel año estaba muy nervioso, estaba siempre de mala leche, estaba siempre de mal humor, cuando alguien me preguntaba algo yo respondía mal, alguien decía, Juan ¿Qué hora es? Y yo decía ¡Las cuatro! ¡Las cuatro de la tarde! ¡Son las cuatro de la tarde! ¡¿Por qué me preguntas que hora es? Estaba siempre de mala leche, estaba siempre muy nervioso, estaba siempre enfadado, estaba siempre cabreado, respondía siempre mal. En fin, eso es lo que pasa cuando uno está nervioso ¿no? Pues eso, yo tenía siempre un bolígrafo en la mano y un chicle en la boca. En fin, fue muy difícil, fue muy difícil. Entonces, la conclusión chicos, la conclusión es que no fuméis. No fuméis porque no vale la pena, no vale la pena sinceramente, no vale la pena pasar por todo eso. Si vosotros pensáis que es más chulo, que es más chulo tener, o más guay tener un cigarro en la mano, que os hace más inteligentes, que os hace parecer personas más intelectuales o que os hace más atractivos, pues no, la verdad es que no. No os hace más atractivos, una vez en una película escuché, escuché una frase, un personaje, un personaje decía que besar a un fumador, besar a un fumador es como lamer un cenicero. Lamer es con la lengua ¿no? con la lengua cuando lames, como los perros, los perros lamen, no sé cómo decirlo. Lamar, cuando lames un caramelo, cuando lames un caramelo por ejemplo, con la lengua pues, besar a un fumador es como lamer un cenicero. Un cenicero es ese pequeño recipiente, ese pequeño recipiente donde pones el cigarro y donde pones la ceniza del cigarro, por eso se llama cenicero ¿no? Entonces, besar a un fumador es como lamer un cenicero. No penséis, no penséis que fumar os hace más chulos, no penséis que fumar os hace más atractivos, más sexys, no estáis mas buenos, no estáis mas buenas porque fuméis. No, nada eso, fumar es una droga y nada más. Y es una droga muy adictiva, yo os tengo que decir la verdad, deje de fumar hace, hace más de… creo que hace casi treinta años, hace casi treinta años. Bueno, os tengo que confesar la verdad, yo todavía echo de menos fumar, echo de menos el tabaco. A mí me gustaría fumar, me gustaría fumar. Si fumar, aquí voy a usar el subjuntivo imperfecto chicos, atención. Si fumar no causará problemas de salud, si fumar no fuera malo para la salud, yo fumaría. Yo fumaría todos los días, me encanta, me encanta fumar, me encanta fumar. Me encantaba fumar y todavía me encanta y lo echo de menos, si no fuera malo para la salud, fumaría. Pero es malo para la salud, y hay que resistir la tentación, hay que resistir la tentación y si, puedes pensar que fumar te da un toque, te da un toque especial, pareces más atractivo, pero no vale la pena. No vale la pena porque te vas a morir ¡Te vas a morir! No vas a ser más chulo, ni más guay ¡No! Te vas a poner enfermo y no vas a estar guapo. Es mucho mejor estar guapo sin fumar, que enfermo fumando ¿Entendéis? Me estoy enrollando, yo creo que el mensaje está claro ¿no? En fin, y ya, bueno, antes de terminar, antes de terminar. Oye, un consejo para mi ¿Qué puedo hacer para no ser, para no tener estas adicciones? Estas adicciones que tengo a las zanahorias, a los plátanos, a las patatas fritas ¿Por qué soy así? ¿Algún consejo? Alguien que sea como yo, alguien que tenga los mismos problemas que yo o que haya tenido, subjuntivo, que haya tenido los mismos problemas que yo Algún consejo ¿No? Porque yo no puedo, no puedo parar. Una vez que empiezo a comer patatas fritas, no puedo parar. Una vez que empiezo a comer zanahorias, no puedo parar. Una vez que empiezo a beber Coca Cola, no puedo parar. Y yo no quiero ser así, quiero tener un control sobre mí mismo, tengo que controlarme, tengo que estar, yo que sé, tengo que ser más maduro ¿no? Me parece un poco infantil esto que hago. En fin ¿Algún consejo? Chicos, vamos a terminar, porque este podcast como siempre es demasiado largo ¿vale? Chicos, un abrazo, un saludo, que paséis una semana fantástica, no fuméis, no toméis tantas patatas fritas, una o dos, no bebáis tanta Coca Cola que no es buena. En fin, lo dejo ¿Vale? Chicos un saludo, nos vemos. No, nos escuchamos la semana próxima. ¿Dónde? Aquí en Español con Juan, ¿Con quién? Conmigo, que soy Juan. ¡Venga! ¡Adiós! ¡Hasta luego!

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