Las tierras que perdió México
Comunicreativos, me da mucho gusto saludarlos. Este vídeo ya se los debía y
finalmente está listo. Miren: durante el siglo XIX las ambiciones expansionistas
de los Estados Unidos, junto con la indiferencia y malas decisiones del gobierno mexicano
concluyeron en que nuestro país perdiera más de la mitad de su territorio.
Este pasaje aún sigue siendo doloroso para los mexicanos y en esta ocasión les voy
a platicar de cómo México perdió sus territorios del norte. Además quédense
hasta el final porque les voy a contar si es posible reclamar estas tierras a
los Estados Unidos. Soy Emilio Pineda. ¿Me acompañan?
El siglo XIX, el de los años 1800 fue decisivo para la configuración de muchos
países de Europa, y desde luego de América. Mucha de la configuración de las
naciones tal y como las conocemos actualmente fueron tomando forma en este
siglo. Recordemos que los Estados Unidos firmaron su declaración de independencia de Reino
Unido el 4 de julio de 1776 e iniciaron su conformación como una nueva nación. si
Si bien México inició su lucha de independencia de España el 16 de
septiembre de 1810, fue hasta el 28 de diciembre de 1821 que se firmó el acta
de independencia del Imperio Mexicano. ¡Porque sí, comunicreativos! México inició su
vida independiente como un imperio encabezado por Agustín de Iturbide.
Imperio que por cierto duró muy poco- Bueno pues en el siglo XIX los Estados Unidos
trabajaron intensamente por expandir su nación a todos los territorios posibles.
Y así intentó hacerse de las tierras que hoy conocemos como Canadá.
La verdad es que fracasaron en el intento, ya que no lograron convencer ni
someter a Francia e Inglaterra, quienes eran los países que poseían territorios
en dicha región. Al no poder hacerse de los territorios del norte voltearon su
mirada al sur. Así lograron comprarle a Francia la extensión territorial que hoy
conocemos como Luisiana, en 1803. El costo que el presidente Jefferson pagó al país
europeo fue de 15 millones de dólares. En 1810 mientras México iniciaba su lucha
por la independencia el presidente estadounidense James Madison declaró la
parte oeste de la Florida como posesión de los Estados Unidos. Este mandatario aprovechó
que este territorio había proclamado recientemente su independencia de España.
Para completar la operación en 1819 España y Estados Unidos firmaron el tratado Adams-
Onís, mediante el cual España cedía la parte de la Florida oriental.
Mientras los Estados Unidos seguían con sus planes de expansión
México estaba más ocupado con su lucha independentista y de más conflictos
internos que le impedían poner atención a todos sus territorios a lo
largo del país. Ahí es donde se le ocurre a México reforzar su frontera norte, casi
despoblada, y empieza a permitir que familias estadounidenses se
asentaran en los territorios de Texas para poblar la zona. Los nuevos colonos
eran anglosajones. Prácticamente no hablaban español y eran protestantes.
Ya para 1830 la mayoría de pobladores de Texas eran de origen anglosajón y
ejercían usos y costumbres estadounidenses, como el caso de la
esclavitud a la cual México, por supuesto, se oponía. Pronto fueron surgiendo
diferencias importantes entre el gobierno mexicano y los pobladores Texanos.
En 1834 en México surgieron los conflictos entre centralistas y
partidarios de la República Federal. Los texanos se dieron cuenta que pronto
serían también parte del conflicto. Aprovechando el desorden
los texanos se levantan en armas y en 1836 declaran su independencia de México
y se conforman como un país independiente. El gobierno mexicano se
opone a dicha independencia y las tropas del presidente Antonio López de Santa Anna
combaten en ese territorio. El propio Santa Anna encabezó la lucha.
Pronto el ejército mexicano es derrotado en San Jacinto mientras las tropas descansaban,
ya que Santa Anna no supo ubicar la posición del enemigo y les ordenó a sus
tropas un descanso. A las cuatro y media de la tarde del 20 de abril de 1836, mil 900
texanos al mando del general Samuel Houston llegan por sorpresa y atacan a
los soldados mexicanos. Santa Anna, el presidente de México, logra escapar sin
su caballo y disfrazado. En su huida es apresado y presentado a los generales texanos.
