MESOPOTAMIA 5: El Imperio Asirio
La siguiente historia tiene lugar entre el 1813 y el 609 a.C.
PERO ESO ES OTRA HISTORIA
EL IMPERIO ASIRIO
Muchas tribus nómadas semitas se asentaron al norte de Mesopotamia a principios del III milenio a.C., en la zona llamada Subartu.
Primero fue una zona dominada por los acadios y tras la caída de la III Dinastía de Ur, pasaría a estar regida por amoritas.
Los primeros reyes asirios, encabezados por Tudia, vivían en tiendas de campaña. Pero poco a poco irían dando paso a una civilización cada vez más compleja.
1) EL IMPERIO ASIRIO ANTIGUO
El primer gran rey de Asiria fue Samsi-Adad I. Se ve que el tipo era fan de Sargón, y se puso a conquistar territorio como un loco, destruyendo entre otros el Reino de Yamkhad. Sin embargo, el Reino de Alepo le paró por el oeste y el Reino de Esnunna por el sureste.
Supongo que recordaréis el caos que era Mesopotamia en aquel momento, con Larsa e Isín en guerra constante.
Samsi-Adad retuvo mucho territorio durante su vida, pero su hijo Isme-Dagan no fue tan competente. Eshnunna, Mari y Alepo cargaron todo lo que pudieron contra este incipiente imperio para recuperar sus posiciones.
Pero es Hammurabi, rey de Babilonia, quien consigue reducir a Asiria a una mera provincia babilónica.
Entre el 1600 y el 1650 a.C. se crean en la Anatolia unos reinos que se fusionan en el Reino de Hatti. Hablo, por supuesto, de los hititas. Aún no serán un problema, pero luego tocarían bastante los cojones.
A partir del 1570 a.C. Babilonia, y por ende, Asiria, pasaría a formar parte del reino babilónico de los casitas. Poco después tenemos la unificación de otros reinos random en el norte que eran los hurritas,
y que forman el Reino de Mitanni alrededor del 1500 a.C. Este reino se hizo tan poderoso que fue capaz de eclipsar a los asirios más de dos siglos.
Lo que estáis escuchando ahora es un himno hurriano, probablemente la primera melodía de la que se tiene constancia.
Fue escrita en cuneiforme alrededor del año 1400 a.C. Se sabe que para esta época ya había instrumentos de música, como arpas o liras.
También tambores, trompetas o flautas. Aunque bueno, flautas hay desde la prehistoria, pues es el instrumento más antiguo que se conoce.
"Bueno, deja de... babosearme lo que viene siendo el micrófono"
Fue de esta gente, los hurritas, de los que los asirios aprendieron el uso del hierro antes que sus vecinos sureños. Y eso les daría una gran ventaja en las futuras guerras.
Y no sólo aprendieron de metalurgia, también construyeron armas de guerra como torres o arietes. Durante este tiempo pasó algo importante: los Hititas, gobernados por el rey Subiluliuma I, se cargaron a los Mitannos de Tushratta en las llamadas 1ª y 2ª Guerra Siria. Asiria, sin competencia por el norte, se quedó con muchas de estas ciudades y empezó a ganar preponderancia.
Y entonces llegamos al reinado del rey casita Burnaburias II, que como ya conté en el episodio anterior, casó a su hijo con una princesa asiria, Muballitat Sherua, hija del gobernante vasallo asirio Assur-Uballit I.
Se cree que intentaban aliarse para luchar contra los suteos, otra tribu nómada que se dedicaba a matar a sus correos y comerciantes.
Sin embargo, la alianza no duró demasiado porque cuando el hijo de la princesa, Karahardash, fue a reinar Babilonia, unos nobles se lo cargaron porque no querían tener de rey a un sangre asiria.
Pusieron a otro rey 100% casita, y claro, el Assur-Uballit se pilló un rebote de la hostia y comenzó una guerra que acabaría con Asiria independizándose de Babilonia.
