¿Cómo sería México si Estados Unidos no se hubiera apropiado de más de la mitad de su territorio?
México sufrió una pérdida traumática en 1848.
Después de dos años de guerra, Estados Unidos se quedó con el 55% de su territorio.
Lo que hoy es California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, y Texas, así como partes de
Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma, fueron territorios mexicanos hasta mediados del siglo
XIX. Territorios que ahora tienen una población
combinada de más de 83 millones de personas.
Muchos aún se preguntan hasta qué punto esta pérdida, que se vivió como una tragedia
nacional, pudo marcar la suerte económica de México.
¿Y qué habría sido de estos estados si continuaran siendo mexicanos? Eso es lo que
exploramos en este video.
Empecemos por decir que México no solo perdió más de dos millones de kilómetros cuadrados
sino que además, esas tierras se convirtieron después en un emporio de riqueza.
Con una población actual de 39 millones de personas, California, el llamado "estado dorado",
es el símbolo por excelencia del optimismo económico estadounidense, y el estado más
innovador y próspero, con un Producto Interno Bruto de 3 billones, el mayor de Estados Unidos.
De hecho, hay cálculos que aseguran que si California fuera un país sería la 5ta economía
del mundo.
Por su parte Texas, con 29 millones de habitantes hoy, es el epicentro mundial de la industria
energética y tiene por sí solo un producto interno bruto de US$1,8 billones, menor que
el de California pero mayor que el de todo México, que es alrededor de 1,2 billones.
Sobre estos dos ejemplos se apoya el argumento
de quienes creen que México estaría en una situación económica mucho mejor hoy en día
si hubiera mantenido el control de esos estados.
Y como sería ese hipotético México si incluyera a Texas y California con su dimensión económica
actual?
-Pues multiplicaría por cinco su producto interno bruto, hasta alcanzar los 6 billones
de dólares. -Y sería la tercera mayor economía del mundo,
después de Estados Unidos y China. Ahora bien, ¿Serían California y Texas los
motores económicos que son en la actualidad si siguieran siendo parte de México?
Un spoiler, eso nunca lo sabremos. Caemos en el terreno de la especulación o en algo
que se conoce formalmente como historia contrafactual. Imposible saber qué habría pasado…
En BBC Mundo hablamos sobre esto con varios historiadores mexicanos. Pero antes de conocer
sus opiniones, veamos cómo fue que México perdió estos territorios?
Tras su independencia de España, en 1821, México poseía casi cuatro millones de kilómetros
cuadrados.
Pero los once años de guerra que desembocaron en su independencia habían dejado al país
profundamente desgastado y empobrecido.
Y como la región del norte estaba muy despoblada, para mejorar su economía México vendió
tierras y promovió allí el asentamiento de colonos.
Pero a partir de 1830 empezó a crecer un movimiento independentista texano impulsado
por colonos estadounidenses.
Como México nunca reconoció ese proyecto independentista, los texanos buscaron el apoyo
de los vecinos del norte, y al final en 1845 Estados Unidos anexionó Texas a su territorio.
Pero además, después le declaró la guerra a México.
Con una fuerza militar muy superior, en 1846 Estados Unidos invadió el norte de México,
llegando incluso hasta la capital.
Y no se retiró hasta la firma en 1848 del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, en el que México
se vio obligado a aceptar el Río Bravo como la frontera sur de Texas, y a ceder los territorios
de Texas, California y Nuevo México, que sumaban más de la mitad de su territorio.
Y entonces, ¿qué habría pasado con esos territorios si siguieran siendo mexicanos?
Pues los historiadores con los que hablamos destacan distintos aspectos.
Por un lado, en el siglo XIX México era un país pobre y para el estado central era difícil
integrar bien a todo su territorio.
Así que, según algunos expertos, el gobierno posiblemente habría tardado mucho en poblar
el norte del país y en desarrollar sus recursos.
Ahora bien, este escenario más bien pesimista podría haber sido muy distinto si se hubiera
descubierto el oro en California mientras estaba bajo control mexicano.
Fue precisamente el auge del oro desde 1849 lo que permitió el espectacular desarrollo
de California, del que se benefició Estados Unidos, claro.
Hay historiadores que piensan que si California siguiera siendo mexicana, esa riqueza habría
beneficiado en cambio a las finanzas de México.
Los más categóricos argumentan que si México hubiera conservado su gran Norte es evidente
que su desarrollo económico hubiera sido marcadamente diferente beneficiándose del
mayor descubrimiento de oro de la historia moderna.
El caso es que Estados Unidos usó al principio esos nuevos territorios como una fuente de
recursos naturales, - desde el oro hasta las tierras agrícolas.
Pero la región siguió creciendo gracias al fuerte impulso industrial del país unificado
después de la Guerra Civil o guerra de secesión que enfrentó a los Estados del Norte con
los de Sur de 1861 a 1865.
Y estos territorios se siguieron desarrollando en el siglo XX más allá de sus riquezas
naturales.
Por ejemplo, las huertas frutícolas de una gran zona del norte de California se transformaron
en Silicon Valley, la capital tecnológica mundial.
Mientras, la economía del sur de California continuó prosperando por el impulso de Hollywood,
una industria inigualablemente estadounidense. Y Texas, sin tener los yacimientos petroleros
más grandes del planeta, se convirtió en la capital mundial de los empresarios petroleros.
Del otro lado, México enfrentó una situación muy difícil en el siglo XIX.
Era una nación pobre marcada por la inestabilidad política que tuvo por vecina a la que iba
en camino de desarrollar la economía más dinámica del mundo.
Y se podrá especular cuál habría sido el destino de estos territorios si hubieran seguido
siendo parte de México,
Pero no cabe duda de que aportaron y aportan una riqueza enorme a Estados Unidos que aprovechó
los recursos naturales de los territorios de los que se apropió en el camino de convertirse
en una gran potencia.