Hablar es bueno (2)
Y recuerdo que a veces encontré personas en los trenes que empezaron a hablar conmigo ¿no? Y la verdad es que fue muy interesante, fue muy interesante porque yo no conocía a nadie en esos países y no conocía el idioma tampoco, entonces cuando viajas así realmente no…. Realmente si, viajas, ves el paisaje, ves los edificios, ves a la gente, ves lo que hace la gente, pero si no tienes amigos que te expliquen nada, pues claro, es un poco pobre ¿no? Es un poco pobre.
Y lo que pasó fue que yo encontré algunas personas en mis viajes ¿no? Y fue muy interesante, fue muy interesante porque me dieron una perspectiva distinta ¿no? Ahora que lo pienso la verdad es que fue bonito, fue bonito. En un viaje, de Bratislava, creo que iba de Bratislava, no recuerdo donde iba, quizá de Bratislava a Budapest. No lo recuerdo bien, pero conocí a un piloto de avión, a un piloto de avión americano. Un piloto de avión americano que estaba de vacaciones, estaba destinado en Paris, estaba destinado en Paris y fue muy divertido, porque este hombre estaba muy enfadado, estaba muy enfadado porque decía que en Francia no podía ligar ¿Entendéis Ligar? Ligar significa conocer chicas ¿no? Conocer chicas con un fin romántico digamos, o sensual ¿vale?
Entonces el tío, este piloto era un hombre joven, no sé tendría treinta años, treinta cinco años más o menos, si. Y me dijo que estaba muy enfadado, estaba muy cabreado porque, porque en Paris donde él vivía las chicas no hablaban inglés. Este hombre era norteamericano, era de estados unidos y entonces no hablaban inglés y él no hablaba francés y entonces él estaba muy cabreado porque no podía entenderse con las chicas y no podía ligar ¿no? Claro, yo no le dije nada, yo no le dije nada, pero yo pensé: “coño pues aprende tu francés ¿no?”. No, el tío daba por supuesto, el tío daba por supuesto que las chicas de Francia tenían que hablar inglés para que el pudiera ligárselas, subjuntivo imperfecto, para que el pudiera ligárselas ¿vale?
Y estaba muy contento porque en Bratislava, en Bratislava había conocido a una chica que hablaba inglés muy bien, eso fue lo que él me dijo. Estaba muy contento porque decía hombre en Bratislava, aquí la gente habla inglés muy bien. Estaba muy contento el tío, había estado allí unos días de vacaciones y estaba súper contento, no por la comida, no por los paisajes, no por la cultura de Eslovaquia, no, no, no, estaba muy contento porque había conocido una chica que hablaba bien inglés. Y bueno, no me contó muchos detalles, no me contó muchos detalles, pero bueno, entendí la historia. Pero fue divertido, fue divertido hablar con un piloto porque yo nunca había hablado con un piloto de avión y fue muy interesante ¿no?
Y también conocí en un tren que viajaba a través de la Republica Checa. Sí, creo que sí. Era otro tren diferente ¿no? Por la republica checa. Conocí a un sacerdote, un sacerdote que tenía 80, más de 80 años y fue muy interesante porque él me contó que él había nacido en, creo recordar que, en Praga, en Praga sí. Y entonces, era muy joven pero muy pobre, muy pobre, muy pobre y entonces se hizo…
No, a ver si recuerdo bien, creo que lo que hizo fue que pasó, pasó la frontera a Europa Occidental y fue a Viena, creo que en Viena tenia familia ¿no? Y eso fue antes de la caída, antes de la caída del muro de acero ¿no? Que dividía Europa del este de Europa occidental ¿no? Y entonces él me contó esa historia de cómo tuvo que pasar la frontera, tuvo que escapar, porque no tenía pasaporte, no tenía permiso. En aquellos tiempos para salir de muchos países de Europa del Este, era muy complicado ¿no? Era muy complicado, había una frontera de acero ¿no? ¿Cómo se llamaba? ¿Cómo se llamaba? Que no recuerdo ahora como se llamaba. ¡El muro de acero! ¿no?
Algo así, no recuerdo ahora como se llamaba ¡El telón de acero! Así se llamaba, el telón de acero ¿vale? Es decir, la gente no podía salir a Europa Occidental, y creo que la gente de Europa Occidental tampoco podía entrar fácilmente ¿no? En los países de Europa del Este.
Total, que este hombre me contó que sí, que muy joven se escapó porque era muy pobre, no tenía nada y se escapó, se fue a vivir en Austria, en Viena, pero tuvo muchos problemas para escapar. Me contó toda su aventura, el hombre este era muy mayor y cuando llegó a Viena no tenía nada, entonces dice que se hizo sacerdote. Yo tuve la impresión de que el hombre quería decir que se había hecho sacerdote para escapar de la pobreza ¿no? Porque no tenía otros medios ¿vale? No sé, no sé, no le entendí bien, pero digamos que fue fantástico, fue fantástico. Todo esto lo hablamos en inglés, el tío hablaba bastante bien inglés ¿no?
