×

우리는 LingQ를 개선하기 위해서 쿠키를 사용합니다. 사이트를 방문함으로써 당신은 동의합니다 쿠키 정책.

TEDx en Español, La historia ignorada de África | Sirio C... – Text to read

TEDx en Español, La historia ignorada de África | Sirio Canós | TEDxMadrid

중급 2 스페인어의 lesson to practice reading

지금 본 레슨 학습 시작

La historia ignorada de África | Sirio Canós | TEDxMadrid

Traductor: Kevin Álvarez Revisor: Sebastian Betti

Como arqueóloga, mi trabajo consiste principalmente en mirar hacia atrás, al pasado,

e intentar comprender cómo vivían las gentes de otras épocas, pero a veces me es también muy útil girar la vista hacia delante,

hacia el futuro,

y observar cómo imaginamos distintos imaginarios futuristas.

Algo que siempre me ha llamado la atención

es lo ausente que está África de esos imaginarios futuristas.

A excepción de cosas como Black Panther,

África nunca aparece en nuestros imaginarios futuristas,

y mucho menos los protagoniza.

Tanto en la ciencia ficción como en otros tipos.

Esto no es casual, porque cómo imaginamos el futuro

está íntimamente ligado a cómo recordamos el pasado,

y tristemente África es un continente al que se le ha negado su historia.

Esta negación llega a tal punto que cuando estaba haciendo la carrera me di un día cuenta de que como arqueóloga,

tenía un conocimiento bastante razonable de la historia europea,

sabía unas cosas de la historia en Asia, en América, incluso en Oceanía...

pero tenía el vacío más absoluto respecto a la historia africana.

Más que un vacío,

mi idea de la historia africana venía a ser algo así:

Pasan un montón de cosas al principio con la aparición de los primeros homínidos

y después de los Homo sapiens y después llega el colonialismo.

Y me he dado cuenta que no era solo yo,

que es una concepción muy común.

De vez en cuando alguien se acuerda de que Egipto está en África,

pero con o sin pirámides, esta viene a ser la idea

que la mayoría de nosotros tenemos de la historia africana. Con este esquema hay varios problemas, como podéis imaginar.

El primero es que entre esto y esto pasan trescientos mil años. 300 000, con cinco ceros.

El segundo, ligado a este primero, es que esta idea de África

como un continente primitivo, estático, sin civilizaciones,

en que nunca pasa nada, una especie de eterno presente,

de chozas y hambrunas, aislado del devenir del mundo

hasta que llegan los europeos y lo conectan, es completamente falsa.

África no tiene solo una historia riquísima de civilizaciones, de estados, de imperios, de innovación, de desarrollo social y tecnológico,

sino que además, en muchos puntos de esa historia

ha estado muy por delante de Europa.

Y me gustaría daros varios ejemplos.

Empezando por lo más antiguo,

África no es solo el continente en el que aparecemos primero como especie,

es también el primero en el que se dan

algunos de los comportamientos que nos definen como humanos.

Hace unos 100 000 años, en una cueva en el sur de Sudáfrica alguien trazó estos zigzags sobre piedras como esta, de ocre.

Puede parecer poca cosa, pero no lo es, porque es la primera muestra que tenemos

de pensamiento simbólico abstracto en nuestra historia.

Y tampoco es un hecho aislado, en la misma cueva, un tiempo después

tenemos el primer adorno de la historia de la humanidad,

este collar de conchas,

que demuestra, que lo de la vanidad nos viene de antiguo.

Estos objetos pueden parecer triviales

pero demuestran una serie de procesos cognitivos y sociales que no se habían dado hasta entonces en nuestra historia.

Y en ninguno de los otros continentes ya colonizados por la humanidad,

en que tardarían decenas de miles de años en ocurrir. Continuando con objetos de apariencia humilde pero implicaciones revolucionarias

tenemos la cerámica.

Parece un poco raro definir un trozo de barro cocido como algo revolucionario, pero lo es,

porque permite cocinar cosas como tubérculos o cereales que hasta entonces no eran fuente de alimento,

y permite comerlos,

aumentando exponencialmente la comida que se puede producir

y la gente que se puede alimentar.

En África la primera cerámica ocurre en el 10 000 a.C. en Ghana

y poco después en Mali, en Egipto y en Níger.

En este caso, no es la primera del mundo, hay cerámica anterior

en Asia, en China, y en Japón más concretamente,

pero si que es muy anterior a Europa,

que tardamos unos 4000 años en descubrirla y en inventarla. De objetos pequeños pero importantes a cuestiones grandes e importantes,

África jugó también un papel fundamental en elementos a gran escala

como el urbanismo o la arquitectura.

El ejemplo del Egipto faraónico con sus templos y tumbas monumentales

es probablemente uno de los más espectaculares y también el más conocido,

pero dista mucho de ser el único.

Al sur del Sáhara, en la actual Mauritania tenemos la civilización de Tichitt-Walata

que en el 2000 a.C. tenía asentamientos de más de 80 hectáreas,

que controlaban un territorio de 250 000 km2

y con una metalurgia muy, muy avanzada.