El presidente Santa Anna decide salvar su vida y recuperar su libertad.
A cambio firma el reconocimiento de la independencia de Texas. Al mismo tiempo
que envía cartas a sus generales para notificarles tal situación.
Así este territorio se independiza de México definitivamente y el general Houston es
electo presidente de Texas. El 28 de febrero de 1845 el congreso
estadounidense aprobó la anexión de la República Independiente de Texas a los
Estados Unidos. Dicha situación se consumó el 29 de
diciembre de 1845, cuando Texas pasó a ser el estado número 28 de la Unión Americana.
Debo decirles, por cierto, que quien inició las labores para poblar
Texas, desde un principio, fue Moses Austin, quien obtuvo la concesión para
llevar gente anglosajona a ese territorio.
Moses murió al poco tiempo y la encomienda fue tomada por su hijo
Stephen Austin, quien la logró consumar finalmente. Debido a esto
la capital de Texas fue nombrada como Austin y muchos lugares, así como
regiones de Texas se llaman igual. Gracias también a la victoria del
general Houston, y a que él fue el primer
presidente de Texas también hay una ciudad con el mismo nombre.
Así México perdía con Texas más de 695 mil kilómetros cuadrados. Pero la cosa no
terminaría ahí. Con el pretexto del ataque de tropas mexicanas a los texanos
y debido a los deseos expansionistas de los Estados Unidos bueno, pues el presidente James Folk
declaró la guerra a México. Esto lo hizo el año 1845. Las tropas
estadounidenses fueron ingresando al territorio mexicano hasta llegar a la
Ciudad de México, la ciudad capital. En este triste capítulo los mexicanos de la
época vieron ondear la bandera estadounidense en el Palacio Nacional,
justo ahí, en el Zócalo de la Ciudad de México y fueron testigos del ataque al
Castillo de Chapultepec, Colegio Militar en ese entonces, del que conocemos el pasaje famoso de
los Niños Héroes, que podemos analizar, si ustedes quieren, en otra ocasión.
Los estadounidenses exigían indemnizaciones por los soldados muertos
en la independencia de Texas y además grandes sumas de dinero para compensar
daños y demás situaciones que les habían pasado. Al mismo tiempo en que las tropas
estadounidenses tenían presencia en México el gobierno de este país, de
México y enviados de los Estados Unidos se sentaron en la mesa para tratar de
negociar un acuerdo de paz. El presidente Santa Anna, como siempre, estaba en su cargo
de manera intermitente. A veces estaba, a veces no estaba. Para finales de 1847 y
principios de 1848 el presidente interino de México era Manuel de la Peña
y Peña, quien tuvo dos periodos interinos en la presidencia. Se los voy a mencionar
del 16 de septiembre al 13 de noviembre de 1847 y del 8 de enero al 2 de junio
de 1848. Este último período es el que nos interesa ya que fue Manuel de la Peña y
Peña, como presidente, quien firmó el tratado de Guadalupe-Hidalgo, mediante el
cual México perdió otros territorios. Pero, a ver, déjenme recapitular para ir
entendiendo todo el contexto: México tenía a las tropas estadounidenses en su
territorio y en su capital. Mientras se buscaba llegar a un acuerdo en las mesas
de negociación de paz Estados Unidos tenía exigencias y México quería que la
invasión se acabase. La verdad, hay que decirlo así, que se firmaría un acuerdo
entre dos naciones verdaderamente dispares y México se sentía contra las
cuerdas, como se dice normalmente en el argot del boxeo. Si bien México se opuso
a muchos términos del tratado no tuvo más remedio que firmar a favor de la paz.
