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Español con Juan, Tacos y palabrotas en español (1) – Text to read

Español con Juan, Tacos y palabrotas en español (1)

중급 1 스페인어의 lesson to practice reading

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Tacos y palabrotas en español (1)

Juan: ¡Hola chicos! ¿Qué tal? ¡Bienvenidos! Bienvenidos a un nuevo episodio de Español con Juan. Ya sabéis que este es un podcast en español, para aprender español. Hoy vamos a hacer algo diferente, porque siempre me escucháis a mí, yo aquí vengo, me enrollo, suelto mi rollo y cuento mis historias y bueno.

Hoy, hoy no estoy solo. Hoy no estoy solo, hoy estoy con alguien, estoy con un colega, con un compañero, con otro profesor de español, y vamos a hablar, vamos a hablar en español, por supuesto, pero vamos a hablar los dos de un tema, de un tema que yo creo que es bastante interesante, de los tacos, de las palabrotas, porque algunos estudiantes, algunos estudiantes que están haciendo conmigo el curso español coloquial que, por cierto, voy a hacer un poco de publicidad. Esta semana está abierto y lo podéis comprar ¿vale? Es un curso súper interesante. Basta, no hago más publicidad.

Pues, muchos estudiantes de este curso me han escrito comentarios, emails y me han dicho “pero Juan, tío en este curso hay muchos tacos, hay muchas palabrotas, eso no está bien, no es educado”. Y bueno, yo les he dicho, les he dicho que en España no es exactamente así, que si no es que sea educado decir palabrotas, no, no es eso, pero yo creo que es bastante tolerado ¿no? Se pueden escuchar en la televisión, en las películas, la gente dice tacos y palabrotas bastante frecuentemente ¿no? En las conversaciones informales. Y bueno, pues quería hablar de todo eso…esa es mi opinión, esa es mi opinión, pero quería también, quería también hoy recoger la opinión de otro profesor de español, a ver si yo estoy equivocado, no lo sé, puede ser, yo no tengo toda la verdad absoluta. Héctor, aquí estoy. Hola ¿qué tal Héctor?

Héctor: Hola ¿qué tal? Buenos días. Pues aquí estamos muy bien.

Juan: Héctor es profesor de español como yo, trabaja en la universidad aquí en Londres y, y no sé ¿tu qué piensas? ¿qué piensas de hablar con tacos? ¿tú crees que en España es más tolerado que en otros países? ¿tu qué piensas?

Héctor: Sí, absolutamente, los usamos mucho, los usamos muchísimo. Yo personalmente, los uso muchísimo. Depende del registro, obviamente, depende de la situación en la que estés, pero yo por ejemplo con mis amigos, a lo mejor de cada diez palabras tres son tacos, y con mis padres también los uso…

Juan: Y además tu eres profesor de español ¿no? O sea, que eres una persona educada, eres una persona que ha ido a la universidad, que trabaja en la universidad y a pesar de todo tú usas tacos ¿no?

Héctor: Sí, yo conozco palabras que quieren decir exactamente lo mismo que estoy de puta madre, fenomenal, estoy estupendamente, estoy fantásticamente, estoy de maravilla, pero, pero por algún motivo me viene antes a la cabeza…

Juan: De puta madre

Héctor: …Estoy de puta madre aquí.

Juan: Exacto, lo que pasa es que en los libros de texto en los cursos de español estas palabras pues no se estudian ¿no? Yo entiendo, yo entiendo que claro, es normal quizá no estudiar esas palabras. Los cursos tradicionales, digamos ¿verdad? Pero hay que aprenderlas ¿no? hay que conocerlas ¿no?

Héctor: Si quieres ir a España y vivir una vida normal con los españoles, si no conoces estas palabras no lo puedes hacer, porque están en todas partes. Obviamente, en una universidad pues no las vas a utilizar o si las utilizas tiene que ser una clase en la que les dices a los estudiantes: “Hoy vamos a utilizar un lenguaje más relajado”, pero obviamente es un registro diferente en la clase de universidad. Pero, a lo mejor, una tienda, en una tienda si yo voy a comprar algo pues no voy a decir: “Este vestido o estos pantalones me quedan de puta madre”.