Y si, son encuentros, encuentros casuales. Me río porque recuerdo que este señor, el sacerdote, me preguntó que qué viaje estaba yo haciendo y yo le dije que iba a ir a… Bueno, que había ido a Polonia, a Eslovenia, Eslovaquia, la Republica Checa, y le dije estoy haciendo un tour, le dije, estoy haciendo un tour por toda la Europa comunista ¿no? Y recuerdo que en el tren la gente nos escuchaba, la gente que había al lado nos escuchaba y en ese momento todos se echaron a reír ¿no? Echarse a reír significa (Risa) echarse a reír significa empezar a reír de golpe ¿no? Echarse a reír. Entonces la gente, la gente que había alrededor y que nos estaba escuchando en silencio, todo el mundo se echó a reír ¿no? porque yo había dicho eso de la Europa comunista ¿no? Creo que era en la Republica Checa, en ese momento estábamos en la Republica Checa.
Este es el problema de hacer los viajes con Interrail ¿no? Que es más barato, pero al final coges tantos trenes que no sabes dónde estas, porque un día estás en la Republica Checa, otro día estás en Polonia, otro día estás en Alemania, en fin, vas muy rápido ¿no? Vas muy rápido y al final no te enteras, no te enteras de donde estás.
Bueno, entonces lo que quería decir es que tengo recuerdos bonitos de la gente que conocí en los trenes. Normalmente cuando me subo a un tren, cuando me subo a un tren la verdad es que quiero estar solo. Tengo una idea romántica del tren, que es subir al tren, estar solo o con muy poca gente y leer un libro, o simplemente relajarme viendo el paisaje, y dejar vagar la mente ¿Entendéis? Dejar vagar la mente, pensar en las musarañas, que es una expresión que ya hemos oído antes, pensar en las musarañas, es decir, pensar en esto, pensar en lo otro, en todo y en nada, relajarse. Y sí, eso es lo que hago normalmente.
Bueno, normalmente no, normalmente no lo puedo hacer porque la idea romántica del tren con poca gente no existe. Eso quizás existió en los años 50 pero ahora no, ahora los trenes están atestados de gente, muchas veces hay que ir de pie, no te puedes ni siquiera sentar. En fin, que esa idea romántica no existe.
Pero a veces, a veces, como en estos casos, como en estos casos, he conocido a algunas personas, pues, oye que me ha gustado, me ha gustado ese tipo de conversaciones ¿no? Así con desconocidos. Me he divertido y me han dicho cosas interesantes ¿no? Conocer a alguien, conocer a alguien que escapó del telón de acero y que se hizo sacerdote. Conocer a alguien como ese señor que no podía ligar en París, porque las mujeres de París no hablan bien inglés pues.
Oye, y otros casos, otros casos que ahora no tengo tiempo de contarlos, pero si, sí que he conocido gente y he tenido conversaciones interesantes con gente en trenes ¿no? Y yo no soy una persona, yo no soy una persona como digo que me guste hablar ¿no? Porque, o sea, me gusta hablar lo que quiero decir es que no soy una persona que me guste hablar con desconocidos, sencillamente porque soy un hombre tímido ¿no? Y además porque yo creo que todo esto depende mucho de quien es la persona que habla contigo ¿no? En la BBC dicen, oye que es bueno hablar con desconocidos. Vale, sí, pero depende, depende de muchas cosas, depende de la edad que tienes, depende de a quien hablas ¿no? Porque si yo tengo 50 años y me pongo a hablar con una chica de 25, quizá la chica de 25 pueda pensar: “Este tío qué pesado ¿no? Que aburrido, por qué me habla”. Claro, yo no quiero molestar, no quiero molestar a nadie, entonces prefiero no decir nada porque nunca sabes, nunca sabes si realmente vas a molestar ¿no?
En otros casos, en otros casos seria más fácil ¿no? Si una mujer de no sé, una mujer de unos sesenta años se pone a hablar contigo pues, digamos da la impresión…da una mejor impresión ¿vale? La gente no piensa que hay nada malo detrás ¿vale? Que no quiere hacerte nada malo. Pero si es un hombre de treinta, cuarenta años, que te mira muy serio y que te hace preguntas muy personales pues oye, pues, eso molesta ¿no?
