058 - La reina de corazones (capitulo 2/5)
La reina de corazones
NARRADORA
John Brown, norteamericano y blanco, había sufrido un infarto.
Ya en el hospital público, descubrió que la doctora que iba a operarlo… era negra.
JOHN
Estoy en sus manos.
Esta negra me arrancará el corazón como en los sacrificios salvajes que hacen en África. Si tuviera un seguro privado me operarían verdaderos médicos… Yo, un ciudadano norteamericano, tengo que estar en manos de esta negra…
DOCTORA
Señor Brown, todo está listo.
Pronto lo van a llevar a la sala de operaciones…
JOHN
¿Sala de operaciones?...
¡No, no!
DOCTORA
Le aplicarán una inyección.
Se sentirá mareado, como flotando… y olvidará cualquier miedo.
NARRADORA
Ya en el quirófano, John Brown empezó a ver que las enfermeras y los enfermeros vestidos de verde se movían lentamente desdibujándose como si fueran de gelatina.
Entró en pánico cuando se dio cuenta de que todos eran negros…
ENFERMERA
¿Señor Brown?
¿Qué le pasa?... ¡Contésteme!... Doctora Jones, venga por favor…
NARRADORA
La doctora Roberta Jones se acercó rápidamente.
Hacía un momento había revisado al paciente y todo parecía bien.
DOCTORA
¿Señor Brown?...
No se preocupe, enfermera. Es un poco de susto… Es comprensible en su estado. ¿Cómo van sus signos vitales?
ENFERMERO
Ningún problema, doctora.
Presión normal, está aceptando bien la anestesia.
NARRADORA
John Brown flotaba en la nube química del tranquilizante.
Poco a poco, su cerebro se hundió en las tinieblas.
DOCTORA
¿Todo en orden para la operación?
NARRADORA
La doctora Roberta Jones acababa de ser nombrada Jefa de Cardiología del hospital.
Era robusta, pero con un pulso tan delicado y exacto como el de un relojero suizo.
NARRADORA
La doctora miró detenidamente al paciente.
Era un hombre blanco. Un blanco de Tennessee. Su vida de mujer negra no había sido fácil en un mundo de blancos.
POLICÍA
Los niños de color por la puerta trasera.
Cuidado, no pisen el jardín. En fila y por atrás, ¿no entienden?
NIÑA
Tonta, negra tonta.
NIÑO
Vete de aquí, no te queremos.
MUJER 1
¡Qué escándalo!
Eso de la igualdad con los negros es una vergüenza nacional.
MUJER 2
Míralos nomás, si parecen animalillos.
Por lo menos, los separan en los salones de clases y en los buses…
NARRADORA
Mujer y negra.
DOCTORA
Sólo me hubiera faltado una pierna de madera y ser lesbiana para completar la marginación.
NARRADORA
La doctora Roberta Jones había sufrido todas las amarguras comunes de una negra pobre: nació en el ghetto, fue violada antes de los catorce años y apaleada por su padre en la niñez.
PADRE
Eres una negra bruta y fea…seguramente serás puta como tu madre.
NARRADORA
La doctora Jones se veía a sí misma en un rincón del desconchado apartamento donde vivían, escondida tras el mueble del televisor sin poder huir.
Recordaba el rostro deformado por la furia de su padre, el agudo escozor de los golpes de la hebilla, y el cinturón mordiéndole los brazos y la cara.
ENFERMERO
¿Doctora Jones?...
¿Doctora Jones?...
DOCTORA
¿Sí?
ENFERMERO
El paciente está listo para el trasplante.
¿Comenzamos?
DOCTORA
Sí.
Comencemos la operación.