Juan: ¡Claro! Hay que saber usarlas en la situación adecuada. Y ese es el problema, yo a los estudiantes les digo que tienes que conocer, tienen que entender los tacos y las palabrotas porque la gente habla así pero no necesariamente las tienen que usar ellos mismos ¿vale? Porque es muy difícil quizá saber en qué situación decirlas, si es muy informal, si es muy formal. En fin, yo recomiendo al principio conocerlas, pero no usarlas. A no ser que, a no ser que estés muy seguro de que, de que si, de que es el momento adecuado, no sé ¿tú qué piensas?

Héctor: Bueno, yo creo que depende de con quien estés y del grado de confianza que tengas. Es decir, yo con mi familia tengo mucha confianza, las utilizo. Con mis amigos tengo mucha confianza, las utilizo. Con mis colegas del trabajo tengo mucha confianza, las utilizo, incluso hablando con mi jefa.

Juan: Sí, sí, sí.

Héctor: Ahora, si yo voy a una reunión con un grupo de profesores de otra universidad que no conozco de nada, no se me ocurre utilizarlas, o si voy a casa de la familia de un amigo, yo no voy a utilizar esas palabras con sus padres, porque no hay esa relación de confianza. Pero también es cierto, que en los últimos años se ha relajado mucho, es un poquito como el uso del usted, hace varias generaciones, por ejemplo, mi padre trataba de usted a su padre, yo no trato de usted a mi padre porque el idioma se ha relajado. Pues lo mismo que se ha relajado el uso de usted, se ha relajado el uso de las palabrotas, algo que tengo la impresión que no ocurre en muchos países de Sudamérica.

Juan: Ajá.

Héctor: No en todos, porque en Argentina me da la impresión que son aun peor que nosotros, son peores que nosotros.

Juan: Si, en México también, creo que hay muchos, se usa mucho…Son palabrotas diferentes ¿no? Algunas son, digamos, iguales que las españolas, pero hay otras que son diferentes ¿no?

Héctor: Son diferentes, pero siempre tienen como dos temáticas comunes, que es la sexualidad y la religión.

Juan: Ah vale, vale.

Héctor: Por ejemplo, en Argentina si podemos decir algún taco, por ejemplo: “Pelotudo” viene de pelotas, las pelotas ya sabemos lo que son en este contexto. “Boludo”, “El orto”, “El cabrón” de México, viene también de…

Juan: Sí, todo está relacionado con los genitales ¿no?

Héctor: Todo, todo, todo.

Juan: De alguna forma, pero tu has vivido en Francia ¿verdad Héctor?

Héctor: Sí.

Juan: ¿y cómo es allí en Francia? Porque nosotros estamos viviendo ahora en Londres y en Inglaterra digamos que decir tacos, decir palabrotas no está bien visto en general ¿no? En la televisión no está bien visto decir palabrotas. Depende, ahora está un poco más relajado, pero digamos que no está bien visto en la cultura en general, por la gente decir muchas palabrotas. ¿En Francia tu recuerdas como es la situación?

Héctor: Sí, yo creo que sucedía una especie de intermedia, quizá entre España e Inglaterra. Se dicen tacos, se dicen palabrotas, más que en Inglaterra seguro, quizá no tanto como en España. Diría que es un mundo intermedio, pero también se dicen y, por ejemplo, yo escuchaba un cantante francés, que me gustaba mucho porque hablaba con muchas palabrotas y él me enseñó todas esas palabrotas, y es…

Juan: ¿Qué cantante?

Héctor: Se llama Renaud y él utilizaba muchas expresiones vulgares, muchas palabrotas que a mí me sirvieron para conocer mejor la lengua, porque yo creo que el uso de las palabrotas te da un mayor conocimiento de la lengua, y yo creo que es algo importante y necesario.

