088 - Confianza en ti
Confianza en ti
LOCUTOR
A continuación,
nuestro habitual espacio
“El consultorio sexual de la doctora Miralles”.
DOCTORA
Amigas, amigos,
¿qué tal?
¿Cómo están ustedes?
¿Y cómo están, especialmente,
los tímidos y las tímidas?
Porque en el anterior programa
comenzamos a hablar de eso,
de la timidez.
Y hoy, antes de llegar a la emisora,
ya estaban sonando los teléfonos…
DOCTORA
Lo que les decía…
Veamos quién llama… ¿Aló?
TÍMIDA
Una tímida, doctora.
Yo estuve oyendo
el otro programa del chico
que no se atrevía a hablar con las chicas.
Y a mí me pasa lo mismo,
pero al revés, con los chicos.
DOCTORA
Ay, la timidez.
Escúchame, muchacha.
Lo primero que tenemos
que conocer y descubrir
son las causas de por qué
somos tan tímidas o tan tímidos.
TÍMIDA
¿Y cuáles son esas causas, doctora?
Explíqueme…
DOCTORA
Pues mira,
a veces la timidez viene
cuando pasamos de niña a adolescente,
o de adolescente a joven…
Los cambios de edad
nos vuelven inseguros
y la inseguridad es madre de la timidez.
¿Qué edad tienes tú?
TÍMIDA
Catorce y voy para quince.
DOCTORA
Claro, y a esa edad
está cambiando todo tu cuerpo.
Y te miras en el espejo
y no te gusta tu nuevo cuerpo.
Y eso provoca también inseguridad y timidez.
DOCTORA
Espera, muchacha,
que tengo otra llamada…
tal vez otra tímida… ¿Aló?
TÍMIDO
Un tímido, doctora, un ahuevado.
DOCTORA
No digas eso, muchacho,
no ofendas a las gallinas…
TÍMIDO
Lo que pasa, doctora,
es que yo creo
que la causa de mi timidez
se encuentra en la infancia.
DOCTORA
Sí, muchas veces
ese miedo a relacionarse
con los demás nace en la familia.
Un papá muy autoritario
que no permite ninguna iniciativa.
O una mamá muy sobreprotectora
que no deja correr ningún riesgo
a sus hijos
y menos a sus hijas.
TÍMIDO
También en la escuela, doctora…
De mí se rieron mucho en la escuela,
cuando chiquito…
DOCTORA
¿Y por qué se reían?
TÍMIDO
Porque yo soy muy cachetón…
Entonces, me decían “cara de nalga”…
Y se tronchaban de risa…
DOCTORA
Los niños son crueles…
Esas burlas generan mucha inseguridad.
Y todo eso produce timidez.
Hay muchas causas, claro,
pero en la familia y en la escuela
se cocinan la mayoría de ellas.
DOCTORA
Tenemos otra llamada… ¿aló?
JOVEN
Aló, doctora Miralles.
DOCTORA
Cuéntame, ¿tú también eres tímida?
JOVEN
Yo no, doctora.
Mi novio. Y por eso la llamo,
para que me dé unos tips para ayudarlo.
DOCTORA
Pues mira, yo pienso
que el mejor “tip” es el siguiente.
Los tímidos andan con la autoestima baja, bajísima.
Viven con el miedo al qué dirán,
con el temor a hacer el ridículo.
JOVEN
¿Entonces?
DOCTORA
Entonces, lo principal es ayudarles
a recuperar la confianza en sí mismos.
Y esto se logra acumulando experiencias positivas.
Y para lograr experiencias positivas,
hay que tener pensamientos positivos.
JOVEN
A ver, doctora, explíquese mejor.
DOCTORA
Si él te dice:
“Esto va a salir mal,
no voy a poder hacerlo”…
dile todo lo contrario.
Convéncelo:
“Tú puedes, claro que puedes.”
Dale cariño,
felicítalo cuando las cosas le salen bien,
y no des mucha importancia cuando le salen mal.
JOVEN
Esa onda me gusta, sí…
DOCTORA
Mira una cosa.
Una persona tímida
me confesó una vez
que lo que más le ayudaba a vencer el miedo
era decir que tenía miedo.
Sí, cuando le cuentas a tu pareja o a un amigo
que hacer tal cosa te da miedo…
es como si pincharas una pompa de jabón.
La timidez va desapareciendo.
EFECTO TELÉFONO
DOCTORA
¿Aló?
CHICO
Doctora…
¿y no es bueno ir donde un sicólogo?
DOCTORA
No sé,
yo pienso que el mejor sicólogo eres tú mismo.
¿Quién te conoce mejor que tú mismo?
Claro, si la timidez ya es enfermiza,
entonces busca ayuda profesional.
Pero en la mayoría de los casos,
con un esfuercito se va venciendo el “miedito”.
CHICO
Gracias, doctora.
Que Dios me la bendiga.
DOCTORA
Y que bendiga a todos los tímidos y las tímidas.
Y les repito el consejo:
piensen en positivo,
acumulen experiencias positivas.
¡Y en otro consultorio
me cuentan los éxitos obtenidos!
¡Buena suerte, mis queridos tímidos y tímidas!