066 - Ruth, me gustan los tragos
Ruth, me gustan los tragos
GENTE
¡Salud!...
Salud, Ruth.
RUTH
¡Que viva la fiesta y la cumpleañera!
GENTE
¡Y que beba!
JULIO
Deja de tomar, Ruth.
Es horrible una mujer borracha.
RUTH
¿Y tú qué hablas?
Tomas más que yo.
JULIO
Yo soy hombre y el trago no me afecta.
En cambio, tú ya te vas a caer.
RUTH
¿Caer?
Apostemos a quién se cae primero…
JULIO
Vamos.
Me haces pasar vergüenza.
RUTH
Julio me sacó a la fuerza de la fiesta de mi prima.
Yo sólo había tomado unas copas, no estaba borracha… ¡Antipático! Mañana le reclamaré, ahora voy a dormir…
HIJA 1
¿Cómo estás, mamá?
Anoche te pasaste de tragos.
RUTH
No, hijita.
Tu padre miente, no le gusta que la gente vea que soy una mujer agradable, interesante.
JULIO
Cada vez estás tomando más, Ruth.
Te descontrolas. Nunca más saldré contigo.
RUTH
Y así fue.
A partir de entonces, Julio iba solo a las fiestas.
RUTH
¿De dónde vienes, Julio?...
Seguro que tienes otra mujer.
JULIO
¿Qué te pasa, loca?
Fuera de mi camino
RUTH
Te odio
RUTH
La violencia y la soledad se fueron apoderando de mi vida.
Julio ya no me quería y yo no tuve más consuelo que…
RUTH ¡Ah!...
No me importa si tiene otra.
Que se vaya. Total, mis hijas nunca se irán de mi lado. ¡Salud, Ruth!
RUTH
Mi vida con Julio estaba perdida.
Él nunca se fue de la casa, pero era como si no me conociera. Mis hijas también tenían sus actividades: el colegio, el voleyball, las tareas escolares.
HIJAS
Adiós, mami.
Nos vemos en la noche. Un beso…
RUTH
Yo siempre fui ama de casa y ganaba alguito vendiendo cosméticos, ropa, preparaba dulces.
Me reprochaba a mí misma no haber estudiado algo, me hubiera gustado ser cosmetóloga. Pero la vida es así…cuando no se puede no se puede.
RUTH
Los años pasaron lentamente.
Mis hijas crecieron y se pusieron a estudiar una carrera. Ellas serán lo que yo nunca pude. Si ese tío viejo no me hubiera abusado, si mi madre hubiera sido distinta, otra sería mi vida. Yo crecí con miedo de todo, insegura, tímida…
RUTH NIÑA
No puedo…tengo miedo…
RUTH
Ni siquiera me explico cómo llegué a casarme con Julio.
Fue de puro milagro. Pero ya de eso hace mucho y no valió la pena. Hace unos días me sucedió algo terrible…
RUTH
Ah!
Necesito una copa para no volverme loca. Un traguito más… ¡Salud, Ruth!
HIJA 1
¡Mamá!
RUTH
HIJA 1
¿Qué te pasa, mamá?
¡Estás borracha!
RUTH
No, hija.
Sólo un poquito.
HIJA 1
¿Un poquito?
Mamá, yo sospechaba que algo te estaba pasando. ¡Pero que tomaras licor!
RUTH
Sólo hoy que encontré una botellita.
HIJA 1
Le voy a contar a mi padre.
RUTH
¿Tu padre?
Ese bruto, infeliz. Además, es la primera vez que yo...
HIJA 1
No te creo, mamá.
Veré si es verdad lo que dices…
RUTH
No entres a mi cuarto.
No.
HIJA 1
Mamá, ¿qué es esto?
Ron, aguardiente… basura. Ahora comprendo tus dolores de cabeza. Y el abandono de todo, de tus ventas, hasta de ti misma.
RUTH
No, hijita.
Te juro…
HIJA 1
Ven acá, mamá.
Mírate al espejo. Esa no eres tú, ¿cuántos años tienes? Pareces una anciana.
RUTH
Perdón, hijita.