"Esto parece un culebrón"
2) EL IMPERIO ASIRIO MEDIO
Assur-Uballit puso a su hijo, Kurigalzu II, como rey en el trono de Babilonia. Para este tiempo, los Mitanni habían caído en desgracia debido al afán expansionista de Supiluliuma, que también se metió en guerra contra los egipcios.
Este vacío de poder fue aprovechado por las tribus nómadas, especialmente de arameos, que fueron haciéndose un hueco en las zonas más guays de Mesopotamia.
Los reinados de Asiria se basaban en la autoridad real. El rey era el sacerdote y el administrador elegido por el Dios Assur, su dios principal.
Assur era representado con el árbol de la vida, pues era el dios de la vida vegetal, aunque esto iría cambiando hasta ser representante del Sol y convertirse en un dios guerrero.
También en su mitología destacan los Lamassu, toros androcéfalos alados que eran los seguratas espirituales de edificios y ciudades.
Los reyes eran ayudados por los Cancilleres, como ministros, y por los Grandes Visires, que se encargaban de controlar la información por todo el reino.
En el Harén Real, donde vivían las mujeres importantes de la clase alta, tenían especial importancia los eunucos. Estos eran hombres castrados que las cuidaban.
Muy a menudo surgían intrigas palaciegas o revueltas originados por las ambiciones de estos, que querían influir sobre las reinas y concubinas.
"Eso es una mafia"
El derecho consuetudinario, aquel que no está escrito pero que es costumbre, era muy parecido al babilónico de Hammurabi, aunque había cosas diferentes, como el Levirato, es decir, que la viuda sin hijos tenía que casarse con el hermano de su marido.
Si Hammurabi fue duro con sus penas, los Asirios lo fueron aún más: lo típico eran las condenas a muerte o las mutilaciones.
"Manda cojones"
Es a partir del 1274 a.C., con el reinado de Salmanasar I, cuando llegamos a la época de los ‘grandes conquistadores'. Salmanasar I fue el primero en enfrentarse a un nuevo enemigo: el país de Urartu, en la actual Armenia, junto al lago de Van.
Y también tiene el mérito de haberse cargado al Reino de Mitanni para siempre. Para evitar que resucitase trasladaron a la población a otros sitios y la diseminaron, y pusieron a colonos asirios en su lugar.
Estas deportaciones serían muy habituales en los reinados asirios, aunque quizá el más famoso es el Destierro a Babilonia de Nabucodonosor II, pero aún queda cerca de medio milenio para eso.
Tras Salmanasar I llegó Tukulti-Ninurta I, y con él el apogeo del Imperio Asirio Medio. Sometió a los pueblos de los Montes Zagros con toda su crueldad y pilló toda la madera que pudo.
Para Asiria, la guerra sólo era una forma de comercio, solo que en vez de usar el verbo pagar, se usaba el verbo matar.
(Muy bonito, sí señor).
En el año 1234 a.C. Asiria ocupó Babilonia, que pasó a ser provincia asiria. Lo cierto es que fue el rey babilonio Kashtiliash IV el que empezó, al ocupar algunas ciudades del norte.
Como castigo, Tukilti asaltó la ciudad, le llevó prisionero a Asiria, impuso gobernantes asirios por toda la zona y se quedó con la estatua de Marduk, su dios principal babilonio.
Aunque en cuneiforme no se aprecie mucho la epicidad, esta victoria fue grabada en un poema llamado 'La Gesta de Tukulti-Ninurta'.
"No importa lo que realices... Lo más importante es dar... el... el EXTRA. FUAAAAAA"
Aunque bueno, el hijo del rey casita, Kadashmanharbe II, echó a los asirios poco después y Babilonia volvió a ser independiente.
Aquí empieza la decadencia de este Imperio Medio. Tukulti es asesinado por su propio hijo, un tal Asurnasirpal, y otro de sus hijos, Asur-Nadin-Apli, sube al trono. Apenas dura tres años.
A partir de aquí se suceden reinados cortos de varios ineptos que no hacen más que hacer decaer el imperio.
