131 - Juguetes sexuales (2/3)
LOCUTOR
A continuación, nuestro habitual espacio
“El consultorio sexual de la doctora Miralles”.
DOCTORA
Amigas, amigos, nuevamente con ustedes
y nuevamente conversando de los juguetes sexuales...
porque en el anterior consultorio me insultaron,
me preguntaron, pero no acabamos de hablar...
DOCTORA
Veo que el tema de estos juguetes les llama mucho la atención... ¿Aló?
CHICO
Buenas, doctora...
Vea, a mí me gustó mucho el tema de esos juguetes
y la felicito por hablar de estas cosas que nos se hablan en ninguna emisora...
Yo la felicito...
DOCTORA
Gracias, gracias...
CHICO
Pero yo quiero saber más, doctora.
Usted habló de los vibradores...
DOCTORA
Sí, es uno de los juguetes más conocidos y usados...
Hay mujeres que
nunca han sentido un orgasmo
y con los vibradores descubren ese placer...
También los hombres los utilizan...
CHICO
¿Los hombres?
DOCTORA
Claro, porque hay vibradores vaginales y anales...
Con los vibradores se dan masajes por todo el cuerpo, por los pezones...
en todas las zonas erógenas de las mujeres y de los varones también...
CHICO
Doc, y... ¿y si la pareja está junta también puede usar ese juguete?
DOCTORA
Sí, la mujer puede utilizar un vibrador
para estimularse el clítoris mientras el hombre la penetra...
Hay muchas posibilidades...
DOCTORA
Veamos quién nos llama... ¿Aló?
MUJER
Pues yo me estoy desayunando con todo eso que usted dice, doctora,
porque yo no tenía idea de esos juguetes...
Mire lo que me estaba perdiendo...
DOCTORA
Y otros muchos de los que no les he hablado aún...
MUJER
Pues siga hablando, porque de aquí me voy yo a la juguetería...
DOCTORA
Hay de todo. Hay las famosas bolitas chinas que las mujeres introducen en la vagina y les dan sensaciones... Hay anillos de pene... A muchos hombres les mantiene la erección y les da placer... Hay ropitas eróticas y disfraces...
MUJER
¿Disfraces?... ¿Disfraces de qué?
DOCTORA
De cualquier cosa...
Él se disfraza de lobo feroz y ella de caperucita...
O al revés... ella de loba y él de abuelito...
La cosa es divertirse... variar...
El amor es como la comida...
si todos los días te dan arroz con huevo te cansas...
Hay que cambiar la dieta...
MUJER
¡Usted se las sabe todas, doctorcita!
EFECTO TELÉFONO
DOCTORA
Los buenos amantes se las saben todas... ¿Aló?
HOMBRE
Hola, doctora, mucho gusto...
DOCTORA
El gusto es mío...
HOMBRE
Pues hablando de esto de los juguetes, doctora,
fíjese que yo una vez iba a entrar en una tienda de ésas...
DOCTORA
Una sex shop.
HOMBRE
Sí... Pero luego me dio vergüenza...
DOCTORA
¿Vergüenza por qué?
HOMBRE
Porque la vendedora era una chica y cuando yo la vi...
pensé que ella iba a pensar que yo era un impotente...
DOCTORA
Prejuicios machistas...
Los juguetes sexuales no son para impotentes,
sino para divertidos...
Usted, cuando come carne,
¿no le echa un poco de salsa,
no le echa su picantito?
HOMBRE
Sí, claro...
DOCTORA
Pues los juguetes sexuales son como una salsita
que le podemos echar a la otra carne...
Una pimienta para condimentar el amor...
DOCTORA
¿Aló?
CHICO
Aló, doctora...
A ver, yo le cuento lo que hicimos el otro día con mi chica...
DOCTORA
A ver, cuenta, cuenta...
CHICO
Yo le vendé los ojos a ella...
Y la dejé desnudita en la cama...
La consigna era que ella no podía reírse...
Entonces, yo fui acercándome
y comencé a acariciarla y a hacerle cosquillas...
Y después...
DOCTORA
Después, ¿qué pasó?
CHICO
Después, ella me vendó los ojos a mí...
y la consigna era que yo tenía que dejarme hacer todo lo que ella quería hacer...
Nos divertimos...
DOCTORA
Es que eso de vendar los ojos es muy divertido, sí...
De niños también jugábamos a la gallinita ciega,
¿no se acuerdan?...
Es lo mismo...
Se tapan los ojos de la cara y se abren los de la imaginación...
No sabes dónde te van a tocar, qué te van a hacer...
Es una sorpresa de amor...
Pero ahora, mis amigos, la sorpresa es que ya me tengo que ir
porque se me acaba el tiempo.
Jugetonas y juguetones, seguimos hablando de juguetes...
¡en el próximo consultorio!