Juan: Pero no piensas que a veces es un poco…nos hemos ido al otro extremo, o sea la gente se pasa, se pasa tres pueblos. Por ejemplo, a mí, a mí no me molesta escuchar tacos en la calle, en un bar, pero si te digo la verdad en un programa de televisión, por ejemplo, no me gusta. Y hace unos días escuché una conversación de una profesora con sus alumnos de 14,15,16 años creo, y ¡usaba tacos en clase! ¡usaba tacos con sus estudiantes en clase! ¡tacos muy fuertes! Que yo me quedé alucinando, me quedé flipando, pensando, pero ahora, ahora los profesores hablan usando tacos en las clases. Me quedé alucinando. En España, te hablo de España ¿no crees que, en fin, que nos hemos ido al otro extremo?

Héctor: Absolutamente, absolutamente. Yo considero intolerable que un profesor utilice el lenguaje de sus estudiantes. Un profesor debe aumentar, aumentar la capacidad expresiva de los estudiantes, y los tacos les están limitando su manera de hablar.

Juan: Claro, yo me imagino, me imagino que la profesora, o ese tipo de profesores que usan tacos con sus estudiantes dirán: “Ah, es que así estoy más cerca de mis estudiantes, me comunico mejor con ellos”. Pero no sé, yo creo que debe dar un ejemplo, debe dar como tus padres. En fin, creo que debe haber una diferencia entre el lenguaje usado en clase. Para el estudiante debe haber una diferencia entre el lenguaje usado en clase y el lenguaje usado en la calle, en el bar, en el parque ¿no? Tiene que haber una diferencia, así para entender que hay registros diferentes, que hay situaciones diferentes, no sé, quizás somos muy anticuados.

Héctor: No, yo estoy totalmente de acuerdo. Un profesor no debe ser amigo de sus estudiantes. Un profesor es un ejemplo para los estudiantes y tiene que enseñarles otro tipo de registro diferente al que ellos utilizan normalmente. También me parece bastante patético escuchar a políticos utilizar palabrotas para acercarse al electorado.

Juan: Sí, exacto, es diferente cuando las usan de forma espontánea, porque en alguna situación puede ser que se te escape, se te escape un taco, pero es verdad que usarlo de forma sistemática, para atraer votos ¿no? Para decir ah, veis como soy, yo también soy popular, yo también soy del pueblo y tal, y soy humilde ¿no? En fin, eso es a lo que tú te refieres.

Héctor: Sí, sí, sí, porque para mí también, de nuevo, un político es alguien que tiene que dar ejemplo y utilizar un lenguaje más refinado, más refinado. Y porque corremos el riesgo de perder, además, expresiones más elegantes y corremos el riesgo de empobrecer el idioma, yo creo que los tacos tienen que ser utilizados un poquito como la sal, en su justa medida.

Juan: Exacto.

Héctor: Si utilizas mucha sal, arruinas el plato.

Juan: Ah, muy bien.

Héctor: Pero si no utilizas nada de sal, a lo mejor, bueno.

Juan: Esa es una buena metáfora, es una buena metáfora, usar los tacos como para darle sabor un poco a la conversación ¿no? Para darle un poquito de sabor, pero claro, si te excedes es malo. Si pones poca sal es soso, y si pones demasiada sal es…

Héctor: No hay quien lo coma.

Juan: No hay quien lo coma, exacto. Y cómo crees tú que muchos de los estudiantes que nos siguen aquí en Español con Juan, son de nivel intermedio. Y bueno, el problema es, ¿cómo pasan de nivel intermedio a nivel avanzado? ¿cómo aprender vocabulario? ¿cómo desarrollar la fluidez? Yo a mis estudiantes les digo que lo que tienen que hacer fundamentalmente es escuchar mucho, escuchar muchos nativos y escuchar materiales, audios, videos reales. Es decir, hechos por españoles o latinoamericanos, y para españoles ¿de acuerdo? Eso es por nativos, para nativos. ¿qué te parece? ¿qué consejos me darías tu para aprender vocabulario? por ejemplo este tipo de palabras coloquiales, no solo los tacos, este tipo de vocabulario coloquial, no necesariamente tacos.

Héctor: Modismos, por ejemplo.

Juan: Si, por ejemplo, decir: “Me mola”, “qué guay”, “qué rollo”, “estoy hecho polvo”, “qué fuerte”.

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