En estos años, además, tiene lugar la invasión de los Pueblos del Mar, provenientes de Europa, que comenzaron a destrozarlo todo como locos.
Los hititas murieron para siempre, entre otros pueblos, y poco después la Babilonia de los casitas fue tomada por los Elamitas. Aquí empieza para ellos la II Dinastía de Isín.
Y tras toda esta mierda llega Asur Dan, que devuelve la estabilidad al imperio asirio, y más adelante llegaría Tiglat-Pileser I, que se dio de leches con todos.
Luchó contra estos Pueblos del Mar, contra una tribu llamada Mushki, contra Urartu y contra los arameos de Canaan, a quienes arrebató ciudades como Biblos o Sidón.
También luchó contra la Babilonia de Nabucodonosor I haciéndose con su ciudad. Los sucesores de Tiglat fueron reyes bastante mediocres, y no lograron impedir que Urartu o los aremeos se expandieran.
La expansión aramea fue bastante importante durante estos años, pues tomaron algunas ciudades importantes. Una de ellas fue Babilonia, donde 400 años después comenzaría su última dinastía, la caldea.
A la muerte de Tiglat volvió la crisis. Asur-Bel-Kala apoyó a la Babilonia de Adad-Apla-Iddina, para hacer frente a estos arameos caldeos y parece que hubo un tiempo de paz entre estas dos regiones. Aunque la hambruna y los saqueos nómadas estaban debilitando a ambos.
Tras casi un siglo de decadencia, Asur-Dan II fue el último rey de este Imperio Medio. El chaval pareció despertar de la ensoñación asiria mientras todo se iba a tomar por el culo.
Emprendió grandes campañas fuera de sus fronteras y realizó una extensa reforma agrícola y ganadera, con lo que el imperio volvió a crecer. Aquí empieza el imperio nuevo.
3) EL IMPERIO ASIRIO NUEVO
Adad-Nirari II, hijo de Asur-Dan II, dio comienzo al nuevo periodo de esplendor de Asiria. Él y sus sucesores lucharon contra aremeos, Urartu, unos neohititas que aparecieron en los Montes Tauro, y un nuevo enemigo por el este, los medos, que en el futuro se convertirían en el Imperio Persa.
Asurnasirpal II guerreó mucho pero también construyó mucho. Destacan palacios y templos en Assur, y santuarios en Nínive.
Incluso hasta construyó una nueva capital, llamada Kalakh o Kalhku. Hoy se llama Nimrud, o se llamaba, porque lo poco que quedaba de ella lo ha dinamitado el Daesh a principios de este año.
"¿Pero estamos locos o qué?"
Allí había un Palacio Real, un jardín botánico o hasta un zoológico lleno de animales exóticos traídos de diferentes partes del mundo.
Salmanasar III tuvo mucha manía a los Sirios por lo que se ve. Que se habían coaligado, Israel incluida, para ir contra Asiria.
Salmanasar se emperró en conquistarles, pero el poderoso Reino Arameo de Damasco, Ben-Hadad II, le dio para el pelo en la Batalla de Qarqar. No sería hasta casi el final de su reinado cuando lograría someter a esta gente.
Babilonia, por su parte, estaba en plena guerra dinástica. Salmanasar se limitó a meter algo de mano y a firmar una alianza con el vencedor: Marduk-zakir-Sumi.
En el 827 a.C. su hijo Asur-Dan-Apli se rebeló contra él y comenzó una guerra civil en Asiria. El vencedor fue su hermano, Samsi-Adad V. Pero su prematura muerte hizo que su mujer, Samuramat se encargara de la regencia.
Y aunque reinase pocos años, parece ser que fue muy importante, ya que podría tener relación con la Semíramis de las leyendas griegas, famosa por sus grandes obras arquitectónicas.
Con solo 9 años, el hijo de estos dos, Adad-Nirari III, comenzó a reinar. El chaval hizo campañas contra Damasco y contra Babilonia, pero se ve que se arrepintió y comenzó a tratarles bien a estos últimos.
