DISFUNCIÓN DE UBER
¿Te ofrezco un agua?
-¿Qué? -Un agua.
-No. -¿No?
-¿Un dulcecito, una paleta? -No.
¿Y quieres escuchar algo?
¿Una estación en particular o prefieres tu música?
-No, estoy bien. -¿Sí?
-¿A esta velocidad está bien? -¡Ah, ya!
-Jorge, ¡ya, párale! ¡No mames! -¿Qué?
-¡No mames! ¿Es neta? -¿Qué?
Mi amor, desde que entraste a Uber, puta madre, no te relajas al coger.
Perdón, mi amor, es que me sale en automático.
Sí, ya sé, pero es jodido.
Mira, si yo necesito algo, te lo voy a hacer saber.
-Ok. -¿Ok?
Venga. Relájate. Tú puedes, mi semental, tú puedes.
-Venga. -Relájate. ¡Qué relajado estoy!
Ándale, así.
¿A esta temperatura te parece bien?
¡No! ¿Qué pinche temperatura, güey? ¡No me grites tampoco!
-Perdón. Me volvió a pasar, ¿verdad? -Sí.
Es que no se puede. No se puede ya.
-Ya sé. -¿Qué?
Perdón por gritarle, hagamos algo.
Respira conmigo.
Exhala, exhala.
Exhala, exhala.
Imagínate que me coges antes de que fueras Uber. ¿Sí?
-Antes. -Antes.
-Antes. -Antes de que fuera Uber.
-Venga. -Sí.
Antes de ser Uber, imagínate.
-¡Poca madre! -¡Qué rico!
¡Muévete, carajo!
¡Recórrete con una chingada! ¿Quieres que te parta tu madre?
Bájate, bájate, bájate.
-Jorge. -¿Qué?
¿Qué?
¿Qué pedo? ¿Qué fue eso? ¿Qué pasó?
Perdón, mi amor, es que antes de manejar Uber, manejaba una micro.
Mira, mi amor, te presento a Yesica. Pasa.
¿Qué chingados, Jorge? ¿Ahora vamos a hacer un trío?
No, ¿cómo crees? Es Uber Pool.
Uber Pool mis huevos...