- Perdone, ¿a qué hora cierra el museo?
- Cerramos a las ocho de la tarde.
- ¿Y los domingos?
- Los domingos cerramos un poco antes, a las seis de la tarde.
- ¿Y la entrada vale lo mismo?
- Sí, señorita, la entrada vale lo mismo todos los días.
- Gracias, entonces vendré entre semana.
- Muy bien, como usted quiera.