De hecho, permitió el culto a Marduk o a Nabu en Nínive. Esto le hizo ser conocido como un rey prudente, sabio y defensor de estas culturas, pero a la vez temido por sus enemigos.
"Si sigue así va a llegar lejos."
El chaval tuvo varios hijos, que reinaron sucesivamente, pero que no estuvieron a la altura.
El Reino de Urartu, en pleno apogeo, empezó a tocarles los cojones de nuevo. Otro de sus hijos, que heredó el trono tiempo después, Tiglat-Pileser III, se tomó esto de mandar muy en serio y el tío lo petó.
Sus conquistas abarcaron la mayor parte del mundo conocido por los antiguos, y Asiria despuntó como nunca.
En el sur de Mesopotamia estaban los arameo-caldeos, que amenazaban el reino de Babilonia, reinada por Nabu-Nasir.
En el oeste estaban los reinos sirios, apoyados por Urartu, que querían dar un poco por el culo a los asirios.
¿Lo consiguieron? No. Tiglat tomó la región, Israel incluida, la dividió en seis distritos militares y tuvieron que pagarle tributos.
Nabu-Mukin-Zeri, un caldeo que dio un golpe de estado y se hizo con el trono de Babilonia, motivó la intervención de Tiglat, que consiguió someter a diferentes tribus del sur que se estaban haciendo fuertes en la región.
Pero no quiso tenerles bajo su yugo, sino que creó una doble monarquía personal asiria-babilónica. Con el apoyo del clero de Marduk, Tiglat se nombró rey de Babilonia con el nombre de Pulu.
Es aquí cuando empieza la IX dinastía de Babilonia, la del sometimiento de Asiria y comenzando el Imperio Asirio-Babilónico.
Para entender esto hay que tener en cuenta que para los asirios muchas de las tradiciones, cultura o dioses son de origen babilonio. Las relaciones asirio-babilónicas, ambas semitas, siempre fueron muy complicadas.
Por un lado querían conquistarla siempre, pero por otro la respetaban, porque ahí estaban como sus influencias más ancestrales.
Esta cultura siempre había fascinado a los dirigentes asirios, era como una atracción casi prohibida. En el fondo eran culturas hermanadas, y de ahí tanto respeto.
El problema del imperio asirio tiene que ver con sus conquistas. Nunca lograron crear un imperio cohesionado. Y es que mientras los egipcios más que conquistar, asimilaban, con cierto grado de tolerancia, estos eran unos brutos de la hostia.
Lo destruían todo, ponían tributos muy duros y sometían a los prisioneros a muchos suplicios. Esto se traducía en muchísimas revueltas.
También es cierto que los pueblos a los que se tuvo que enfrentar estaban bastante desarrollados culturalmente.
Para evitar todo esto, Tiglat-Pileser III usó mucho las deportaciones en masa, con la intención de romper la resistencia, y sustituirlos por colonos.
"Cuánto cabrón"
Pero las rebeliones continuaron, especialmente internas, hasta la llegada de Sargón II, que comenzó la dinastía asiria de los sargónidas probablemente gracias a un golpe de estado contra el rey entonces rey Salmanasar V.
Le tocó gobernar en una época convulsa, primero con sublevaciones de Damasco, y después de ciudades filisteas, fenicias e israelitas.
No consiguió tomar las principales fortalezas de Urartu, construidas en la alta montaña, pero les dejó tan débiles que dejaron de ser una amenaza.
Un tipo del País del Mar llamado Marduk Apla Idinna II, mejor conocido como Merodac-Baladán, se hizo con la corona babilónica y a Sargón esto no le moló ni un pelo. Así que tomó la ciudad y el tipo este huyó hacia las marismas del sur.
"Dímelo a la cara, y yo... te la rompo"
Con esto, Sargón II también se coronó como rey de Asiria y Babilonia, y convirtió a la dinastía sargónida en la más importante y exitosa de Asiria. Además construyó una nueva capital: Dur Sharrukin, y una bonita ciudadela.
