En uno de los pocos ratos libres que le dejaba la crisis del agua, Clara decidió visitar al antiguo abogado de la familia, el señor Duarte, con la esperanza de encontrar más información sobre el despido de Ricardo Salazar.
CLARA: Señor Duarte, usted llevaba los asuntos legales de la bodega hace 20 años, ¿no es así?
DUARTE: Así es, doña Clara, aunque hay cosas de aquella época que preferiría no recordar.
CLARA: Pues necesito saber qué pasó realmente con Ricardo Salazar.
DUARTE: Hmm. Hubo un accidente en la bodega. Un trabajador resultó herido y su padre culpó a Ricardo de negligencia. Nunca quedó del todo claro si la culpa fue realmente suya.
Clara salió de aquella conversación con el corazón encogido, entendiendo por fin que la historia era mucho más complicada y mucho más dolorosa de lo que había imaginado al principio.