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La Hiperactina, ¿Por qué nos DUELE la CABEZA?

¿Por qué nos DUELE la CABEZA?

Me duele la cabeza. Una frase universal. Prácticamente todos hemos tenido dolor de cabeza alguna vez.

Y si has entrado a ver este vídeo, es posible que sea porque te duele la cabeza ahora mismo y estás buscando una forma de aliviarlo, o bien porque en algún momento de tu vida te ha dolido la cabeza y quieres entender por qué.

Sea cual sea el motivo, quédate porque hoy en la hiperactina hablamos de por qué nos duele la cabeza.

Para empezar, tienes que saber que sentimos dolor gracias a, o por culpa de, los nociceptores, que son los receptores del dolor.

Concretamente, los nociceptores son neuronas que tenemos repartidas por el cuerpo y que están especializadas en detectar estímulos que pueden hacernos daño.

Cuando detectan un estímulo dañino, mandan esa alerta de amenaza al cerebro, que al recibir la señal creará una sensación de dolor para que actuemos al respecto.

En realidad, y esto puede parecer muy contraintuitivo, pero el dolor, por muy desagradable que sea, tiene una función muy importante en nuestro cuerpo.

Nos alerta de que estamos sufriendo un daño, de que algo va mal y hay que actuar al respecto.

Si te clavas algo al caminar, detente antes de que te haga más daño.

Si te entra algo en el ojo, ciérralos de inmediato.

Si te estás quemando, aparta la mano del fuego.

¿Qué es lo que ocurre exactamente con el dolor de cabeza? Pues es bastante curioso.

Cuando pensamos en que nos duele la cabeza, de alguna forma sentimos ese dolor en la zona del cerebro, ¿no?

Pues realmente esto no es así. Algo muy curioso que tal vez no sabías es que el cerebro no duele.

¿Cómo? Pues sí, como oyes. Y podría clavarte un pincho directamente en el cerebro sin pasar por todo lo que lo rodea, no sentirías dolor en absoluto.

Si no me crees, observa esto. Son neurocirujanos operando el cerebro de un paciente despierto.

Este tipo de operaciones se hacen, por ejemplo, para extirpar un tumor.

A veces incluso se le pide al paciente que realice alguna tarea, como tocar un instrumento.

Esta es una buena forma de asegurarnos de que durante la cirugía no se están dañando partes sanas del cerebro y por tanto comprometiendo estas funciones.

Es verdaderamente loco. ¿Cómo es esto posible? ¿En qué momento un órgano tan importante como el cerebro no duele?

Pues el cerebro no duele porque el cerebro en sí no tiene nociceptores, es decir, no tiene receptores del dolor.

Y te preguntarás, entonces, ¿por qué nos duele la cabeza?

Pues porque aunque el cerebro no tenga nociceptores, sí los tiene las estructuras de alrededor de la cabeza.

Tenemos nociceptores en las meninges, que son esa fina membrana que envuelve el encéfalo, en los vasos sanguíneos que irrigan toda esta zona,

en los senos paranasales, que se inflaman cuando tenemos sinusitis, en los músculos y articulaciones de la cabeza y el cuello e incluso en los dientes.

El dolor de cabeza que sientes es el resultado del dolor que se origina en todas estas zonas.

Al final si lo piensas, no todos los dolores de cabeza son iguales.

A veces nos duele toda la cabeza, mientras que a otras nos duele una zona localizada, y hay dolores de cabeza mucho más intensos que otros.

Es por eso que el dolor de cabeza, o la cefalea, que sería el término más científico, actualmente se clasifica en dos tipos, el primario y el secundario.

Es muy fácil de entender. Se trata de un dolor de cabeza primario cuando ese dolor no está causado por otros trastornos o problemas, sino que es el problema en sí.

Y es un dolor de cabeza secundario cuando ese dolor está causado por otros trastornos, como una deshidratación, una infección como la sinusitis o pegarte tremendo guantazo en la cabeza.

Por ejemplo, cuando nuestro cuerpo está deshidratado, es decir, cuando no obtiene los líquidos que necesita porque no estás bebiendo suficiente agua, el cerebro puede encogerse, se hace un poquito más pequeño.

Esto hace que el cerebro se separe del cráneo, presionando los nervios de la zona y causando el dolor de cabeza.

Y claro, este tipo de dolores de cabeza secundarios son comprensibles, hay una causa evidente.

Pero ¿qué hay entonces de los dolores de cabeza primarios, cuando no hay una causa obvia?

