Historia de dos amigos
Hola, chicos, ¿qué tal? ¿Cómo va todo? ¿Cómo va la semana? Espero que vaya bien, espero que todo vaya (subjuntivo), espero que todo vaya muy muy bien.
Aquí estamos, una semana más, dispuestos a pasar un ratito juntos.
En primer lugar, muchas gracias a todos los que me apoyáis, a todos los que me estáis ayudando a continuar adelante publicando este podcast, los vídeos en YouTube y, en fin, todas las actividades que publico regularmente en Facebook, en nuestro blog de actividades, que, por cierto, os recuerdo que en nuestro blog podéis encontrar muchos ejercicios y muchas actividades para repasar español..
Os recuerdo que nuestro blog se llama 1001 Reasons To Learn Spanish. Sí, en inglés, nuestro blog tiene un nombre inglés porque… Bueno, pues porque sí, porque internet funciona así, ¿no? La gente que quiere aprender español suele buscar información en inglés. O sea, mucha gente en el mundo cuando busca recursos para aprender español en internet no escribe: aprender español, no, busca la información en inglés. La mayoría de la gente o, bueno, mucha gente escribe “learn Spanish” y por eso yo le puse un nombre en inglés al blog, para intentar llegar a más gente.
Me gusta el nombre del blog (1001 Reasons to Learn Spanish), pero es un poco largo, ¿no? Debería quizás haberle dado un nombre un poco más corto. En inglés, pero más corto.
Bueno, total, lo importante es que en nuestro blog podéis encontrar un montón de actividades y de ejercicios para aprender o para mejorar vuestro español.
Por cierto, ¿a que no sabéis por qué nuestro blog se llama 1001 Reasons To Learn Spanish? Eso es algo que quizás no he explicado antes, no sé…
Se llama así, 1001 Reasons To Learn Spanish, 1001 Razones para aprender español, porque yo quería mandar el mensaje de que hay muchas razones para aprender español.
Yo, como sabéis, vivo en Inglaterra, en Londres, y en Inglaterra la verdad es que no hay mucha gente interesada en aprender idiomas. Hay gente que habla y que habla muy bien otros idiomas, pero, digamos, que no es algo muy popular. Entonces, el gobierno, para animar a la gente a estudiar idiomas, para motivar a la gente a estudiar otras lenguas, suele hacer campañas a favor del estudio del español, del francés, del alemán o de cualquier idioma, diciendo que, bueno, si se estudia un idioma extranjero hay más posibilidades de encontrar un buen trabajo, que las personas que saben idiomas ganan más dinero, que hablar otras lenguas es muy bueno para los negocios…
En fin, los gobiernos suelen dar siempre este tipo de razones pragmáticas, ¿no? Los idiomas son buenos para encontrar trabajo, para ganar dinero, para hacer negocios…
A mí, la verdad, no me parece que (subjuntivo), no me parece que esas sean las mejores razones para aprender un idioma.
Aprender un idioma es algo que lleva mucho tiempo, que no se puede hacer en un corto periodo de tiempo. Es algo que exige disciplina, dedicación y esfuerzo.
Si la única cosa que te motiva a estudiar un idioma, a hacer todo el esfuerzo que es necesario para aprender un idioma, es que un día, en el futuro lejano, quizás, a lo mejor, quién sabe, saber francés o ruso o alemán te va a ayudar a encontrar un mejor trabajo…
Bueno, sinceramente, no creo que (subjuntivo), no creo que mucha gente se decida a estudiar un idioma por esa razón, porque en el futuro, quizás, algún día, pueda ser útil.
Si lo pensáis, vosotros mismos, ¿por qué estudiáis español? ¿Qué es lo que os motiva a vosotros a estudiar español? No creo que (subjuntivo) haya muchos entre vosotros que digan que estudian por alguna razón práctica del tipo “encontrar trabajo”, “hacer negocios” “irse a vivir a España”... Supongo que la mayoría de vosotros estudia español simplemente porque le gusta hablar español, le gusta la cultura, el estilo de vida, quizás el cine, la historia, la música… ya sea de España o de América Latina.
