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Jaime Altozano, De Pokemon a Bach. Una historia de VOCES.... – Text to read

Jaime Altozano, De Pokemon a Bach. Una historia de VOCES. || Jaime Altozano

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De Pokemon a Bach. Una historia de VOCES. || Jaime Altozano

¿Por qué la gente cuando va a cagar se pone a mirar Twitter? Pues por la misma razón que existe el contrapunto en música. A ver.

El contrapunto: punto, contra, punto. Básicamente, si quitamos de en medio toda

la parafernalia técnica, es cuando dos melodías se complementan. Os acordáis del tema de Rohan, que tenía una melodía principal y un contrapunto. La melodía principal necesita, de vez en cuando, descansar, tener espacios en los que no digan nada.

Pero tú en esos espacios te aburres y necesitas sacar Twitter y mirarlo. Entonces te ponen una segunda melodía, una contramelodía, la podemos llamar así, que rellena esos huecos y complementa la voz principal. Vamos a hablar de Pokémon.

¿Quién es ese Pokémon?

A ver, ¿os acordáis del tema de Pokémon?

«Llegaré a ser el mejor, el mejor que habrá jamás. Mi causa es ser entrenador tras mi gran prueba real» Bueno, pues el tema tiene una melodía clara, ¿no? Cuando yo canto la melodía de Pokémon acompañado con una guitarra, en realidad están sonando siete melodías distintas. La de mi voz y las seis melodías (una para cada cuerda) de la guitarra. Por ejemplo, la segunda cuerda empezando por arriba, está haciendo esto. Si cantásemos solo mi voz y la segunda cuerda, sonaría así. Ahí hay dos voces, están sonando dos voces: una cuerda y mi voz. Voz no de garganta, sino de línea melódica. Si lo hacemos a cuatro voces, que sería cogiendo estas tres cuerdas de la guitarra nada más y mi voz, sonaría así.

Eso ya se parece un poco más al resultado final. Y si lo tocamos con las seis cuerdas de la guitarra y mi voz y metemos un poquito de alegría, ya suena guay. Vale, pues a partir de ahí, para crecer el tema de Pokémon,

tienen varias opciones.

Y una, obviamente, va a ser meter un bajo, una batería, un sintetizador, coros y lo que tengan por ahí. Pero, a nivel compositivo hay más trucos, y es que cuando os la estaba tocando con la guitarra, aunque técnicamente había siete voces. Las siete estaban haciendo exactamente el mismo ritmo y melodías muy parecidas. Así que los de Pokémon meten una contramelodía como la del tema de Rohan. Y esa segunda voz, que es como el Twitter del váter, que mantiene tu atención cuando no hay nada más que hacer, es la clave de la canción, es el cemento de los ladrillos. Cuando os canto el tema a capela, es algo monofónico, porque solo hay una voz. Cuando os canto el tema con la guitarra, hay siete voces, pero todas hacen lo mismo.

Así que es homofónico, porque las voces son iguales. Pero cuando aparece la contramelodía es cuando por fin entramos en la polifonía. Que incidentalmente es a dónde queríamos llegar. Si yo ahora es canto la canción de Pokémon al piano, lo tengo que hacer con el acompañamiento, con un montón de voces homofónicas

que me vaya inventando dependiendo de qué acorde toca en cada momento, y tengo que hacer la contramelodía para completar la canción. La letra no es importante para esto, ¿vale? Si os teneis que quedar con una cosa del vídeo, aunque aun nos queda, que fuera esa:

aprender a fijarse en las contramelodías que aparecen en las canciones que escuchas regularmente.

Tan importantes son las contramelodías que cuando alguien canta a capela una canción con contramelodías muy significativas, muchas veces, se va de tempo.

Porque hay un huecazo ahí donde no tiene nada que hacer y no sabe qué hacer, y sigue cantando. «All you need is love»

«All you need is love»

«All you need is love»

Es que ahí la contramelodía es fundamental, «All you need is love»

«All you need is love»

Otro ejemplo: Imagine de John Lennon.

«Imagine all the people»

«It's easy if you try»

Hombre pues no sé lo que piensan...