Pues existen principalmente tres. Son la migraña, la cefalea en racimo y la cefalea tensional.

Y aunque todas son dolores de cabeza al fin y al cabo, verás que no tienen nada que ver.

Por ejemplo, la cefalea tensional tiene un nombre bastante descriptivo.

Se trata de un dolor que se siente como si tuvieras una banda apretada alrededor de la cabeza.

Es decir, genera una sensación de opresión o de tensión en la frente, en los lados, en la parte de atrás de la cabeza o todo a la vez.

Además, esta cefalea es muy reconocible porque te hace notar más sensibilidad en el cuero cabelludo, en el cuello y en los músculos de los hombros.

En realidad es el tipo más común de dolor de cabeza y, aunque tengo que decir que sus causas no se conocen del todo, se cree que las personas que tienen cefaleas tensionales serían más sensibles al dolor.

Es decir, estas personas tendrían un umbral del dolor más bajo de lo normal, lo cual explicaría por qué este tipo de dolores de cabeza suele provocar una mayor sensibilidad en los músculos.

Además, la cefalea tensional se relaciona con el estrés, como no, con los trastornos del sueño o con la fatiga visual típica que nos ocurre tras haber pasado horas y horas delante de las pantallas del móvil o del ordenador.

Y aunque puede llegar a ser muy molesta, la cefalea tensional no es de los dolores de cabeza más graves que podemos tener.

Por el contrario, la llamada cefalea en racimo es otra historia completamente distinta.

Conocida también como la cefalea suicida, este dolor de cabeza es tan intenso que las personas que lo sufren lo han llegado a calificar como un dolor peor que el del parto, tener piedras en el riñón y hasta sufrir una herida de bala.

La cefalea en racimo se trata de un dolor muy intenso en un ojo o alrededor de un ojo que suele aparecer de forma repentina.

De hecho, es un dolor tan intenso que muchas veces incluso despierta a la persona en mitad de la noche mientras estaba durmiendo.

Acto seguido comienza un dolor insoportable, muy intenso, en el mismo lado de la cabeza que se extiende alrededor del ojo.

Por eso, a veces la persona también tiene el párpado caído, el ojo lloroso y la cara enrojecida.

Al contrario del que sucede, por ejemplo, con las migrañas, las personas con cefalea en racimo no pueden permanecer tumbadas, sino que se sienten inquietas y necesitan caminar de un lado a otro.

A veces el dolor es tan insoportable que incluso se golpea la cabeza contra una pared.

Y la dura realidad de todo esto es que no se conoce la causa exacta de la cefalea sin racimo,

en parte porque como no es un dolor de cabeza muy común, pues tampoco es el más estudiado.

Sin embargo, se cree que podría estar involucrada una región de nuestro cerebro llamada hipotálamo.

El hipotálamo también se conoce como el reloj biológico de nuestro cuerpo,

ya que se encarga, entre otras cosas, de regular nuestros ritmos circadianos.

En otras palabras, el reloj biológico es el que hace que estemos despiertos y activos durante el día y que nos entre el sueño por la noche.

Bien, pues se ha visto que una de las causas de la cefalea en racimo podría ser una alteración precisamente en nuestro hipotálamo, en nuestro reloj biológico.

Esto tendría sentido ya que los ataques se producen a menudo a la misma hora del día o de la noche, alineados con nuestros ritmos circadianos.

La cefalea en racimo puede llegar a ser muy dolorosa y incapacitante, pero como al final es relativamente infrecuente, tampoco es la más conocida.

Algo que no ocurre con el siguiente dolor de cabeza que seguro que te sonará - la migraña.

Una migraña típica es un dolor palpitante que puede afectar a uno o a ambos lados de la cabeza, aunque lo común es que afecte solo a uno.

Las migrañas son muy características porque a menudo provocan náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido.

Sin embargo, al contrario de lo que podrías pensar, la migraña no es un dolor de cabeza que aparezca de golpe.

Tal vez sabías que la migraña puede dividirse en cuatro etapas distintas. El pródromo, el aura, el ataque y el pósdromo.

Antes que nada, aclarar que no todas las personas que tienen migraña pasan por las cuatro etapas completas, ¿vale? Pero así vamos a verlas.

La primera etapa es el pródromo, en la que uno o dos días antes de la migraña se producen

pequeños síntomas que advierten que la crisis está a punto de llegar. Puedes notar pequeños

cambios en el estado de ánimo, que tengas menos apetito, que tengas dolor cervical o que sientas náuseas.