En fin, esas creo que son las mejores razones para aprender español, ¿no? La gente que aprende español lo hace porque está interesada en la cultura de los países donde se habla ese idioma. Porque, es verdad, si te gusta el cine o la literatura o la historia o la música, por ejemplo, hablar otro idioma, sobre todo un idioma como el español que se habla en tantos países, te ofrece la posibilidad de leer muchos libros que antes ni siquiera (“ni siquiera”, ¿eh? una expresión muy buena para recordar: ni siquiera ) que antes, decía, tienes la posibilidad de leer libros que antes ni siquiera sabías que existían; te permite ver nuevas películas que antes ni siquiera conocías; puedes escuchar más canciones, conocer cómo vive la gente en otros países, qué mentalidad tienen, su historia, su modo de vida… En fin, aprender un idioma te abre las puertas a un mundo que antes ni siquiera sabías que existía.
Aprender un idioma te enriquece muchísimo, pero no es una riqueza material, es una riqueza cultural. Aprender español te hace mucho más rico que antes, por supuesto, pero no en dinero, sino en libros, en música, en historia…
Tu personalidad cambia al aprender un idioma. Tu capacidad de análisis y de interpretar el mundo cambia, mejora, se desarrolla porque eres capaz de relacionarte mejor con los demás, de considerar otros puntos de vista, de ponerte en el lugar de otras personas.
Eso es fundamental: si aprendes el idioma de una persona, si aprendes su cultura, su estilo de vida, entonces es más fácil ponerse en su lugar, ver el mundo con sus ojos.
¿Te imaginas cuántos problemas nos habríamos evitado si la gente supiera ponerse en el lugar de otro? Las guerras, el racismo, la xenofobia, las envidias, los celos y todas la mierda (perdón por la vulgaridad), todas esas mierdas se deben, en gran parte, a que no sabemos ponernos en el lugar del otro, no entendemos cómo sienten los demás, cómo ven el mundo los demás.
Por eso, aprender un idioma es tan importante. Porque te permite entrar en el mundo de otras personas y ver las cosas como las ven ellos.
En suma, al aprender un idioma te haces mejor persona, tu personalidad se desarrolla y se enriquece.
Quizás tu bolsillo también se enriquece, no lo sé. Quizás es verdad que la gente que sabe idiomas consigue trabajos mejores, o quizás no, quién sabe, pero a mí no me parece que (subjuntivo), a mí no me parece que eso sea lo más importante; a mí no me parece que (subjuntivo) esa sea la mejor razón para aprender español o cualquier otro idioma.
Hay muchísimas razones para aprender español mucho mejores que ganar más dinero o encontrar un mejor trabajo.
Por eso le di a nuestro blog el nombre de 1001 razones para aprender español, porque se pueden encontrar 1001 razones para aprender español mucho mejores que encontrar un trabajo o ganar dinero.
Leer cien años de soledad, probar el mate de Argentina, celebrar el Dia de los Muertos en México, entender por qué tuvo lugar la Revolución de Fidel Castro en Cuba, por qué mataron a Federico García Lorca en Granada, las películas de Pedro Almodóvar, los murales de Diego Rivera en México, aprender a hacer arepas, bailar tango, escuchar flamenco…
En fin, hay 1001 razones para aprender español, hay 1001 Reasons To Learn Spanish.
Esa es la idea original de nuestro blog. Por eso tiene ese nombre. A veces, ya digo, pienso que quizás sea un nombre un poco largo, que a lo mejor no es un buen nombre porque es demasiado largo, pero… por otro lado la verdad es que me gusta.
Me permite hablar de cosas interesantes. Me permite hablar de cine, de literatura, de historia... de cultura, en general.
Porque, esa es otra, esa es otra razón por la que me gusta este nombre, y es que en la mayoría de los blogs y páginas webs, lo que se hace es hacer ejercicios de gramática y nada más.