«No hell bellow us»

Tú, ¿has visto esto, tío?

«Above us only sky»

No a ver, lo que yo le decía...

Necesita la contramelodía.

«Imagine all the people»

«It's easy if you try»

Etc., etc.

A ver bueno, hasta aquí lo que hemos visto polifónico eran dos voces en las cuales cuando habla una se calla la otra. Un poco como esa gente que cuando le ponen pollo con patatas, toma pollo y luego toma patatas.

¿Sabes?

No toma pollo con patatas, sino que es como si tuviera dos platos: uno de pollo y uno de patatas en el mismo plato Y dices: bueno, cada uno con su rollo...

Pues aquí igual, entonces, para la gente que le gusta mezclar pollo con patatas, tenemos canciones como Stand by me, por ejemplo. En la cual hay dos voces muy diferenciadas y hablan a la vez casi todo el rato. Primero entra el bajo.

Y luego entra una segunda voz paralela igual de importante y de compleja. A ver, y aquí me podéis decir: Pero Jaime, todas las canciones tienen bajo ¿qué tiene de especial?

Tampoco es el bajo más complejo de la historia, pero es una línea de bajo pegadiza y que la gente canta y realmente es una segunda voz, y cantar la melodía sin el bajo de Stand by me

Sin el pampampampaaaam papapampaam

No se concibe.

A ver, os voy a poner un ejemplo más de esto que toca un tema del que quiero hablar en futuros vídeos, que es el concepto de que ahora estamos

en la era de la complejidad tímbrica vs. la era de la complejidad armónica, que es de la que venimos.

En la canción de 20 de enero de la Oreja de Van Gogh, la contramelodía de las estrofas no es más que un sonido, una especie de chiuuuu.

Que mantiene tu interés mientras la cantante descansa, mientras su melodía reposa.

No os la puedo poner entera por temas de copyright, pero más o menos hace algo así: «Pensé que era un buen momento»

¿Oís ese ruido? ¿Ese chiuuu?

Esa es la contramelodía.

«Pensé que era un buen momento» «chiuuuu»

«Por fin se hacía realidad» «chuuuu»

Es raro, pero funciona, funciona porque mantiene tu interés. Y sin embargo, en 20 de enero, en el estribillo, tenemos una contramelodía convencional, una con notas. «En el momento que vi tu mirada buscando mi cara» «La madrugada del 20 de enero»

Esa canción me encanta, y me encanta el rollo de que haya contramelodías tímbricas y melódicas, me parece muy interesante. Y ahora entramos en la segunda parte del vídeo. Si hemos hablado de monofonía, homofonía y polifonía, ahora ha llegado el momento: Imaginaos que yo os doy un tema.

Yo ese tema lo podría tratar de manera homofónica, haciéndole un acompañamiento sin voces.

Por poner un ejemplo, ahí lo que he hecho es añadir acordes, armonizarlo un poco y un acompañamiento agradable.

Pero podría haber hecho otras cosas, veamos. Ese tema es de la pequeña fuga en sol menor de Johann Sebastian Bach, que es un señor del siglo XVIII.

Una fuga es una composición a varias voces, donde la primera voz hace el tema y se fuga. Entonces, la segunda voz la persigue repitiendo se tema y luego llega una tercera voz que persigue a las dos repitiendo el tema y así hasta el número de voces que quieras. A partir de ahí, el tema irá apareciendo en cada una de las voces según quiera el compositor.

Realmente ninguna de esas voces es melodía principal ni secundaria, todas son exactamente igual de importantes. Para una de las melodías, todas las demás la están acompañando. Pero para otra de las melodías, son las otras las que la están acompañando a ella. Es un poco como la portada de Gödel, Escher, Bach Una figura que realmente podría ser una B, una G o una E, o las tres o cosas, o ninguna o yo qué sé.

Yo solo sé que ese libro mola que te cagas.

