Blockchain y la verdad matemática | Néstor Palao | TEDxMadrid
Transcriptor: Carlos García Braschi Revisor: Elena Alcalde
Cada diez años, una revolución.
Parece contradictorio poder predecir
cuál será el próximo cambio radical de paradigma. Pero durante la última época de la tecnología, se ha probado cierta esta revolución.
En los años 70, aparecieron las placas impresas que dieron lugar a las placas madre.
En los 80, los PCs, los ordenadores personales. En los 90, aparece Internet.
En los 2000, aparecen las redes sociales, y los móviles inteligentes.
Y este recurso cíclico, como podemos ver, se va repitiendo. Si no me fallan los cálculos,
parece que es el momento para otra gran revolución. Por lo tanto, es el momento de hacernos la pregunta: ¿Cuál es la próxima gran revolución?
La respuesta es: "Blockchain".
Desde los 14 años llevo emprendiendo proyectos en Internet,
empleando la tecnología como medio de expresión y revolución. Desde que tengo uso de razón, he vivido, he respirado y he amado la tecnología. He visto el mundo cambiar,
las generaciones quejarse de la velocidad, de la falta de valores y de lo rápido que crece el mundo. He visto caerse y deshacerse a grandes corporaciones, a las instituciones, a los rascacielos más grandes. Incluso a todo que lo presuponíamos y todo lo que dábamos por hecho, lo he visto caerse.
Por lo tanto, quiero hacer pensar y recapacitar que este inicio de milenio supone un cambio real y una realidad en continuo progreso. En el que las instituciones llega un momento en el que damos por hecho
que están sobre nosotros y garantizan nuestros derechos, pero muchas veces vemos que esto es incierto. Y relacionado con ello, llega el tema sobre el que quiero tratar. La blockchain.
Es un protocolo que funciona por debajo del bitcoin, la moneda virtual que todos conoceréis.
Que tiene un gran problema, y es el conocido como doble gasto, el "double spending".
La blockchain surge, cuando se crea alrededor de 2006, para darle respuesta al mismo.
El problema es que algo que se puede copiar infinitas veces, como es el caso de una moneda virtual, sea gastado una única vez,
sin que exista una entidad o una institución que lo controle. Por lo tanto, aquí nos hacemos la pregunta: ¿es posible eliminar las instituciones
que tantos problemas de fiabilidad nos han dado y que tantas dudas nos han creado durante estos últimos años? La respuesta es que sí, la respuesta la da blockchain.
La razón está en la naturaleza con la que está creada la red: La descentralización.
La blockchain es una red global, formada por más de 80.000 ordenadores,
que crece a un ritmo increíble cada día.
Ordenadores de individuos alrededor de todo el mundo, que a cambio de almacenar una copia de la red, reciben una recompensa económica.
Gente en Japón, en España, en cualquier parte del mundo. Que funciona y cada 10 minutos guarda una copia de la red. Cada 10 minutos,
y dando nombre a la misma,
por así decirlo, se crea un nuevo bloque.
De ahí la cadena de bloques, "blockchain".
En esos 10 minutos, en ese bloque, se almacenan
cada una de las transacciones que se escriben y se calcula el balance
de cada una de las personas dentro de la red. Realmente funciona como un gran libro contable, digamos. En el que se almacenan cada una de las transacciones de la red bitcoin,
que mueve unos 200 millones de dólares cada día. Este gran libro contable
abre camino a muchas otras vías y muchas otras innovaciones. Y realmente, nos hace pensar si nuestra dependencia
de las grandes corporaciones y de las grandes instituciones es real y la que tiene que ser.
Decimos que la blockchain funciona como la verdad.
Es una gran base de datos, un gran libro contable
en el que cualquier persona desde cualquier parte del mundo,
únicamente con un acceso a Internet, puede escribir sobre ella.
Y consultarla desde cualquier parte del mundo. Todo lo que se escribe dentro de la blockchain es inmutable, no puede ser eliminado ni editado nunca.
¿Cómo se hace inmutable esta red? O ¿cómo podemos asegurar que es inmutable?
Hasta el momento, nunca se había creado una red con un número tan grande de miembros,
80.000 y creciente, como decía.
Si uno de los miembros fuera destruido,
seguirían existiendo decenas de miles de miembros, que seguirían almacenando la información, por tanto es imposible eliminarla.