Como todo hay que saber hacerlo, hay que saber hacerlo ¿no? Hablar en público y empezar una conversación con un desconocido puede estar muy bien, pero hay que saber hacerlo. Hay que saber sonreír, hay que saber indicar a la otra persona que no quieres nada extraño ¿no? Que no quieres molestarla a esa persona. En fin, hay que saber hacerlo, como todo en la vida hay que saber hacerlo.
Pero si, yo creo que vamos que es posible encontrar, tener encuentros agradables con desconocidos en los medios de transporte. Pienso que sobre todo en viajes largos ¿no? Como en el tren, incluso el avión, pero sobre todo en tren se presta más ¿Entendéis? Se presta más, es más adecuado, se presta más a entablar conversaciones ¿no? Un viaje largo en tren se presta más a entablar conversaciones con desconocidos, con gente que no conoces.
En el metro por la mañana, claro, cuando todo el mundo va deprisa ¿no? Cuando todo el mundo va corriendo al trabajo, pues es mucho más difícil entablar una conversación con un desconocido ¿no? Cada uno va a su rollo, a su bola que se dice. Cada uno va a su rollo, a su bola ¿no? Pensando en sus problemas y no tienes ganas de ponerte a hablar con un desconocido ¿vale? Pienso ¿no? Pienso.
Pero bueno, esta campaña está bien, esta campaña está bien, de la BBC para promover las conversaciones entre extraños en los medios de transporte. Supongo, supongo que esta campaña o este tipo de campañas no tendrían mucho sentido en otros países ¿no? No lo sé, estoy pensando en España, por ejemplo. Yo creo que, en España, o en Italia, en países del, del Mediterráneo la gente habla más ¿no? La gente se habla más, es más fácil entablar conversaciones con desconocidos. Pienso que si ¿no? Yo cuando he ido en el metro en Madrid, por ejemplo, incluso aunque es una gran ciudad, pero veo que la gente, veo que la gente tiene más predisposición a hablar. Hay más ruido ¿vale? Por lo menos se siente más ruido y eso quiere decir que la gente habla ¿no? El ruido viene de que la gente habla ¿no? Y en los trenes también, en los trenes también, yo creo que las grandes ciudades bueno, las grandes ciudades no lo sé, pero en las ciudades pequeñas, en provincias yo creo que es más fácil ¿no? Siempre en las ciudades pequeñas es más fácil.
Pero bueno, no sé si es un estereotipo, pero quizás lo que pasa es que los ingleses, los británicos tienen más reticencias a hablar con desconocidos ¿no? Es un poco un estereotipo, es un poco un estereotipo porque no a todos los españoles les gusta hablar con desconocidos.Si vas en un autobús o en un tren en España, y te pones a hablar con desconocidos mucha gente pensará que eres un locuelo, que estas chalado, que eres un chiflado, que estas como una cabra ¿no? Pero bueno, digamos que en general, en general yo creo que es más aceptable, es más aceptable en España o en países de tipo mediterráneo.Y eso me imagino que es también porque han visto, han visto que la gente está muy sola, yo creo que es eso. Yo creo que han visto que la gente está muy sola. En las grandes ciudades a pesar de que haya mucha gente, a pesar de que haya, subjuntivo, a pesar de que haya mucha gente la gente está sola. Y yo eso lo veo, yo veo mucha gente sola en el metro, veo mucha gente sola caminando por la calle ¿no? Y sobre todo personas mayores, veo personas mayores muy solas.Las personas mayores, los viejos aquí en Londres por lo menos, en las grandes ciudades están muy solos, me parece. Me parece que en las ciudades pequeñas los viejos, la gente mayor tiene más apoyo familiar ¿no? No sé, tengo la impresión de que en las ciudades grandes las distancias son tan enormes, es tan difícil viajar ¿no? Si quieres ir a ver a un amigo o a un familiar tienes que coger el coche o el metro, o el autobús y pasar una hora para ir y otra hora para volver. En fin, yo creo que eso, eso supone también que la gente mayor, los viejos, se queden solos ¿no? Porque yo si los veo solos en el supermercado, en la calle, caminando despacio con problemas para andar, problemas para moverse. Y me da un poco de pena, me da un poco de pena porque hay muchos, hay mucha gente mayor así, que parece que está muy sola ¿no? Y yo creo que esta campaña va un poco por ahí ¿no? Yo creo que eta campaña va un poco por ahí, en esa dirección, en el sentido de hacer que la gente se sienta un poco menos sola, hacer que la gente se sienta menos sola ¿no?Ahora recuerdo que hace unos años leí una noticia muy triste que decía que una mujer, una mujer mayor llamó a un taxi y se subió al taxi y le dijo al taxista: “Lléveme a cualquier parte, no me importa dónde, pero háblame, lo