Lucas es escritor. Escribe cuentos cortos para una revista literaria independiente que se publica cada dos meses. No gana mucho dinero, pero lo suficiente para pagar el alquiler y vivir con tranquilidad. Sus padres le preguntan a veces si no preferiría trabajar en algo más estable.
Lucas siempre le responde lo mismo: que prefiere ser pobre y escribir que ser rico y estar aburrido. Después del desayuno, se sentó delante del ordenador. Tenía que entregar un cuento nuevo en diez días y todavía no había escrito nada. Necesitaba una idea urgentemente.