Tras pasar esta fase, se estima que justo antes del ataque de migraña, el 25% de las

personas pasarán por una fase conocida como aura.

En la fase del aura se producen principalmente dos cosas. Por un lado, alteraciones de la

vista, ya que las personas ven destellos de luz o puntos ciegos. Y por otro lado, alteraciones

de la coordinación muscular y el equilibrio. Es decir, puede ser que sientas debilidad

o sensación de hormigueo en un brazo o la pierna. O incluso que notes dificultades para hablar.

Justo después de haber pasado el aura, aparece ahora sí la tercera fase de la migraña, el

ataque. Esta es la fase en la que ocurre la migraña como tal, el dolor de cabeza,

que suele durar desde horas hasta unos pocos días. Durante esta fase, como te he comentado,

la persona siente un dolor palpitante en uno o en ambos lados de la cabeza. Es más sensible

a la luz, al sonido o a los olores, y puede incluso llegar a tener náuseas y vómitos.

Cuando termina el ataque de migraña, después de estas tres fases, algunas personas sienten los efectos de la cuarta fase, el pósdromo.

En este momento es posible que te sientas agotado, confundido y sin fuerzas durante el día.

Sin embargo, es curioso que tras el ataque de migraña otras personas se sienten eufóricas.

Aunque imagino que después de haber tenido que aguantar un tremendo dolor pues como para estar contento.

La migraña como ves es un dolor de cabeza muy peculiar y muy complejo, y de que todavía

nos queda mucho por conocer. ¿Pero sabemos por qué narices se producen? Pues atento,

se cree que las personas con migraña tendrían un sistema nervioso más sensible que el resto.

Es decir, sus células nerviosas se activarían con mayor facilidad.

Para que me entiendas, esta sobreestimulación nerviosa tendría dos consecuencias. Por una

parte se activarían de forma anómala distintas regiones del cerebro, alterando de forma temporal

funciones como la vista, el equilibrio o el lenguaje, lo cual explicaría esos síntomas

tan característicos y peculiares que ocurren durante la fase de la aura.

Por otro lado, también se activaría de forma anómala el llamado nervio trigémino, un

nervio que tenemos en la cara y que transmite información al cerebro sobre el tacto, la

temperatura o el dolor de varias regiones de la cara y la cabeza.

La cosa es que durante la migraña este nervio está sobreestimulado y en consecuencia envía

constantes señales de dolor hacia el cerebro, lo que explicaría ese dolor de cabeza pulsátil de la migraña.

Esto por supuesto no es algo que les ocurra cada día a las personas con migraña, sino

que las migrañas pueden activarse o desencadenarse por varios motivos. Por falta de sueño, por

culpa del estrés o por estímulos sensitivos, por ejemplo luces brillantes o parpadeantes,

olores intensos y sonidos fuertes, lo que en conjunto llamo yo una discoteca.

Algo curioso es que las migrañas también se desencadenan por cambios en los niveles

de estrógenos, lo que explicaría por qué la migraña es mucho más frecuente en mujeres

y por qué algunas mujeres tienen migrañas antes, durante o inmediatamente después de la regla.

Actualmente no hay cura para la migraña, pero sí existen tratamientos. Tenemos fármacos

para detenerla cuando está comenzando, para aliviar el dolor y para reducir el número y la gravedad de los ataques.

Como ves, por mucho que lo llamemos dolor de cabeza, al final existen muchos tipos diferentes

con muchas causas y muchos síntomas distintos.

Al final la gran mayoría de los dolores de cabeza son benignos y se pasan tomándonos un analgésico.

Dejadme en comentarios si sois personas a las que les duele habitualmente la cabeza,

si habéis sentido alguno de los dolores de cabeza de los que hemos hablado y en vuestro

caso cuando os ocurre, qué es lo que hacéis.

Yo la cabeza no es una cosa que me suela doler mucho, la barriga sí.

Yo creo que hay dos tipos de personas, personas de dolor de cabeza y personas de dolor de barriga y yo soy la segunda.

Antes de terminar comentaros que desde hace muy poquito estoy comenzando a subir vídeos

cortos aquí, estoy subiendo YouTube Shorts para aquellos momentos en los que os apetezca

pequeñas píldoras de biomedicina, conocer alguna curiosidad sobre el cuerpo humano...

Así que echadles un vistazo porque lo estoy haciendo con muchísimo cariño.

Y recuerda también que puedes seguirme en el resto de redes sociales que te dejo por aquí.

Dicho esto, nada más, muchísimas gracias de verdad por estar ahí una vez más y nos vemos a la próxima.

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