El 2 de febrero de 1848 se firma en la villa de Guadalupe Hidalgo, cerca de la
Ciudad de México, el tratado con el mismo nombre. Esta firma fue celebrada incluso
con una misa solemne y fue ratificada por
ambas naciones algunos días después. Hay que decir que el presidente Manuel de la
Peña y Peña no notificó a la nación sobre este tratado sino algunos meses después.
El daño ya estaba hecho.
Algunos de los acuerdos más destacados del
tratado de Guadalupe-Hidalgo fueron, y se los voy a mencionar: la declaración de
paz, que era lo importante para ese momento; el desbloqueo de los puertos
mexicanos y la salida de las tropas estadounidenses del territorio nacional;
la frontera entre ambas naciones quedaría delimitada por los ríos Gila y
Bravo; y lo más doloroso: la cesión a los Estados Unidosde los territorios de lo que hoy
conocemos como la Alta California, Arizona, Nevada, Utah y parte de
Colorado, Nuevo México y Wyoming. La extensión de estos territorios era de
2 millones 400 mil kilómetros cuadrados. Más de la mitad del
territorio mexicano en ese momento. Triste en verdad. A cambio de estas
tierras Estados Unidos pagarían a México la cantidad de
15 millones 100 mil dólares en tres pagos, además. Pero bueno, aún hay más que decirles:
En 1853 Estados Unidos intenta comprar una región al sur de Phoenix conocida
como "La Mesilla". La verdad es que quería adquirir también los estados de Sonora,
Chihuahua y la Baja California. El presidente Santa Anna, quien de nuevo ya
estaba en su cargo otra vez, negocia esta compra y sólo acepta vender La Mesilla
con una extensión de más de 76 mil kilómetros cuadrados. A cambio recibe 10
millones de dólares. Se consolida esta compra con la firma del tratado de
La Mesilla, también conocida como "La Compra Gadsden" por el apellido del general
estadounidense que promovió esta adquisición. ¿Bueno, pero y que fue de
los 10 millones de dólares? El congreso de los Estados Unidos aceptó enviar a México sólo
7 millones de dólares. En el camino se perdió un millón de dólares.
Finalmente los 6 millones de dólares que llegaron a México, el presidente
Santa Anna los usó para sus propias necesidades, su gente, los protocolos
ceremoniosos que tanto le gustaban y le permitió, también este dinero, permanecer
en la presidencia unos años más.
Bueno, pero aquí la pregunta: ¿Se podría
recuperar este territorio perdido? Fíjense que en 2017 el abogado Guillermo
Hamdan Castro promovió una demanda de nulidad del tratado de Guadalupe-Hidalgo
ante el Tribunal Internacional de La Haya, argumentando que la firma de dicho
tratado fue en una situación desigual y México fue obligado a firmar. Nunca lo
hizo con libertad. El abogado dice que esto equivale a que un delincuente se
meta a tu casa y con una pistola en la mano te obliga a firmar las escrituras
de tu casa a su favor. Este abogado dice que tal vez no se podrían recuperar los
territorios, desde luego, pero sí se podría obligar a los Estados Unidos a pagar una
enorme indemnización a Mexico. ¿Ustedes qué opinan? Pues miren, viendo este
capítulo de la historia que podemos entender por qué las relaciones entre
México y Estados Unidos siempre han sido tensas. Siempre han sido de desconfianza y hasta
de cierto rencor. Aunque muchos digan que somos países hermanos. Los políticos lo
enuncian. La verdad es que tenemos ahí una rencilla histórica que hasta el momento
no la hemos podido superar. Así están las cosas.
A mí me gustaría que me dejaran
sus opiniones aquí en los comentarios. ¿Qué opinan de esto? ¿Qué opinan de este
pasaje histórico? Y yo les agradezco que hayan llegado hasta aquí. Por favor
suscríbanse al canal, que nada les cuesta, y denle click a la campanita para que se
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pónganle like a este vídeo para que seamos cada vez más, más comunicreativos.
Yo soy Emilio Pineda. Los espero en el próximo capítulo de Comunicreando.
Pásenla bien. Hasta pronto.