Part 5
- ¿Qué apartamento es?
- El 502.
La segunda puerta a la izquierda. Tiene la puerta verde. - Rápido, déjanos entrar.
- ¿Qué vais a hacer?
¿Y dónde está mi dinero? Lo quiero ahora. - Rápido Sandra, ponte el pijama y estírate en la cama.
- ¡Dios mío!
Vamos a tener problemas. - Creo que alguien se acerca por el pasillo.
- Yo mejor me voy.
¡Adiós! - Pero dijiste que llegaría en una hora.
- ¿Qué está pasando aquí?
- Hola, yo soy María y ella es Sandra.
- ¿Qué estáis haciendo en mi apartamento?
- Soy la hermana de Jorge y ella es mi amiga Sandra.
- No quiero saber quienes sois.
Quiero saber qué hacéis en mi casa? ¿Cómo habéis entrado? - No te enfades.
Al fin y al cabo, soy la hermana de Jorge, no soy ninguna extraña. - ¿Por qué tu amiga está en pijama sobre la cama?
- Puedo explicarlo.
Es que Sandra está muy cansada. - ¿Cómo habéis entrado en mi apartamento?
- El conserje nos dejó entrar pero sólo porque le insistí mucho.
Es un chico muy amable. - ¿Él las dejó entrar?
Pero ¿por que tu amiga está en la cama? - Como te he dicho, está muy cansada y sólo quiere dormir hasta que Jorge regrese a casa.
- ¿Desde cuándo la gente se acuesta en la cama de otra persona?
¿No debería pedir permiso antes? - No teníamos a quién preguntar.
¿Por qué estás tan enfadada? ¿Es verdad que eres la novia de mi hermano? - No, no soy la novia de Jorge.
Tú deberías saber eso. Él es sólo mi profesor de español. - ¿Estás bromeando?
¿Sólo es tu profesor de español? No me mientas. - No estoy mintiendo.
Jorge me ha estado ayudando a aprender español. - Pero hablas muy bien.
No creo que seas estudiante. - Pues lo soy, o mejor dicho, lo era.
Cuando llegué aquí casi no podía hablar. - ¿Me estás diciendo que hablas español sólo por vivir con mi hermano?
- Y no sólo lo hablo, también lo escribo y lo leo bien.
¿Pero cuál es el secreto?
¿Cómo aprendiste a hablar español tan bien? - Verás, Jorge es tutor de un sistema para aprender idiomas por Internet que se llama LingQ, The Linguist.
- No lo entiendo.
- Jorge me enseñó a usar el sistema y a aprender español con LingQ.
Me ayudó mucho. - ¿Quieres decir que LingQ te ayudó más que vivir con mi hermano?
- Bueno, ambos me ayudaron.
Pero con LingQ empecé a aprender de verdad. - Sigo sin entenderlo.
- Jorge me ayudó a comprender que estaba aprendiendo español de forma equivocada.
Estaba muy preocupada por la gramática, me daba miedo cometer errores y me sentía muy avergonzada. - ¿Pero acaso no se necesita la gramática para hablar bien?
- No, me di cuenta de que si disfrutaba aprendiendo español, daba igual cometer errores.
Ya no me sentía mal ni tampoco avergonzada. Ahora entiendo que cometer errores es parte del proceso de aprendizaje. - ¿Entonces, cómo aprendiste español?
- Jorge me aconsejó que escuchara y leyera mucho en español.
También que guardara las palabras y frases desconocidas en el sistema. Todo lo hice en LingQ, desde mi ordenador. Entonces empecé a disfrutar con el español y así es como lo aprendí. - ¿Entonces empezaste a hablar mejor cuando dejaste de pensar en la gramática?
- Sí, tuve que olvidar lo que me habían enseñado en la escuela durante muchos años.
- Yo no puedo recordar lo que aprendí en la escuela.
En mi caso no hay mucho para olvidar. - Yo tampoco.
La verdad es que la forma en que enseñaban idiomas en la escuela no me gustaba nada. Me hizo aburrir el español. Por eso me resultó muy difícil volverlo a estudiar cuando llegué aquí. - A mi también me pasó, y estoy segura de que le sucede a mucha gente.
- Sí, primero hay que aprender a pasarlo bien con el idioma, tomárselo con naturalidad.
- Está claro que a ti te funcionó.
- Claro que sí.
Jorge me ayudó mucho con el idioma. Por eso le dejé que viniera a vivir a mi apartamento. - Y entonces se enamoró de mi hermano.
- ¡Por supuesto que no!
Él es sólo un amigo. No dormimos en la misma cama. - Pues has sido muy amable por dejar que se quedara aquí contigo.
- También ha sido bueno para mí.
Puedo hablar gratis en español por la mañana y por la noche. A veces salimos por la noche a tomar algo. - Supongo que eso también te ayudó con tu español.
- Claro que sí.
Pero ahora ya quiero que Jorge se vaya. Ya tengo un buen nivel de español y me tiene loca? - ¿Por qué dices eso?
- Es muy desordenado.
Nunca limpia su habitación y deja toda la ropa sucia tirada por el suelo. - ¿Y por eso ya no quieres vivir con mi hermano?
- Bueno, a mi novio no le gusta mucho que viva con Jorge.
- Claro, es normal.
- ¿Por qué te alegras tanto?
- No importa, es cosa mía.
De todos modos, gracias por explicárnoslo y gracias por la ayuda. - La verdad es que no me parece normal que estéis aquí, pero me alegro de que LingQ pueda ayudarte a ti también.
- Bueno, no me refería a esto.
Me has ayudado con algo que tiene que ver con mi hermano. De todas formas te agradezco que me hayas hablado de LingQ. - Creo que a ti se te daría muy bien.
No me pareces una persona vergonzosa. - ¿Sabes algo?
Yo siempre he querido viajar y conocer a mucha gente de otros lugares. Tal vez es buena idea aprender otro idioma. - En LingQ creen que todo el mundo puede aprender más de un idioma, especialmente si se hace de forma natural.
- Se nota que estás muy satisfecha con el sistema LingQ.
- Claro que sí.
Cuando lo pruebes te darás cuenta del motivo. Aprenderás un nuevo idioma de forma natural, emocionante y estarás muy satisfecha con tus logros.