la tomatina
Buñol volvió a teñirse de rojo una vez más.
El pasado 27 de agosto, durante una hora (de 11 a 12) la lluvia de tomates maduros cayó sobre los miles de asistentes a este rito laico y jubiloso.
La fiesta de la Tomatina llama a miles de turistas de todo el mundo atraídos por la adrenalina y la originalidad que desborda este pueblo valenciano cada año.
En esta oportunidad, equipos de televisión de Rusia, Estados Unidos, Nueva Zelanda o Canadá se dieron cita para llevar en directo a todo el mundo la transmisión de la lluvia de tomates.
El efecto promocional de esta fiesta popular, que se lleva a cabo en Buñol desde 1945 y que fuera declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2002, es difícilmente medible.
Con una inversión del gobierno de la ciudad que apenas llega a los 90.000 euros, se logra una difusión global que ha llamado la atención de los mayores medios de comunicación y el interés de millones de espectadores.
Este año, el buscador Google ha transformado su conocido logo en una lucha de tomates, una acción promocional que la empresa reserva para grandes acontecimientos.
¡ Hasta ha sido escenario de un videoclip !
Si te interesa participar del frenesí tomatero , deberás tener en cuenta algunas reglas mínimas y unos consejos de los expertos:
Llevar zapatillas cerradas (y que estés dispuesto a “sacrificar”, así como la ropa) Las gafas de bucear ayudan a mantener el tomate lejos de los ojos, ya que su contacto puede irritarlos. Si quieres sacar fotos, búscate una máquina subacuática (o una cubierta estanca) No te subas a rejas, ventanas, pilares y demás si no quieres ser el blanco de 40.000 personas lanzándote tomates. No te pierdas el ‘ palojabón ' un poste untado en jabón y del que cuelga un jamón. El que consigue llegar a él, se lo queda. Busca alojamiento en Valencia o en la zona.
Durante una hora, albañiles, médicos o jueces, campesinos o top models, españoles y japoneses, australianos e italianos, se bombardean con tomates en una hora de absurdo y bienvenido tratamiento antiestrés .
Debería celebrarse más a menudo
fuente: http://www.diariodelviajero.com/cultura/tomatina-2008-la-lluvia-roja