Pero yo quería crear un blog en el que pudiéramos hablar sobre todo de cultura, de historias relacionadas con la cultura de España y América Latina…
Porque yo creo que los estudiantes de nivel intermedio alto y los estudiantes de nivel avanzado tienen sed de eso, de cultura, de saber cómo es España, la historia, cómo es la gente, por qué hacen esto o por qué hacen aquello… Yo creo que mucha gente que estudia español tiene interés en saber sobre todas estas cosas y, en fin, creo que ya estoy perdiendo el hilo otra vez, pero sí, lo que quería decir es que, eso, que el nombre de nuestro blog 1001 Reasons To Learn Spanish me permite hablar de todas esas cosas, no solo de gramática y además manda el mensaje, comunica un mensaje muy importante: que aprender un idioma es algo más que aprender reglas gramaticales.
En fin, ya sabéis, ahora ya sabéis por qué nuestro blog se llama 1001 Reasons To Learn Spanish.
¿Qué os parece? ¿Qué os parece este nombre?
Lo digo porque a veces he pensado cambiar el nombre del blog. Hace unas semanas les pregunté a los chicos de Patreon qué les parecía el nombre del blog, si pensaban que debería cambiarlo, hacerlo más corto quizás, o quizás darle un nombre en español....
En fin, no sé, la verdad es que el nombre me gusta por todo lo que os acabo de decir, ¿no? Es un poco largo, pero creo que expresa bien la idea, el concepto de lo que entiendo yo que son las razones para aprender español.
Por ejemplo, por ejemplo…
Hace un par de semanas hablé de los fusilamientos que tuvieron lugar en Granada, mi ciudad natal, en las tapias del cementerio. Si no lo habéis escuchado, os aconsejo que lo escuchéis. Es un episodio bastante triste, pero creo que muy muy interesante para conocer un poco mejor la historia de España.
En ese episodio tan triste, hablé de los fusilamientos que tuvieron lugar en Granada, sobre todo en el año 1936, que fue el año en el que tuvo lugar el alzamiento militar de Franco.
Fue ese mismo año, en agosto, es decir, tan solo unas semanas después del golpe de estado militar, que fusilaron a Federico García Lorca.
Me imagino que la mayoría de vosotros sabe quién es Federico García Lorca, ¿no? Uno de los mejores poetas y dramaturgos de la literatura en castellano y universalmente conocido. Quizás hayáis oído hablar de Bodas de Sangre (bloody weddings, en inglés) o La casa de Bernarda Alba, ¿no?
Pues a Federico lo fusilaron también en Granada, pero no en las tapias del cementerio. A Federico lo fusilaron en medio del campo y lo enterraron en una fosa común, sin que todavía se haya encontrado su cuerpo.
Parece que a Federico lo fusiló un grupo de falangistas. Los falangistas eran los miembros de un partido político que se llamaba Falange Española y era un partido político similar al Partido Fascista italiano.
Bueno, en fin, ahora no es el momento de entrar a analizar las diferencias o las similitudes con el fascismo italiano, pero digamos que, para entendernos, los falangistas eran la versión española del fascismo italiano.
Entonces, digamos que a Federico lo fusilaron los falangistas y muchos pensaréis, bueno, es normal, los fascistas asesinaron a un poeta, a alguien que quería la libertad, la democracia…
Sin embargo, lo que no todo el mundo sabe es que el mejor amigo de Federico García Lorca en Granada, su mejor amigo, con el que pasaba horas y horas hablando de literatura, de poesía, de teatro.. Era falangista.
Exacto, el poeta que cantaba a la libertad y el falangista eran amigos.
Bueno, no solo eran amigos, es que, fijaos, fijaos lo que pasó.
Cuando tuvo lugar el alzamiento militar de Franco, Federico se encontraba en Madrid. Él vivía en Madrid. Pero entonces, al estallar el alzamiento militar, decidió volver a Granada rápidamente.
