CAPÍTULOO DOS - EL ORIGEN DEL MIEDO
CAPÍTULOO DOS EL ORIGEN DEL MIEDO
El estado de miedo psicológicoo está́ divorciado de cualquier peligro real e inmediato. Puede adoptar diversas formas: desazónn, preocupaciónn, ansiedad, nervios, tensiónn, temor, fobia, etc. El miedo psicológicoo del que hablamos siempre se refiere a algo que podríaa ocurrir, no a algo que ya está́ ocurriendo. Tú́ estáss en el aquí́ y ahora, mientras que tu mente está́ en el futuro.
Esto crea una brecha de ansiedad. Y si te has identificado con tu mente y has perdido el poder y la simplicidad del ahora, esa brecha de ansiedad será́ tu constante compañeraa. Siempre puedes afrontar el momento presente, pero no puedes afrontar algo que sóloo es una proyecciónn mental; no puedes afrontar el futuro.
Ademáss, mientras sigas identificándotee con tu mente, el ego dirigirá́ tu vida. Debido a su naturaleza fantasmal, y a pesar de sus elaborados mecanismos de defensa, el ego es muy vulnerable e inseguro, y se siente amenazado constantemente. Por cierto, esto sigue siendo verdadero aunque externamente esté́ muy seguro. Ahora bien, recuerda que una emociónn es la reacciónn del cuerpo a la mente.
¿Qué́ mensaje recibe continuamente el cuerpo desde el ego, desde ese falso yo fabricado por la mente? : peligro, estoy amenazado. ¿Y qué́ emociónn genera este mensaje continuo? : miedo, por supuesto.
El miedo parece tener muchas causas: miedo a la pérdidaa, miedo al fracaso, miedo a que nos hieran, y así́ sucesivamente; pero, en definitiva, todos los miedos pueden resumirse en el miedo del ego a la muerte, a la aniquilaciónn. Para el ego, la muerte siempre está́ a la vuelta de la esquina. En este estado de identificaciónn con la mente, el miedo a la muerte afecta a todos los aspectos de tu vida.
Por ejemplo, algo tan aparentemente trivial y «normal» como la necesidad compulsiva de tener razónn en una discusiónn y demostrar que el otro está́ equivocado —defender la posiciónn mental con la que te has identificado— se debe al miedo a la muerte. Si te identificas con una posiciónn mental y resulta que estáss equivocado, tu sentido de identidad, basado en la mente, se sentirá́ bajo una seria amenaza de aniquilaciónn. Por tanto, tú́, como ego, no puedes permitirte estar equivocado. Equivocarse es morir. Esto ha motivado muchas guerras y ha causado la ruptura de innumerables relaciones.
Cuando dejas de identificarte con la mente, el hecho de tener razónn o estar equivocado es indiferente para tu sentido de identidad; de modo que esa necesidad compulsiva, apremiante y profundamente inconsciente de tener razónn, que es una forma de violencia, deja de estar presente. Puedes expresar cómoo te sientes y lo que piensas con claridad y firmeza, pero tal expresiónn no estará́ teñidaa de agresividad ni actitud defensiva. Tu sentido de identidad deriva entonces de un lugar máss profundo y verdadero dentro de ti, no de la mente.
OBSERVA CUALQUIER ACTITUD DEFENSIVA que surja en ti. ¿Qué́ estáss defendiendo? : una identidad ilusoria, una imagen mental, una entidad ficticia. Haciendo consciente este patrónn y observándoloo, puedes romper la identificaciónn con éll. El patrónn inconsciente comenzará́ a disolverse rápidamentee a la luz de tu conciencia.
Este es el final de todas las discusiones y juegos de poder, que son tan corrosivos para las relaciones. El poder sobre los demáss es debilidad disfrazada de fuerza. El verdadero poder está́ dentro, y está́ a tu disposiciónn ahora.
La mente siempre trata de negar el ahora y de escapar de éll. En otras palabras: cuanto máss te identificas con tu mente, máss sufres. O puedes decirlo de este otro modo: cuanto máss capaz seas de valorar y aceptar el ahora, máss libre estaráss del dolor y del sufrimiento, máss libre de la mente egotista.
Si no deseas crear máss dolor para ti mismo ni para los demáss, si no quieres añadirr máss dolor al residuo del pasado que aúnn vive en ti, no crees máss tiempo, o crea el imprescindible para gestionar los aspectos prácticoss de la vida. ¿Cómoo dejar de crear tiempo?
DATE CUENTA INEQUÍVOCAMENTEE DE QUE EL MOMENTO PRESENTE es lo únicoo que tienes. Haz del ahora el centro fundamental de tu vida. Si antes vivíass en el tiempo y hacíass breves visitas al ahora, establece tu residencia habitual en el ahora y haz breves visitas al pasado y al futuro cuando tengas que resolver los asuntos prácticoss de tu vida.
Di siempre «sí́» al momento presente.
ACABA CON LA ILUSIÓNN DEL TIEMPO
La clave es éstaa: acaba con la ilusiónn del tiempo. Tiempo y mente son inseparables. Retira el tiempo de la mente y éstaa se para, a menos que elijas usarla.
Estar identificado con la mente es estar atrapado en el tiempo: vives de forma compulsiva y, casi exclusivamente, mediante el recuerdo y la anticipaciónn. Esto produce una preocupaciónn interminable por el pasado y el futuro, y una falta de disposiciónn a honrar y reconocer el momento presente y permitir que sea. La compulsiónn surge porque el pasado te da una identidad y el futuro contiene una promesa de salvaciónn, de una realizaciónn de algúnn tipo. Ambas son ilusiones.
Cuanto máss te enfocas en el tiempo —pasado y futuro— máss pierdes el ahora, lo máss precioso que hay.
¿Por qué́ es lo máss precioso? En primer lugar, porque es lo únicoo que hay. Es todo lo que hay. El eterno presente es el espacio dentro del que se despliega tu vida, el únicoo factor que permanece constante.
La vida es ahora. No ha habido nunca un momento en que tu vida no fuera ahora, ni lo habrá́ jamáss. En segundo lugar, el ahora es el únicoo punto que puede llevarte máss allá́ de los limitados confines de la mente. Es tu únicoo punto de acceso al reino informe e intemporal del Ser.
¿Has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del momento presente? ¿Piensas que lo haráss alguna vez? ¿Es posible que algo ocurra o sea fuera del ahora? La respuesta es evidente, ¿no es cierto?
Nada ocurrió́ nunca en el pasado; ocurrió́ en el ahora. Nada ocurrirá́ nunca en el futuro; ocurrirá́ en el ahora.
La esencia de lo que estoy diciendo aquí́ no puede entenderse mentalmente. En el momento que lo entiendes, se produce un cambio de conciencia de la mente al Ser, del tiempo a la presencia. De repente, todo se vivifica, irradia energíaa, emana Ser.