La fuente de piedra (parte 6) Condicional / presente Estoy enfermo en casa y no puedo salir a fuera.
Me gustaría poder pasear por la montaña. Desearía caminar entre los árboles, oler la hierba y escuchar los sonidos del bosque, como hago habitualmente. Si pudiera, me escaparía a uno de mis lugares favoritos, la fuente de piedra. Está al final de un sendero de tierra que sale del camino principal. Es un sendero estrecho y abrupto, que transcurre unos 200 metros y termina en un pequeño claro rodeado de encinas y robles. En un rincón hay una pared de piedra, y de un pequeño agujero cerca del suelo sale un chorro de agua fresca y cristalina. Me quedaría un rato sentado sobre una piedra y, si me hubiera acordado de coger un libro, leería un rato bajo los árboles. Luego volvería por el sendero hasta el camino principal y seguiría subiendo un rato más por el monte. Cuando ya no podría más, daría la vuelta y desharía el camino hasta llegar a casa. Estos paseos me relajan mucho, por eso intento darlos a menudo.
Y ahora que estoy aquí encerrado, ¡cuánto desearía poder caminar por el monte!