A ver, lo que vamos a hacer ahora me apetece un montón y va a ser muy chulo. Vamos a oír juntos la pequeña fuga en sol menor de Bach y la vamos a ir destripando

para que paséis de oír ruido a oír información. La versión que vamos a escuchar de la fuga es un poco cutre, la hice hace varios años cuando estaba aprendiendo a manejar el Logic

y quería probar los instrumentos, no sabía nada de mezcla, midi, ni de nada. Pero es una versión súper didáctica, porque cada voz la hace un instrumento que tiene un timbre distinto.

Porque claro, imaginaos que estas fugas están hechas para órgano o para piano y todas las voces suenan a órgano o a piano,

y es mucho más difícil distinguirlas.

Tocarlas a piano mola mucho, porque si estás haciendo cuatro voces con dos manos, estás repartiendo: esto es una voz, esto es otra voz, esto es otra voz y esto es otra voz.

Y en el caso del órgano, una voz la haces con los pies. Pero si es la primera fuga que vamos a ver, que cada voz tenga una sonoridad propia.

La primera voz suena así.

Es el tema que os he tocado antes,

pero con un poquito de swing.

Para darle alegría.

A esta voz, a este instrumento, lo vamos a llamar Bling. Es una mezcla de tres samplers distintos.

La segunda voz es un sinte, y la vamos a llamar Sinte. Veis que empieza haciendo el tema ella también, ¿no?

La tercera voz es una eléctrica.

Y la cuarta voz es un bajo.

Y luego, le añadí una batería.

Vale, vamos a escuchar juntos el comienzo de la fuga. Vale, vale, ¿veis? Hasta ahí era la exposición de la fuga, ahora comenzaría el desarrollo.

En la exposición, cada voz ha ido introduciendo el tema en un orden y en ningún momento ninguna voz ha parado a acompañar a las demás, a repetir nada, a duplicar nada.

Cada una estaba cantando su parte, todas son importantes y todas son principales. Todas hacen la melodía principal.

Ahora, en el desarrollo de la fuga, lo primero que vamos oír es un diálogo entre Bling y Sinte.

Se van a estar rellenando los huecos el uno al otro. Mira, os voy a quitar a la guitarra, al bajo y a la batería. Solamente las pistas de sonido de Bling y de Sinte para que oigáis el diálogo. Pero lo que hace ese diálogo todavía más interesante, es que la eléctrica está haciendo sus historias por debajo, está haciendo su propia movida, pero con personalidad, es esta movida.

Si ponemos el diálogo de Sinte y de Bling y por debajo a la eléctrica, queda esto. Y al final de ese mismo pasaje, si os fijáis, hay un cambio: Sinte pasa a hacer su propia movida y es la guitarra la que responde a Bling.

Os voy a quitar a Sinte para que lo oigáis. O sea, que hemos tenido la exposición, en la cual habla uno, se pira, habla otro, le persigue, habla otro, le persigue, habla otro, le persigue,

acaba la exposición, empieza el desarrollo y empiezan los diálogos.

-¡Anda! Hola, no sabía que estabas en la fuga.

-¡Ah! Pues sí mira, y tú también

- ¡Sí! Oye, y ¿qué tal en casa?

- Bien, pues Juan está estudiando, ¿y tú? - Bien, sin novedad.

La una habla, la otra responde.

Si estáis un poco perdidos, no os preocupéis,

porque todo va a cobrar sentido al final, confiad en mí y vamos a seguir escuchando. Ahora lo que ocurre es que la eléctrica empieza el tema del principio, y cuando va tan solo por la tercera nota, ya está Bling haciendo el tema por encima. Y pasan un rato así, y a continuación, la eléctrica y Bling entran en diálogo, y cuando concluye su diálogo, Sinte hace el tema principal de la fuga.

Vamos a escucharlo con las voces solas. Primero la eléctrica hace el tema. Y Bling lo imita.

Juntos suena así.

Y ahora hacen el diálogo.

Y ahí entra Sinte con el tema.

Y ahora ocurre una cosa muy chula, la eléctrica hace una frase un poco larga y cuando la acaba, Blig dice: «¡Ostras! La voy a imitar tal cual». Eso, cuando suenan los dos a la vez, suena así. Ahora que tenéis en la cabeza cómo suena Bling, Sinte, la eléctrica y el bajo.

