×

우리는 LingQ를 개선하기 위해서 쿠키를 사용합니다. 사이트를 방문함으로써 당신은 동의합니다 쿠키 정책.

신년 할인 최대 50% 할인
image

El Hilo, 2020.05.22 Caminar a Venezuela: el retorno forzado (2)

2020.05.22 Caminar a Venezuela: el retorno forzado (2)

Y me considero una persona súper fuerte que, que normalmente tengo respuesta para todo, pero ahorita no.

Mariana: Nada más tenía 60 dólares en el bolsillo cuando salió de su casa.

Eliezer: Un amigo lo recibió en la suya.

Mariana: Me decía que, bueno, se sentía muy solo. Además de la soledad, que ya de repente un migrante puede experimentar por no poder estar con su familia.

Orlando: Mi vida ha sido la pantalla de un teléfono. De llorar un rato, de reír mucho, de extrañar mucho.

Mariana: Me decía que, bueno, que se sentía muy solo, que estaba viviendo más que nunca a través de una pantalla, hablando con su esposa.

Orlando: ¿Pero sabes qué extraño de verdad? Extraño mucho reír, reír, caminar como yo quiero, caminar por donde yo quiero. ¿Sabes cuál es la mejor definición de… de cómo estoy aquí? sin que, sin que nadie te escuche ni nada… Como secuestrado.

Silvia: Ya volvemos.

Daniel Alarcón: Hola, soy Daniel Alarcón, director editorial de El hilo. También trabajo como productor ejecutivo de Radio Ambulante, un podcast en español donde contamos historias verdaderas que retratan la diversidad y riqueza de América Latina y Estados Unidos.

Estamos preparando una nueva temporada, pero mientras tanto pueden escuchar nuestro catálogo de más de 160 historias. Hay de todo: historias de familia, de fútbol, de amor, de política… Son historias que te enganchan y te conectan con nuestra región.

Suscríbete a Radio Ambulante cualquier aplicación de podcasts que usas y visita radioambulante.org para más información.

Laura Rojas Aponte: ¿Amas los podcast? ¿Estás estudiando español? Pues bueno, tenemos una herramienta que seguro ayudará en estos días de cuarentena: Lupa. Lupa es una aplicación de Radio Ambulante para estudiantes de nivel intermedio de español. Mezcla herramientas tecnológicas con historias reales, contadas por hablantes nativos, de todo América Latina —incluido Estados Unidos— para ayudar a los estudiantes a profundizar su comprensión del idioma. Visita: lupa.app para saber más. Lupa. Aprende español como realmente se habla.

Orlando: Hola Mariana, ¿cómo estás? Qué bueno es saber de ti.

Eliezer: Estamos de vuelta en El hilo.

Orlando: Bien, he estado bien, ya sabes, trabajando con esto, tratando de mover las esferas más altas de este gobierno, de, de este Estado, a ver qué se logra.

Silvia: En medio de una pandemia, con las fronteras cerradas, regresar a Venezuela no iba a ser sencillo. Aunque estaban dispuestos a volver caminando si hacía falta, primero buscaron ayuda de los gobiernos para tratar de evitarlo.

Mariana: Sí, bueno, todo, todo empezó porque agarraron el grupo y empezaron primero a mandar diferentes cartas a diferentes instituciones gubernamentales, tanto en Ecuador como en Venezuela.

Orlando: Te voy a enviar una carta que le hice al presidente Lenin Moreno para ver si tú me ayudas a… a también a regarla por todos lados, que le llegue a las manos de él, a… que le llegue a quien tenga que llegar.

Mariana: Su idea principal era, era tratar de conseguir unos, unos vuelos humanitarios que, que se permitiera un canal aéreo entre Venezuela y Ecuador para que pudieran llegar vuelos y, y llevarlos de vuelta, de vuelta a casa.

Orlando: La gente está muy ansiosa, la gente sabe… a medida que se le va acabando la comida la gente se desespera más y más y más. Y aquí no hemos recibido respuesta a nada. Hay gente que le está faltando sus medicamentos o medicamentos que son esenciales día a día. Y todos , todos están buscando salir y todos me preguntan ¿Orlando, qué hacemos?

Mariana: La cosa es que esa presión nunca, nunca se dio, a pesar de las cartas y de la presión en las redes sociales que se hizo y decidieron, bueno, vámonos, vámonos caminando.

