Día 2 (parte 1)
DÍA 2 (parte 1) 07.00 Decido salir en busca de Burb.
Antes de salir oculto la nave para evitar que la encuentre la fauna autóctona.
Consultado el Catálogo Astral, decido transformar la nave en un cuerpo terrestre denominado vivienda unifamiliar adosada. 07.30 Decido adoptar la apariencia de ente humano individualizado.
Una vez consultado el Catálogo, elijo el conde-duque de Olivares . 07.45 En lugar de abandonar la nave por la escotilla, opto por materializarme allí donde la concentración de entes individualizados es más densa, con objeto de no llamar la atención.
08.00 Me materializo en un lugar denominado Paseo de Gracia . Soy arrollado por un autobús. 08.01 Arrollado por un Opel Corsa.
08.02 Arrollado por una furgoneta de reparto.
08.03 Arrollado por un taxi.
08.04 Decido permanecer en un lugar llamado acera, que es por donde circulan los entes individualizados.
08.15 Debido a la alta densidad de entes individualizados, tal vez resulte algo difícil localizar a Burb a simple vista.
Los seres humanos son cosas de tamaño variable.
Los más pequeños de entre ellos lo son tanto, que si otros seres humanos más altos no los llevaran en un cochecito, no tardarían en ser pisados por los de mayor estatura. Los más altos raramente sobrepasan los 200 centímetros de longitud. Un dato sorprendente es que cuando yacen estirados continúan midiendo exactamente lo mismo. Algunos llevan bigote; otros barba y bigote. Casi todos tienen dos ojos, que pueden estar situados en la parte anterior o posterior de la cara, según se les mire. Al andar se desplazan de atrás a adelante, para lo cual deben contrarrestar el movimiento de las piernas con un vigoroso braceo. No debo volar ni levitar si no quiero que me tomen por excéntrico. Nota: mantener siempre en contacto con el suelo un pie – cualquiera de los dos sirve – o el órgano externo denominado culo.