Viaje por Japón, p. 2
Hola! Hoy es la segunda parte de mi viaje por Japón. Sí, y la primera parte yo compré con dinero. En Japón hay yenes. Con dinero yo compré una tienda de campaña para dormir, un saco también para dormir, una cocina con fuego y una olla para cocinar comida. Todo esto lo compré y hoy me voy de viaje, hoy empieza el viaje.
Y empecé en Kioto, empecé el día cinco creo, el 5 de abril de 2014. Y empecé desde Kioto hacia aquí, en esta dirección. Mi idea era la vuelta por aquí y luego así. Un viaje muy largo, verdad?
Pues, este día yo comí, a las doce, al mediodía, comí con mi novia. Yo tenía una novia, por ejemplo, Mako. Y los dos comimos juntos y después de comer le dije adiós y me fui.
Cogí la mochila que más o menos pesaba quince kilos y fui a una carretera. Hay una carretera, esto es Kioto y esto es la carretera que sale de Kioto. Y aquí yo me puse a hacer autostop para que se parara un coche. "Ven, ven, súbete al coche!"
Sí, sí, haciendo autostop, porque aquí en España los coches por la carretera van por el lado derecho, por la derecha. Pero en Japón no, en Japón van por la izquierda. En España al hacer autostop se hace así, con la mano derecha, porque pasan los coches hacia allí. Pero en Japón no, en Japón se hace autostop con la mano izquierda, no con la derecha, con la izquierda, así.
Y este día, antes de la noche quería llegar a Amanohashidate. Amanohashidate es un trozo de arena, es todo arena y aquí hay mar a los dos lados. Un lado y otro lado, a los dos lados hay mar y mar. Es muy bonito, pero no sabía si este día tendría suficiente tiempo para ir de Kioto a Amanohashidate. No sé, no estoy seguro.
Entonces me puse aquí, me puse a hacer autostop. Pero al principio, al empezar me daba un poco de miedo, porque los conductores de los coches si me ven, qué van a pensar? No les va a gustar y si no hay coches que se paren, si no hay coches qué va a pasar? Tenía un poco de miedo.
Entonces estuve haciendo autostop esperando y al final vino un coche, y se paró. Un coche grande, sí, sí, sí. Y el conductor me dijo: "Ven, ven, sube al coche!"
"Oh, qué bien!" En este coche había un hombre y su mujer, y su hija, la hija también. Sí, sí, eran tres personas. Y con el coche este fuimos un trozo.
Después ellos se fueron para un lado y yo para otro y otra vez hice autostop. Después se paró un chico con coche, un coche de trabajo. El chico estaba trabajando, pero da igual, me dijo: "Ven, ven, súbete al coche! Sí, sí, yo te llevo". Qué bien, qué bien! Y un trozo más el chico este me llevó.
Después otra vez hice autostop y esta vez estaba en una carretera, yo haciendo autostop. Y había un coche que iba hacia allí, pero me vio y dio la vuelta, y volvió. Y eran dos chicos que este día querían hacer golf, pero me vieron y dijeron: "No, no vamos a hacer golf, vamos a hablar con este chico!" Y me dijeron: "Ven, ven, sube al coche!" Y fuimos hacia allí. Con estos dos chicos fuimos a una tienda de pescado. Y yo compré un poco de pescado, pero estos dos chicos me regalaron pescado:
"Toma, para ti! No tienes que pagar!"
"Gracias, gracias, gracias!"
Me dieron pescado gratis sin pagar. Mirad, mirad, esto me lo dieron.
Después ellos ya se volvieron para su casa y yo otra vez hice autostop. Y esta vez era un coche muy caro, pienso que era Mercedes. No estoy seguro, pero era un coche muy bonito y muy caro. Y el hombre del coche también iba muy bien vestido, un hombre muy serio, pero da igual, me dijo: "Ven, ven, súbete al coche!"
Y este hombre tocaba un instrumento, creo que la tuba, no estoy seguro, en una orquestra, tocaba un instrumento en una orquestra. Pero en este momento ya el sol, el sol ya se estaba poniendo, ya cada vez había menos y menos luz, había menos. Y cuando dije adiós a este hombre ya era de noche. Y yo quería avanzar un poco más este día, pero era de noche y pensé: "Ahora no puedo hacer autostop, porque los coches no van a parar".
Así que busqué un sitio para dormir. Y había una montaña con un camino y pensé: "La montaña es un buen sitio, porque puedo poner mi tienda, la tienda para dormir. Y no habrá personas que vengan y digan: "Eh! Aquí no puedes dormir, no puedes dormir aquí!"
En la montaña no habrá personas, así que pensé: "Muy bien, muy bien!"
Y personas no había, pero en el camino había un cartel que ponía: "Cuidado, osos!" (Mirad, mirad, este cartel). Ostras, qué miedo, no? Qué miedo los osos, ostras! A vosotros os da miedo los osos? Sí, verdad, verdad que sí, yo creo que sí.
Pero yo soy muy optimista y pensé : "Osos? No va a haber osos!" Y seguí por el camino. Encontré un bosque, había un bosque con árboles, un bosque con muchos árboles. Pero había un trozo, donde no había árboles. Y pensé: "Ah, muy bien. Aquí voy a poner mi tienda, la tienda, aquí voy a dormir". Y cociné la cena para comer, aquí cociné, comí el pescado que estaba muy rico y me fui a dormir.
Y se oía un poco de ruidos de animales, se oían búhos. Pero no hay problema, yo estaba cansado y pude dormir muy bien.
Y al día siguiente por la mañana, a las cuatro y media me desperté y salí de la tienda. Y fui a ver una cosa muy bonita, sí, sí, sí.
Sabéis lo que es? Qué creéis? Os lo diré en el próximo video. En el próximo video os diré que es lo que vi, vale? Venga, hasta luego!