único que quiero es que me hable”. Y esta mujer estaba tan sola, llevaba mucho tiempo sin hablar con nadie y en su desesperación lo único que pudo pensar es llamar a un taxi y pedirle al taxista que hablara con ella ¿no? Pedirle al taxista que hablara con ella. Es una historia muy triste, una anécdota muy triste, real, la escuché hace muchos años y todavía no la he olvidado. Y no recuerdo donde fue, no recuerdo donde fue, quizás fue en España, pero no estoy completamente seguro.En fin, yo creo que es que este tipo de campañas para promover que la gente hable, que la gente se comunique bueno, están bien, están bien. Aunque no sé si tendrán, si tendrán mucho éxito. Yo creo que en general la gente va a su rollo, la gente va a su bola y es normal, como digo cuando vas en el metro, en el autobús o en el tren es muy difícil, es muy difícil ponerse a hablar con alguien que no conoces.Pero bueno, lo que me parece es un síntoma, me parece es un síntoma que estamos muy solo, sobre todo en las grandes ciudades y que la gente no se comunica. Especialmente ahora con los teléfonos móviles, pero bueno, ese es otro tema, ese es tema de otro episodio para nuestro podcast. Pero si, me parece que este tipo de campañas que promueve la comunicación entre la gente, que pide que la gente hable con desconocidos, pues sí, me parece que es un síntoma de que estamos muy solos ¿no? En fin.Bueno, no quiero terminar el episodio de hoy con este tono triste ¿vale? Que si, que yo me lo he pasado muy bien, a veces hablando con desconocidos, que me pareció muy interesante, sobre todo cuando vas a otros países y te cuentan historias muy interesantes. Cada desconocido, cada persona que encuentras en un tren, por ejemplo, pues te puede contar, te puede contar una historia ¿no? Eso está muy bien.Y ahora recuerdo, ahora recuerdo una película fantástica Strangers in the train, de Alfred Hitchcock. ¡Qué películaza! ¡Eso fue una películaza! No sé porque me he acordado ahora de esta película de estos dos desconocidos que se encontraban en un tren y planeaban un crimen. ¡Qué películaza! ¡Eso fue un peliculón! Un peliculón que se dice, un peliculón ¿lo habéis visto? No importa que no sea en español, es un peliculón. Strangers in the train, que planean un asesinato ¿no? En fin, no os cuento, porque a mi Hitchcock me encanta, me encanta.Bueno tío, tíos y tías he perdido el hilo y como siempre pues he acabado enrollándome. Que es bueno hablar, es bueno hablar, es bueno hablar, y es bueno hablar también si no eres tímido, es bueno hablar con desconocidos. Si no eres tímido, es más difícil pero bueno, hay que hacer un esfuerzo, sobre todo, sobre todo si estás aprendiendo español, yo lo que te aconsejo es que vayas a España, subjuntivo, que te compres un Interrail, te coges el interrail y te puedes recorrer España en tren, eso está de puta madre, eso está de puta madre porque te coges… Si eres un poco mayor hay que tener cuidado porque puede ser cansado ¿no? Puede ser cansado porque no sé, si cada día o cada dos o tres días coges el tren puede ser cansado.Pero si eres joven, si eres joven, si eres un poco joven o si tienes energía. Pues oye, un viaje de quince días o de veinte días o de incluso un mes por España en tren, que es un muy barato si haces el interrail, y vas de una ciudad a otra, de un pueblo a otro y oye, en el tren puedes encontrar un montón de gente y puedes hablar con esas personas. Claro, habrá personas que no quieran hablar contigo, habrá personas que dirán: “Coño que pesado, otro extranjero aquí que quiere practicar español”. Habrá personas que piensen así. Pero habrá algunas personas que digan: “Oye que interesante, a ver, cuéntame de dónde vienes y por qué estás haciendo interrail”.Y puedes empezar una conversación, y puedes conocer gente y te pueden contar cosas interesantes y es una forma, no solo de practicar español, es una forma de conocer España, de conocer España claro. Si te subes en el tren en Valencia y vas a Zaragoza en tren, puedes encontrar muchas personas. Una te cuenta una historia de algo que le pasó en su pueblo, otra persona te cuenta algo de una fiesta.En fin, es interesante, es enriquecedor, es muy enriquecedor ¿De acuerdo? Pues nada, terminamos con ese mensaje positivo de viajar en tren por España, por qué no en Interrail y es una experiencia muy buena, muy enriquecedora que os la aconsejo a todos y a todas ¿De acuerdo?Chicos, nada más por hoy. Este podcast como siempre está cada vez más largo y nada, que nos vemos, no nos vemos, nos escuchamos la próxima semana aquí en Español con Juan.¡Hasta luego! ¡Adiós! ¡Adiós!