Nuestro hogar
Gloria, tengo un problema. Simplemente no entiendo a tu hermana.
Pero, ¿por qué? ¿Qué ha pasado?
Se queja todos los días, dice que no le ayudo en la casa.
Y, ¿eso es cierto?
¡No! Dos veces por semana lavo la vajilla, y también saco la basura.
Bueno, eso ya es algo.
En fin. La semana pasada le prometí ayudar más y limpiar las ventanas.
Ah, sí, yo limpio las ventanas solo una vez al año... Y cuando quería hacerlo el fin de semana... ¡ella ya las había limpiado! ¿En serio?
¡Imagínate! Luego quería cambiar una bombilla en la cocina.
¿Y qué pasó?
¿Qué crees?
¡Ella ya la había cambiado! Y había hecho las compras y había cocinado y... Manuel, deberíais hacer un plan y repartir mejor las tareas. Ella no va a cambiar.
Tienes razón, voy a proponerle eso.