Oye, ¿te acuerdas de la reunión la semana pasada?
Sí, claro. Fue un poco larga, ¿no te pareció?
Sí, especialmente cuando empezamos a discutir esos números.
Sí, y el jefe estaba tan serio. Parecía preocupado.
A mí me preocupaba que no llegáramos a un acuerdo.
Pero al final, todos colaboramos y logramos avanzar.
Tienes razón. Eso fue lo mejor de la reunión.
¿Y qué tal la presentación de María? Estuvo excelente.
¡Sí! Ella siempre tiene buenas ideas. Me inspiró mucho.
Definitivamente, ¡deberíamos hacer más reuniones así!