Esto era en una época en que Roma ni siquiera había sido fundada

y en Europa no teníamos nada que se aproximara

ni remotamente a este tamaño.

Más tarde, un poco más al sur, en la actual Nigeria

está la ciudad de Benín, fundada en el siglo VI

que aquí veis en una representación del siglo XVII del viajero holandés Dapper.

Benín, a lo largo de sus muchos siglos de existencia, sigue existiendo, de hecho,

desarrolló un sistema de murallas de más de 16 000 kilómetros de longitud

que conectaba más de 500 asentamientos

sobre una superficie de 250 000 km2.

Estas murallas son la segunda mayor estructura humana de la historia,

solo por detrás de la Gran Muralla China.

Y no es que fueran extensas pero poca cosa, no.

Entorno a la parte central del palacio

tenían una altura media de 17,4 metros.

Este palacio real además estaba decorado con estas placas de latón

que representaban personajes, arquitectura y escenas históricas y míticas.

Y por la noche el palacio estaba alumbrado por estas lámparas de 6 metros de altura

que funcionaban con aceite de palma a modo de farolas.

La ciudad de Benín era tan compleja y tan extensa

que cuando llegaron los primeros viajeros portugueses en el siglo XV

se quedaron asombradísimos porque era inmensamente más grande

y más sofisticada que la Lisboa de la época. El caso de Benín y de Tichitt-Walata

no son los únicos ejemplos, hay muchísimos más.

Podría hablar de los cercados monumentales

del Gran Zimbawe, que cubren una superficie de más de 100 hectáreas,

una hectárea viene a ser un campo de fútbol, para que os hagáis una idea.

Que es el único yacimiento arqueológico que le ha dado nombre a un país.

O las más de 300 pirámides de Sudán, que tiene muchas más pirámides que Egipto.

Está también la mezquita Djenné, en Mali, el edificio de barro más grande del mundo,

o las iglesias de Lalibela, en Etiopía, que están excavadas en la propia roca,

esto no está construido, está vaciado.

Se construyeron en los siglos XIII y XIV como lugar de peregrinación cristiana.

Podría continuar, los casos son innombrables

pero me gustaría, en vez de eso,

desmontar otro de los mitos asociados a África,

que es esta idea de que es un continente aislado.

Os presento una de las rutas comerciales

más antiguas y más extensas de la historia del mundo.

Desde al menos el primer siglo de nuestra era, probablemente desde antes,

los comerciantes suajilis, en la costa oriental de África

estaban al centro de redes

que conectaban el interior del continente con la costa, con Arabia, con India,

con China y con todo el sureste asiático.

Estos eran comerciantes africanos que vivían en casas monumentales

construidas con roca de coral, en ciudades portuarias como Kilwa Kisiwani

que en el siglo XIV fue descrita como una de las ciudades más bellas del mundo. Fue descrita así por el viajante árabe Ibn Battuta,

alguien que había pasado 30 años viajando por todo el mundo conocido

por Asia, Europa y África, así que era alguien que sabía de lo que hablaba.

A raíz de estas rutas comerciales tenemos cosas tan curiosas

como una jirafa africana en el siglo XV en la corte real china.

O la propia mezquita de Kilwa Kisiwani,

que estaba decorada con bóvedas de porcelana china,

y también un montón de objetos de la India en el oeste de África

y muchas otras partes del continente.

Creo que, como podéis ver,

esta idea de África como un continente primitivo y aislado no tiene ni pies ni cabeza.

Y lo que os he mostrado son solo algunos ejemplos

pero hay cientos y cientos más.

El hecho de que esta historia fascinante no sea mejor conocida

ni es casual ni es baladí.

Es el resultado de un proyecto consciente de invisibilización

ligado a la colonización europea, que negó a África su historia

porque así era mucho más fácil justificar su supuesta misión civilizadora

y la explotación de sus gentes y de sus recursos.

En las últimas décadas hemos avanzado muchísimo

en nuestra comprensión académica de la historia africana

pero desgraciadamente esta información no ha trascendido a la esfera pública,

en que seguimos negando su pasado

al continente que paradójicamente más historia tiene.

El resultado de esto es una comprensión equivocada y desequilibrada

de la historia de la humanidad

en que le damos una centralidad indebida a Europa

e ignoramos hitos del desarrollo de las sociedades humanas,

simplemente porque están en el continente equivocado.

Y aún peor, al negar a un continente entero su historia

al negarnos a escuchar su voz,

al no reconocer sus contribuciones y sus innovaciones

ni reconocerlo como el actor protagonista en la historia de la humanidad que es,

también estamos limitando su papel en la imaginación del futuro. África tiene tanta historia en su pasado como potencial en su futuro,

y ya es hora de que reconozcamos tanto lo uno, como lo otro.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Learn languages from TV shows, movies, news, articles and more! Try LingQ for FREE