Vamos a escucharla entera, yo me voy a callar. Vamos a escucharla desde el principio y voy a ir poniendo cartelitos y haciendo gestos que en mi cabeza ayudan un montón

y a lo mejor no sirven para nada. Si os está constando, simplemente fijaos en cuándo aparece la cabeza del tema, la parte reconocible, esa parte va a sonar en las distintas voces, varias veces.

Fijaos en eso y cuanto más os acostumbréis a oír eso, más fácil os va a ser seguir el resto de cartelitos, diálogos e información adicional que os voy a ir poniendo. A ver, quiero que os imaginéis a Bach componiendo esto, como no hay ninguna guitarra dando acordes, no hay ningún acompañamiento, cuando una voz está haciendo su melodía

si su melodía está sobre un acorde de Re Mayor, las otras voces tienen la responsabilidad de dar el resto de notas, al menos notas significativas del acorde de Re Mayor en el que están.

Pero a su vez, para una de sus voces, ella está haciendo su melodía en Re Mayor y necesita que las otras sean las que le den a ella las notas significativas

que faltan para completar el acorde.

Es muy parecido a un cubo de Rubik.

Cuando haces una cosa homofónica, estás haciendo una cara del cubo de Rubik y todas las demás las puedes sacrificar.

Si quiero poner la pieza blanca que me faltan en la cara blanca, simplemente puedo hace así y la pongo, y ya está. Me puedo haber cargado lo que había en cualquiera de las otras caras, pero no importa, porque las otras caras no tienen identidad propia hasta que intentas completar el cubo de Rubik. El problema es ahora, cuando quiero completar las últimas piezas, porque cualquier cosa que haga, es muy probable que se cargue la cara blanca

o la cara roja, el resto de azul, la amarilla, la naranja y la verde

que ya están casi acabadas.

Esto es como una fuga a seis voces.

Hombre, siempre si no te sale, puedes sacar la ficha tú y ponerla y ya está, has hecho un cubo de Rubik.

A ver, siento que tengo que decir esto, ¿significa esto que las obras de Bach sean mejores o peores que otras obras musicales? Para mí no, para mí significa que tienen mucha complejidad polifónica, que es uno de los tipos de complejidad musical, simplemente, hay más tipos de complejidad musical. Las nubes me quitan la luz.

Iba a decir que los juicios de valor no valen nada,

pero eso es un juicio de valor.

Lo que quiero es que saquemos de este vídeo 2 cosas: la primera, un nuevo oído para escuchar contramelodías en canciones que ya conocéis pero que podéis empezar a escuchar de otra manera. Si encontráis contramelodías chulas o que os molen, mandádmelas por Twitter o por Instagram, que me interesará mirarlas. Y la segunda cosa era haceros una pequeña entrada a un mundo bastante complejo, que es el mundo del contrapunto, que incluye las fugas. No será lo último que veamos de fugas, pero os voy a dejar unos cuántos links

a fugas chulas en la descripción que me molan y que a lo mejor os renta escuchar. La primera es una fuga a cuatro voces con letra de Glenn Gould, en la que la letra te explica cómo hacer fugas. La segunda es un vídeo de YouTube sobre cómo sonaría Bad Romance de Lady Gaga

si hubiera sido una fuga barroca.

Y bueno, algunas cosas más.

Si buscáis fugas por ahí que os molen, recordad primero leed el título para saber cuántas voces hay, buscad fugas que si no supierais

que lo son, ni supierais que tiene distintas voces ni os fijarais en ello, aún así la escucharías porque os mola.

Y también quién interprete la fuga influye un montón. Los hay que se esfuerzan más en que se distingan las voces y esté todo claro, y los hay que se esfuerzan más en dar un sentido más lírico y emotivo a la fuga. En fin, así concluye nuestro primer vídeo sobre otras maneras de escuchar música. Hay muchas más cosas de las que hablar, muchas más cosas que mencionar, y lo haré en próximos vídeos.

Hasta la próxima

Muchas gracias por hacer un cameo, ¿vale?

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