Perdón…
RUTH
Mi hija mayor me descubrió, y ahora no me deja en paz.
HIJA 1
¿A ver, mamá?
Abre la boca. Si por lo menos te peinaras. ¿Cómo vas a salir así? Pareces una loca.
RUTH
No me trates igual que tu padre.
HIJA 1
Deja el licor, mamita.
Estás acabando con nuestras vidas. ¿No te importamos?
RUTH
Perdón, hijita.
No voy a tomar más.
RUTH
Pero no es verdad.
Ahora tomo más veces. Apenas mis hijas se van a estudiar, yo busco mi botella. Me siento sola, deprimida. He fallado a mis hijas, a mi marido. Lo peor es que ya el licor no me hace olvidar, estoy muerta. ¿Cómo me salvo de este infierno? No sé qué hacer. Y tú, ¿qué harías en mi lugar?
PRIMERA SOLUCIÓN
LOCUTORA
Primera solución…
RUTH
No me trates igual que tu padre.
HIJA 1
Deja el licor, mamita.
Estás acabando con nuestras vidas. ¿No te importamos?
RUTH
Perdón, hijita.
No voy a tomar más.
RUTH
Volví a tomar.
HIJA 1
¿Por qué no dejas este vicio, mamá?
JULIO
Qué vergüenza, una mujer borracha.
RUTH
Borracha y abandonada.
Pero cuando tomo mis copitas, soy otra. Me siento feliz. ¡Salud, Ruth!
RUTH
El otro día vino mi prima.
RUTH
¿Quieres un trago?
PRIMA
¿A esta hora?
RUTH
Primita, una copita nos abre el alma.
PRIMA
Tu hija me dijo que estabas mal, pero no sabía que…
RUTH
¿Que soy una borracha?
PRIMA
Busca ayuda, Ruth.
En el barrio hay un lugar para adicciones.
RUTH
¿Quieres que todos se enteren?
Ahí te obligan a contar tu vida delante de unos borrachos. No, prima. Yo puedo sola.
RUTH
Ella se fue y yo tomé un par de copitas más.
Me quedé dormida.
HIJAS
Mamá, mamá… ¡Otra vez lo mismo!
RUTH
Y cuando desperté…
HIJA 1
Mamá, ya no soportamos verte así.
HIJA 2
¿No tienes pena por nosotras?
Deja de tomar.
RUTH
Perdón, hijitas.
Ahora sí lo haré. ¡Lo juro!
RUTH
El sufrimiento de mis hijas me ayudó a dejar el licor.
Ellas estaban contentas y yo también. Un mes, dos meses… hasta que…
VECINA
Oye, Ruth.
Te cuento que tu marido está metido con…
RUTH
Desgraciado.
Ya no me importas. ¡Salud, Ruth!
RUTH
Al día siguiente me levanté tarde.
Mis hijas se habían ido y me sentí más sola que nunca. Esto no puede ser, no puedo seguir así. Cuando ellas regresaron… Perdón, hijitas. Denme otra oportunidad. Les juro que nunca más…
RUTH
Rompí todas las botellas que tenía.
Yo puedo controlarme, es sólo poner fuerza de voluntad. Sí, esta vez sí lo haré. Por mis hijas… nunca más volveré a tomar.
LOCUTORA
Cien mujeres en conflicto.
Una producción SERPAL. Escrita y dirigida por Tachi Arriola Iglesias. Edición y montaje, Carlos Romero.
SEGUNDA SOLUCIÓN
LOCUTORA
Segunda solución…
RUTH
No me trates igual que tu padre.
HIJA 1
Deja el licor, mamita.
Estás acabando con nuestras vidas. ¿No te importamos?
RUTH
Perdón, hijita.
No voy a tomar más.
RUTH
El que mis hijas se dieran cuenta me golpeó fuertemente.
Pasé varios días llorando, dejé de tomar, pero me sentía muy mal. Nunca había tenido una depresión semejante. Mis manos temblaban, no podía pensar bien…
RUTH
Sólo una copita.
Una nada más… Pero aunque tomara 10 copas, no me pasaba la tristeza. Mi esposo me trataba mal y mis hijas sufrían cada día más.