No está claro por qué volvió a Granada.
Quizás tuvo miedo. Quizás pensó que en Granada estaba su casa, su familia, sus amigos de la infancia…
Quizás pensaba que en Granada estaría más seguro porque algunos de sus mejores amigos eran falangistas y pensó, quizás, que ellos podrían defenderlo.
No está claro el motivo, pero el caso es que Federico volvió a Granada porque pensó que allí estaría más seguro.
Entonces, pues, eso hizo Federico. Unos días después de que Franco diese el golpe de Estado dejó Madrid y volvió a Granada.
Fue un error. Fue un tremendo error que le costó la vida.
En Madrid el golpe de estado de Franco no triunfó. No tuvo éxito. Madrid quedó en Zona Republicana y allí probablemente Federico hubiera estado seguro.
Sin embargo, en Granada triunfó el golpe militar y los falangistas y el ejército estaban fusilando a muchas personas que habían defendido a la República o que habían colaborado de alguna forma con el gobierno republicano.
Federico, como digo, cometió el error de volver a Granada porque allí estaba su familia y quizás porque su mejor amigo era falangista.
De hecho, cuando ya en Granada Federico se dio cuenta de que su vida estaba en peligro, fue a casa de su amigo y le pidió ayuda.
Su amigo se llamaba Luis Rosales y era también poeta.
Luis Rosales pertenecía a una familia bastante conocida en Granada. Esta familia era de Falange y al parecer tenía mucha influencia en la falange de Granada de aquellos años.
Luis Rosales habló con su familia, les explicó que su amigo Federico tenía miedo y esta familia decidió que lo mejor era esconderlo en su casa. Pensaban y con razón que nadie sospecharía que Federico estaba escondido en la casa de una de las familias falangistas más influyentes de la ciudad.
Y así pasaron algunas semanas. Luis Rosales, el amigo de Federico, cada mañana salía de casa y se iba al frente a hacer la guerra y por la noche volvía para estar con su familia. Así era la guerra en Granada aquellos días. Él vivía en su casa y cada día iba a hacer la guerra, como si fuera a la oficina. Por la noche volvía a su casa, con sus padres y sus hermanos.
Solo que en su casa estaba escondido el poeta Federico García Lorca, que algunos querían detener.
La verdad es que ni Luis Rosales ni su familia pensaban que Federico García Lorca corría peligro de muerte. Ellos pensaban que, bueno, quizás era posible que algunos militares o alguien de la Falange quisieran detenerlo por algunos días, que quisieran interrogarlo o quizás era posible que lo tratasen mal por ser homoexual, pero nunca pensaron que corría peligro de muerte porque, al fin y al cabo, era solo un poeta, un escritor; nunca había militado en ningún partido y aunque tenía amigos comunistas y socialistas, también tenía amigos falangistas.
O sea, la familia Rosales quería evitar que Federico fuese interrogado o que lo tratasen mal, quizás tambien porque era homosexual, pero… ellos nunca pensaron que corría peligro real de muerte. Especialmente en Granada porque en Granada todo el mundo quería a Federico y los granadinos estaban muy orgullosos de él.
Pero se equivocaban. Lo que la familia Rosales no sabía era que al empezar la guerra habían llegado a Granada militares y falangistas de otras ciudades y entre ellos había alguno que, por alguna razón, odiaba a Federico García Lorca.
Y eso fue lo que pasó. Una noche llegó un grupo grande de militares y falangistas a la casa de la familia Rosales y se llevaron a Federico detenido.
Todavía hoy no está claro quién les había dicho que Federico estaba allí escondido. Alguien “se fue de la boca”...
Irse de la boca es una expresión que se usa cuando alguien dice algo que no debería decir, cuando alguien dice algo que se supone era secreto.
Entonces, sí, parece que alguien, en un descuido, quizás sin darse cuenta, mencionó que Federico estaba allí escondido, en la casa de una familia falangista, una familia con gran influencia en Granada.