Al mismo tiempo, abre la veda a creer que la verdad inmutable existe, y que realmente no es necesario creer en las instituciones
para nuestros procesos diarios o para almacenar nuestra información. Ya que podemos reemplazar y existe esta red descentralizada que nos permite cambiar la confianza por verdad matemática. Al mismo tiempo,
además de abrir muchas vías
en cuanto a pensar
si nuestros procesos son los correctos alrededor de las instituciones,
abre la veda y crea un marco para muchas innovaciones, que realmente se están haciendo o que se están a punto de poner en marcha.
Desde el ejemplo que tenemos aquí, como certificar la propiedad industrial
o la propiedad intelectual de cualquier tipo de creación. Imaginemos un pequeño creador, que comienza a producir música,
o un diseñador gráfico,
no tiene las capacidades para acudir a una agencia de derechos, o a un notario a certificar sus obras.
La blockchain lo soluciona a coste ínfimo y a coste cero,
probando que todo lo que entra no se puede eliminar. En cuanto prueba y tiene precedente
de la existencia de su obra, no hay nadie que pueda cuestionar su autoría. Otro de los grandes problemas son las remesas de dinero. Si hay algún inmigrante en la sala, para enviar dinero a sus países de origen,
casi las agencias que sirven de intermediarios llevan a cabo usura con las tasas que imponen, cerca del 20%. El bitcoin y la blockchain lo pueden solucionar
de forma instantánea y a coste cero, a coste marginal apenas.
El 55% de la población del África subsahariana no dispone de un documento de identidad, lo cual supone que no pueden tener acceso
a una sanidad de calidad, a no tener un historial de sus padecimientos, o a una educación que se merecen.
Esto lo podría solucionar la blockchain
disponiendo de su identidad en todo momento, desde cualquier parte del mundo sin aportar ningún documento. Buscándoles dentro de esta red,
se tendría su identidad global.
Otra de las aplicaciones más interesantes de la blockchain,
y esto es una imagen de un campo en Honduras, es la certificación de la propiedad y de la autoría de cualquier cosa.
Planteaba antes el tema de los pequeños creadores, pero también cualquier tipo de contrato,
o incluso, como éste es el caso, ya se está llevando a cabo,
para certificar la propiedad de tierras.
En lugares en los que los gobiernos
les roban la propiedad de todo lo que pueden, si tuvieran un registro de que realmente esto ha ocurrido y ésta es su propiedad,
se solucionaría el problema a coste marginal. Y otra de las grandes soluciones que aporta la blockchain, es la posibilidad de seguir todo lo posible. Desde dónde viene la carne de mi hamburguesa a de dónde viene el algodón de mi camiseta. Lo cual puede suponer una aplicación quizás algo marginal
y no tan necesaria en el día a día.
Pero que para la industria farmacéutica,
supone pérdidas billonarias, con la falsificación de medicamentos, una práctica que se lleva a cabo día a día y crece cada año en cifras exorbitantes.
Simplemente con que el laboratorio de origen introduzca en la blockchain un identificador de cada paquete y el doctor al entregárselo al paciente verifique que es válido
y que lo introdujo el laboratorio de origen,
se podría solucionar este problema.
Una de las grandes aplicaciones
y sobre la que están trabajando muchos bancos y muchas entidades, es la creación de "smart contracts",
que funcionan como unos contratos condicionados en los que se declara que si yo hago esto,
esta persona por contrato recibirá este beneficio o lo que esté acordado. Funcionan como contratos condicionados, en el que la blockchain es un oráculo.
Debemos pensar en esta red como un ente que,
como cuando nuestros antepasados encontraron la primera llama, no sabían que supondría el fin de una era y supondría tanto,
estamos ante una innovación de alto calado. Mucha gente de la academia lo compara como si surgiera de nuevo Internet.
Pero se están encontrando las aplicaciones, y se están desarrollando innovaciones alrededor de la misma que pueden ser muy interesantes y solucionar muchos problemas. Al mismo tiempo, supone la capa inmutable y descentralizada
con la que Internet siempre ha soñado.
Internet es un mundo lleno de barreras, en el fondo, y muy controlado.
Y el encontrar una aplicación y una solución tecnológica que permita
que todo difiera en Internet y que realmente sea un canal
para el conocimiento y para la libre expresión es la solución.
Por lo tanto, eliminemos la confianza de la ecuación. Muchas gracias.
(Aplausos)