Orlando: El viernes salimos a las nueve de la mañana, del terminal de Guayaquil, Terminal Terrestre a empezar esta aventura, esta aventura loca, con la esperanza de que el Gobierno de aquí de Ecuador se conduela y, y pueda por lo menos facilitarnos unos autobuses cuando vea a la gente en la calle caminando por por el hombrillo de la carretera. Esa es mi esperanza. Y si no, bueno, tendremos que hacerlo a pie. No queda de otra.

Mariana: Entonces, en ese momento empezaron como a planificar, este, vamos a hacerlo de la manera más ordenada posible. Vamos a tratar de, de no irrumpir en las vías tampoco. Estamos en una situación de, de pandemia entonces vamos a tratar también de cuidarnos.

Orlando: Tú sabes que estaba comprando… compramos alcohol, ¿no? para echarle a la gente y la cuestión sanitaria y esto, y no conseguía atomizadores.

Mariana: Les donaron tapabocas, les donaron guantes, también les donaron alcohol isopropílico, gel antibacterial.

Orlando: Ya tenemos planeado llevar una especie de triciclo para las maletas. Cosas así. Comida, galletas, atún. Cosas que sean fáciles, pero como dicen, en el camino se va emparejando la carga.

Mariana: Orlando incluso me dejó que compró unos rociadores.

Orlando: Te voy a enviar una foto de lo que compré para, para echarle al grupo, pues, a medida que vamos caminando y eso. Así nos vamos refrescando… No te vayas a reír. Por favor.

Mariana: Y empezaron a rociar a la gente con, con alcohol antes de salir. Al principio se, se prepararon muy bien, dentro de lo que cabe, para, para poder emprender ese camino.

Silvia: ¿Y cuándo salieron?

Mariana: Ellos tomaron la decisión de salir el miércoles 15 de abril y salieron del terminal de autobuses de Guayaquil el viernes 17 de abril… caminando.

Eliezer: Mariana le preguntó a Orlando si tenía miedo de hacer el camino a pie.

Orlando: Wow, esa pregunta es… No, no es difícil de responder, pero sí es como, como complicada. Pero en un sentido general, entusiasmado, entusiasmado, pero temeroso, temeroso por mí, por mí, verdad. Como te digo, con la firme convicción de que no les voy a defraudar… De que nos va ir bien, que nos va a ir bien.

Silvia: ¿Y cómo han sido las, las condiciones en este trayecto que han tomado hasta ahora?

Mariana: Eh, bueno, los primeros días, él describía el clima como algo demasiado caluroso, un sol avasallante que no te deja, de ese sol que te pega en la cabeza y no te deja ni pensar.

Orlando: Bueno, recorrimos ¿qué? como 25 kilómetros algo así, desde las 10 de la mañana hasta ahorita hasta… las 4 de la tarde. Aquí estamos en una estación de combustible. Estamos comiendo. Aquí estamos descansando. Uff… no aguanto los pies, impresionante, y todo lo que falta, no llevamos ni el 0.1 por ciento de la ruta, pero p'alante, ahí vamos, p'alante.

Mariana: El camino me dijo que fue duro. Me dijo que nunca había imaginado lo cansante que puede ser caminar por horas y horas y horas. Además, llevando una maleta a cuestas, que esas rueditas se van gastando y gastando y al mismo tiempo también se van gastando tus suelas y al mismo tiempo se va gastando tu energía.

Orlando: Piensas en retrospectiva, todo lo que uno está haciendo, y todo lo que uno ha pasado, y todo lo que uno ha hecho y ves como si, si era necesario, y uno se pregunta si era necesario. Vas jalando esa maleta en esa recta, en ese sol candente. El cerebro piensa en dos cosas: en lo que hiciste y en, y en el sol… en la distancia, ves en la distancia… ves el horizonte de lo que te falta, lo que te falta, lo que te falta. Eso ve uno todo el día cada vez que camina.

Mariana: El grupo de Orlando se dividió varias veces. Es un grupo que tenía, que tenía de todo, tenía personas con discapacidad, personas con niños, mujeres embarazadas, adultos mayores. Empezaron a caminar unas 40 personas con él y pues, al final, su grupo, el de su núcleo, quedaron nada más 5, porque él es una persona que se siente muy responsable por, por los demás. Es una persona muy empática y de repente, si alguien no podía cargar la maleta, entonces él se quedaba. Entonces, al final digamos que también tuvo que tomar decisiones duras, ¿no?, entre que personas que siguieron el camino y personas que ya llegaron, de hecho.

