Atemorizado por la posibilidad de comprometerse todavía más, Iván comenzó a evitar sistemáticamente cualquier conversación que pudiera llevarlo a hacer promesas nuevas. Se volvió progresivamente más distante y evasivo con las personas de su entorno, incluida su propia familia. Aquel cambio brusco de comportamiento generó cierta desconfianza entre sus vecinos y amigos. No comprendían por qué Iván, antes tan generoso y dispuesto a comprometerse con los demás, se había vuelto de repente tan reservado y cauteloso a la hora de expresar cualquier tipo de apoyo verbal hacia quienes atravesaban dificultades.