Llegan a una plaza pequeña. Hay árboles, hay flores, hay bancos. Todo está tranquilo. Antonio y Lucía se sientan juntos, muy juntos.
Antonio observa a Lucía durante unos segundos. Lucía lo nota. ¿Qué pasa? Antonio sonríe.
Nada. Sí que pasa algo. Solo te estaba mirando. Lucía se ríe un poco.
¿Y por qué me miras? Antonio tarda unos segundos en responder. Luego habla muy despacio. Porque me gusta mirarte.
Lucía siente otra vez el corazón acelerado. Siempre le pasa lo mismo cuando Antonio le dice estas cosas. Siempre.