Silvia: Tú mencionaste a su esposa al comienzo. Me imagino que ella debe estar súper nerviosa y preocupada. Eh, ¿Te ha contado Orlando algo sobre ella?

Mariana: Eh, sí.

Orlando: Siempre está en contacto conmigo dándome consejo, que me calme, que esto, que piense en las cosas que estoy haciendo con respecto a las estrategias, siempre me está aconsejando, extrañándome mucho.

Mariana: Lo monitorea durante todo el camino.

Orlando: Y siempre me manda fotos de mi gato que tengo allá. Lalo se llama mi gato, un gato loco. Ese es, es como también mi alivio. Me regaña mucho: ¿quién te mandó a meterte en eso? Que esa gente ahora confía en ti, que aquello, una infinidad de cosas, infinidad de cosas hablamos.

Mariana: Es muy dulce la manera en que él habla de ella.

Orlando: Buena persona, una persona inteligente, la amo mucho y… es mi llave pues, mi llave y mi amiga.

Mariana: Es lindo saber, me imagino para él, que, que hay alguien que te espera. No conozco a su esposa, pero, pero me da la impresión de que es una… de que sin ella no sé si él pudiese.

Orlando: Ya me preparó el cuarto con plástico, que no iba a salir, que mi cuarentena iba a ser un mes, que ni iba a dejarme ver a mi gato.

Mariana: Dice que ya le acomodó la casa, que van a hacer una cuarentena, ya le bajó la computadora a un cuarto en donde él va a dormir aparte.

Orlando: Todo eso. Ella está, como te digo pues, entre emocionada y preocupada, está muy preocupada.

Eliezer: A pesar de que estamos en medio de una pandemia, de que en Ecuador hay medidas de distanciamiento y toques de queda, Orlando le contó a Mariana que en el camino han visto muchas muestras de solidaridad.

Orlando: Todo el mundo nos ha recibido, todo el mundo tranquilo, gente llorando porque estuvimos dos días y cuando nos íbamos lloraban porque nos íbamos. Deseándonos suerte, dándonos bendiciones, todo.

Mariana: Para su sorpresa, mucha gente les ha dado el aventón, mucha gente los ha agarrado en carros, o camiones los ha, los ha agarrado.

Orlando: Es bonito ver que sí, sí puedes seguir creyendo en la humanidad.

Mariana: Sí me dijo que, que se cabreó bastante cuando en un momento en el que un periodista hizo un artículo sobre ellos, sobre los caminantes que estaban regresando, y puso la palabra “22 infectados” junto con caminantes dentro del título, entonces se confundió de que habían realmente 22 infectados venezolanos dentro de Ecuador con caminantes. Entonces hay gente que empezó a creer que de esos caminantes había 22 infectados.

Orlando: Ya tuvo sus consecuencias aquí en Quito. No quieren recibir a, a unos caminantes que vienen por eso.

Silvia: Después de seis días, Orlando llegó a Quito con su grupo reducido. Habían recorrido más de 400 kilómetros, casi todo a pie.

Mariana: Estuvieron vagando por Quito creo que como unas 48 horas hasta que fueron colocados en este albergue en el que ellos pensaban que iban a pasar un par de días para descansar y luego seguir su trayecto. En ese momento, luego que intentan salir de Quito varias veces, no pueden, vuelven al albergue y… y total, que ahora están en el albergue, no, no han podido salir. No fue solo descansar, sino que se extendió.

Eliezer: ¿Cuánto tiempo, cuánto tiempo tienen que quedarse ahí?

Mariana: Bueno, ya tienen más de 15 días en el albergue, entonces en teoría era el tiempo que iban a poder pasar, pero se empezó a hablar de unos vuelos humanitarios y dijeron bueno, vamos a quedarnos acá.

Orlando: Estamos aquí esperando que se reactiven los vuelos, que nos llamen y todo eso. Estamos todavía en el albergue.

Silvia: El 6 de mayo, Nicolás Maduro anunció que estaba llegando a Venezuela el primer vuelo de repatriación. Venía desde Santiago de Chile con más de 200 venezolanos.

Learn languages from TV shows, movies, news, articles and more! Try LingQ for FREE