Por la noche, Lucas vuelve a su apartamento. Missy está en la ventana, como siempre. Lucas mira Salamanca. Piensa en la señora del sombrero rojo.
Piensa en la llave. Y piensa en la biblioteca. Sonríe, abre el ordenador y empieza una nueva historia. Escribe la primera frase.
Todo empezó con una señora, un sombrero rojo y una llave muy pequeña. Lucas sonríe. Esta vez ya no busca una historia. La historia ha encontrado a Lucas.