×

We gebruiken cookies om LingQ beter te maken. Als u de website bezoekt, gaat u akkoord met onze cookiebeleid.

image

Radialistas, 116 - Los chivitos que no querían andar

116 - Los chivitos que no querían andar

Los chivitos que no querían andar

NARRADORA

Había una vez

un niño que

todas las mañanas

llevaba a sus chivitos

a pastar a la montaña.

NARRADORA

Un día,

después de que los chivitos

habían comido bastante

el niño les dijo:

NIÑO

Vamos chivitos, vamos a casa…

NARRADORA

Pero los chivitos

no querían andar.

Sólo decían:

CHIVITOS

Beee, beeee…

NIÑO

Vamos chivitos, vamos…

que si tardo

en llegar a casa

me castigarán.

CHIVITOS

Beee, beeee...

NARRADORA

Entonces el niño…

se puso a llorar.

NARRADORA

Luego, pasó por allí un conejo.

CONEJO

¿Por qué lloras, niño?

NIÑO

Yo lloro

porque los chivitos no quieren andar

y si tardo en llegar a casa

mi papá me va a castigar.

CONEJO

No te preocupes, niño,

ya verás cómo

yo los hago marchar.

CONEJO

Vamos chivitos, vamos, vamos…

NARRADORA

Pero los chivitos

no querían andar.

Sólo decían:

CHIVITOS

Beee, beeee...

CONEJO

Vamos chivitos, vamos...

CHIVITOS

Beee, beeee...

CONEJO

Entonces, yo también

me pondré a llorar.

NARRADORA

De pronto,

pasó por allí una zorra.

ZORRA

¿Por qué lloras, conejo?

CONEJO

Yo lloro

porque llora el niño

y el niño llora porque

los chivitos no quieren andar

y si tarda en llegar a casa

su papá lo va a castigar.

ZORRA

Tranquilo…

ya verás como

yo los hago marchar.

CONEJO

¿De verdad?

ZORRA

Sí, señor, observa y aprende.

ZORRA

Bueno, chivitos,

vamos a la casita… vamos.

NARRADORA

Pero los chivitos

no querían andar.

Sólo decían:

CHIVITOS

Beee, beeee...

ZORRA

Vamos, chivitos, vamos…

CHIVITOS

Beee, beeee...

ZORRA

Chivitos, por favor,

sean buenos…

CHIVITOS

Beee, beeee...

ZORRA

Entonces, yo también

me pondré a llorar

NARRADORA

Al rato, en medio de tanto llanto,

pasó un lobo, grande y fuerte.

LOBO

¿Qué te pasa, zorra?

¿Por qué estás llorando?

ZORRA

Yo lloro

porque llora el conejo. y el conejo llora

porque llora el niño, y el niño llora

porque los chivitos no quieren andar y si tarda en llegar a casa

su padre lo va a castigar.

LOBO

Ah, es por eso...

No te preocupes.

Ya verás cómo yo

con mis brazos fuertes

los hago marchar.

LOBO

Bueno, chivitos,

se acabó el jueguito.

Vamos, vamos a la casa.

CHIVITOS

Beee, beeee...

NARRADORA

Pero los chivitos

no querían andar.

Solo decían:

CHIVITOS

Beee, beeee...

LOBO

Vamos chivitos,

no me hagan quedar mal…

Vamos.

CHIVITOS

Beee, beeee...

LOBO

Entonces,

yo también me pondré a llorar.

NARRADORA

De repente, apareció

una abejita, chiquitita y muy curiosa.

ABEJA

Hola, lobo.

LOBO

¿Qué quieres?

¡Fuera de aquí!

ABEJA

¿Por qué estás llorando?

LOBO

¿Qué parte de “fuera de aquí”

no entiendes?

¡Fuera!

ABEJA

Pero sólo quiero saber

por qué estás llorando.

LOBO

Yo lloro

porque llora la zorra y la zorra llora

porque llora el conejo y el conejo llora

porque llora el niño y el niño llora

porque los chivitos no quieren andar

y si tarda en llegar a casa su padre lo va a castigar.

ABEJA

Pues no lloren más.

Yo les haré marchar.

TODOS

CONEJO

¿Tú?... No me hagas reír...

ZORRA

¡Tan chiquita

CONEJO

Pero si nosotros,

que somos más grandes que tú,

no hemos podido...

LOBO …

¿cómo una abejita tan chiquita

va a poder más

que todos nosotros?

NARRADORA

Entonces, la abejita subió

hasta la copa de un árbol,

y tomando impulso,

se lanzó hasta donde estaba

el chivito más grande.

NARRADORA

El chivito por temor a ser picado…

comenzó a correr y correr.

Los otros chivitos lo siguieron

y no pararon hasta llegar

al corral de la casa.

TODOS

OHHHH

NARRADORA

Y este cuento nos enseña

que no importa el tamaño ni la fuerza,

sino la inteligencia.

Learn languages from TV shows, movies, news, articles and more! Try LingQ for FREE