Cuando fueron en busca de Federico, Luis Rosales, su amigo, no estaba en casa. Se encontraba solo su madre y quizás su hermana y su tía, pero ninguno de sus hermanos estaba en casa cuando se lo llevaron detenido.
Enseguida, toda la familia Rosales empezó a buscar a Federico para conseguir su libertad. Fueron a prisión, fueron a hablar con los militares. Al fin y al cabo eran una familia, como digo, con mucha influencia en la Falange de Granada.
El problema fue, creo, que al empezar la guerra llegaron a Granada personas nuevas, gente nueva, gente de otras ciudades para quienes el nombre de la familia Rosales no era importante. Los Rosales tenían influencia en la falange de Granada, pero los que venían de fuera no les conocían y no les importaban quiénes eran.
Como digo, Federico era muy amado en Granada y mucha gente que lo quería también se pusieron a colaborar para que lo dejasen en libertad.
El músico Manuel de Falla, no sé si lo conocéis, un gran músico español, que era de Cádiz, pero vivía en Granada, era también muy amigo de Lorca y un hombre influyente en la ciudad. Él también intentó ayudar en la liberación de Federico.
Al final, nada pudieron hacer todos sus amigos. Como sabéis, Federico fue fusilado el 18 de agosto de 1936, en mitad del campo, cerca de Granada y aún hoy todavía no se sabe con certeza donde fue enterrado. Su cuerpo aún no se ha recuperado.
En el blog, en nuestro blog 1001 Reasons To Learn Spanish os dejo algunos vídeos en el que Luis Rosales explica qué pasó aquellos días. La verdad es que son vídeos muy antiguos y el sonido no es muy bueno, pero creo que vale la pena echarles un vistazo aunque sea solo por su interés histórico. Aquí os dejo un pequeño adelanto.
Vamos a escuchar la voz de Luis Rosales, el amigo falangista de Federico García Lorca, que cuenta lo que él y Federico hacían cada noche, mientras uno estaba en el frente, haciendo la guerra, y el otro estaba en casa todo el día, escondido, oculto.
(...)
No sé si habéis entendido lo que cuenta Luis Rosales. Es un poco difícil de entender porque, como digo, es un vídeo antiguo con un sonido no muy bueno, pero, en fin, es un documento histórico que me parece muy interesante.
En nuestro blog 1001 Reasons To Learn Spanish podéis ver el vídeo en su totalidad.
Pero… ¿por qué os cuento hoy esta historia?
Os cuento esta historia por varios motivos. Un motivo es para recordar que las cosas nunca son en blanco y negro. No podemos ver la historia simplemente como una lucha entre buenos y malos. El mejor amigo del poeta republicano y homosexual era falangista y él y toda su familia lo escondieron en su casa y más tarde trataron de liberarlo. Por desgracia, no pudieron hacer nada por él.
Aunque termina mal, esta historia nos recuerda que no se puede juzgar la historia y la gente que vivió en el pasado de una forma superficial; que no se puede reducir todo a una lucha entre buenos y malos. Las cosas son más complejas de lo que parecen en la superficie.
Y el segundo motivo por el que os cuento esta historia es porque creo que lo mejor de aprender un idioma no es saber cómo se usa el subjuntivo, si hay que usar el imperfecto o el indefinido en una frase o cuál es la diferencia entre por y para.
Y tampoco conseguir un mejor empleo, hacer negocios o ganar más dinero.
No, un idioma se aprende porque te abre las puertas a un nuevo mundo, porque te permite ver la vida, el mundo, con unos ojos diferentes, con los ojos de otras personas. Porque te permite conocer historias que ni siquiera sabías que existían, como la amistad entre dos poetas, uno falangista y otro republicano.
Un abrazo y nos vemos... No, no nos vemos, nos escuchamos, nos escuchamos la próxima semana aquí, en Español Con Juan.
¡Hasta pronto!