- Perdone, esta talla me queda pequeña.
- Ay, tendría que andar un poco más o comer un poco menos.
- Ya, ya lo sé, pero necesito comprarme un pantalón y la talla me queda pequeña.
- No se preocupe, le traigo la talla grande.
- Muchas gracias.
- Aquí tiene. Pruébeselo de nuevo.
- A ver... Ahora sí. Ahora me queda perfecta.
- Me alegro.