JULIO
Ya no se puede contigo.
¡Borracha, alcohólica!
RUTH
No soy alcohólica.
Yo puedo dejar de tomar cuando quiera.
HIJA 1
¿Cuándo, mamá?
¿Cuándo?
RUTH
Llegó un día que fue decisivo para mí.
HIJA 1
Mamá, tengo un novio.
Quiere conocerte, pero... no sabe nada de… eso.
RUTH
Hija, hijita.
Te prometo que no tomaré nada…
RUTH
Pero no pude cumplir mi promesa, porque el día de visita del novio tuve una fuerte depresión y tomé más que nunca… ¡Salud, hijita!
¡Salud con tu novio! RUTH
Fue un desastre y mi hija no volvió a hablarme.
Desesperada, llamé a mi prima.
RUTH
Primita, ayúdame, por favor.
RUTH
Mi prima conocía una organización para adicciones, Alcohólicos Anónimos.
Allá fuimos. El primer día me asusté, tenía vergüenza, pero todos me acogieron…
MUJER
Bienvenida, Ruth.
No tengas miedo, todas pasamos por lo mismo.
RUTH
Sentí que ese día empezaba una nueva vida.
Lloré mucho y me sentí aliviada cuando me escuché decir: “Estar acá es como abrir una ventana y respirar aire fresco.” Gracias… gracias por mí, por mis hijas… gracias.
LOCUTORA
Cien mujeres en conflicto.
Una producción SERPAL. Escrita y dirigida por Tachi Arriola Iglesias. Edición y montaje, Carlos Romero.
TERCERA SOLUCIÓN
LOCUTORA
Tercera solución…
RUTH
No me trates igual que tu padre.
HIJA 1
Deja el licor, mamita.
Estás acabando con nuestras vidas. ¿No te importamos?
RUTH
Perdón, hijita.
No voy a tomar más.
RUTH
Mis hijas me reclamaban y me prohibían tomar.
Me comprometí a dejar el licor… (PAUSA) Está bien, hijas… está bien…
RUTH
Sin embargo, después volvía a los tragos que me hacían olvidar la tristeza, la depresión... y dormir profundamente.
Mis hijas me llevaron a un hospital…
HIJA 1
Mamá, estás enferma.
Tienes que curarte.
RUTH
Yo me preguntaba, ¿curarme de qué?
Cuando era niña mi padre me daba cerveza y cuando me mareaba, todos me aplaudían…
RUTH
Y cuando conocí a Julio…
JULIO
Toma un traguito, Ruth.
Así te pones divertida, sexy, caliente…
RUTH
¿Y por qué ahora ya no soy divertida ni sexy?
¿Porque tiene otra mujer?
RUTH
En el hospital me dieron unas pastillas.
Descubrí que si las tomaba con licor me sentía volar, era el mejor momento para mí. Claro que tenía que esconderme de mis hijas.
HIJA 1
Mamita, ¿estás tomando tu medicina?
RUTH
Sí, hija.
Sí…
RUTH
Cuando me descubrieron, me quitaron las pastillas.
HIJA
Regresemos al hospital, mamá.
RUTH
No quiero ir.
Si alguna vez tomo es para animarme un poco.
HIJA 1
¿Alguna vez?
Todos los días. Yo me encargaré de que no vuelvas a hacerlo.
CONTROL
Mis hijas me vigilaban, mi marido me ignoraba.
Pero cuando ellas iban a estudiar, yo me escapaba y me encontraba con unas amigas que me alegraban la vida. No quería regresar a mi casa porque…
JULIO
Alcohólica, borracha.
HIJA 1
Mamá, deja de tomar.
RUTH
No voy a dejar mis copitas.
Yo soy grande y puedo hacer lo que quiero de mi vida. Total, mis hijas tienen novio y se van a ir de mi lado. Mi única compañía es mi botellita. ¿A quién le hacemos daño?
LOCUTORA
Cien mujeres en conflicto.
Una producción SERPAL. Escrita y dirigida por Tachi Arriola Iglesias. Edición y montaje, Carlos Romero.