Sara se marchó a la audición al amanecer, con la ropa de Hugo prestada sobre los hombros y una sonrisa que no había tenido en semanas. Antes de irse, se giró en la puerta.
- Sea cual sea el resultado, esto de anoche no ha sido un error.
- Lo sé.
- Vuelve cuando puedas. Aquí voy a estar.
Hugo se quedó en la puerta, viéndola marchar, con la sensación de haber cruzado una línea que ya no tenía vuelta atrás.