El siguiente sargónida, Senaquerib, su hijo, tuvo que sofocar una revuelta en Babilonia comenzaba por el puto Merodac-Baladán, que quería la revancha.
Senaquerib fue a por él, pero logró huir otra vez hacia el País del Mar. Eso sí, como castigo, Senaquerib fue a su ciudad de origen de este tipo, Bit-Yakin, y la arrasó por completo. Así eran los sargónidas.
Pero no todo fueron luchas. A éste también le gustó embellecer ciudades, y a la que más tiempo dedicó fue a la ancestral Nínive, su nueva capital.
Para abastecer de agua esta ciudad construyó el que se cree que es el acueducto más antiguo de la historia el de Jerwan.
El caso es que tras el episodio de Merodak-Baladán, puso como rey de Babilonia a un títere babilonio educado en Asiria, Bel-Ibni.
Sin embargo, este chico se volvió un poco pro-babilónico, así que Senaquerib lo sustituyó por su hijo Assur-Nadin-Shumi, quien ejerció un férreo control en la Baja Mesopotamia.
Peeero, los elamitas se lo cargaron e impusieron un rey suyo en la ciudad. Imaginaos el cabreo de Senaquerib.
"La persona que suba pa'rriba y pase algo a mi hijo... Se va a vé, se va a vé en un follón que no sabe ni dónde se ha metio"
Culpó a los babilonios por no haberlo protegido, y hasta la polla ya de todos, arrasó Babilonia en el 690 a.C.
Los asirios estaban flipando con la reacción de su rey. ¿Dónde estaba aquel respeto ancestral hacia la ciudad de Babilonia? Aquello sentó muy mal, era un mal augurio que traería maldiciones para Asiria.
Para evitar cualquier maldición uno de sus hijos se lo cargó en el 681 a.C. Es entonces cuando empieza una breve guerra civil de 6 meses entre sus hermanos.
Asarhadón es el ganador, y además consiguió lo impensable. Fue a vengarse de Egipto por haber provocado muchas revueltas en la zona del Mediterráneo y llegó hasta la capital, Menfis.
Su sometimiento sólo duró un año, pero coño, logro desbloqueado.
Lo más importante de su reinado fue la reconstrucción de Babilonia. Estaba bastante preocupado por las maldiciones y quería hacer algo de bien en la zona.
Además tuvo paz con Elam y con Urartu, con quien compartió un enemigo en común: los cimerios; y hasta exportó de tierras indias algodón y lana.
Pero el chaval enfermó y acabó diñándola. Fue su madre, Naqia, de gran influencia en la corte, quien tuvo que poner orden para que no estallase otra puta guerra civil dinástica. Y la tía lo consiguió. Su nieto se hizo con el trono.
Asurbanipal II logró penetrar en Egipto y llegar hasta Tebas, y hasta pudo poner punto y final a la historia de Elam al eliminar al rey Teuman.
Su hermano, gobernador de Babilonia, se rebeló, así que no le quedó otra que cargárselo. Tras eso puso en el trono de Babilonia a Kandalanu, el que sería el último rey de la IX dinastía babilónica.
Tuvo un reino enorme en su poder, pero prefirió dedicar su vida a otra cosa: leer. Era un rey bastante culto, y creó la primera biblioteca de la historia, la de su palacio de Nínive.
Se dedicó, junto con sus escribas, a recopilar todos los textos que encontraba, pasarlos a limpio y conservarlos. Gracias a esto ahora sabemos muchas cosas del pasado de Mesopotamia.
Tras su reinado, sus dos hijos se metieron en una guerra civil para ver quién gobernaba. Además llegaron nuevos enemigos por el norte, los escitas.
Esta debilidad fue aprovechada por el rey caldeo de Babilonia Nabopolasar, que pudo recuperar su independencia en el 626 a.C., dando origen al Imperio Neobabilónico.
Nabopolasar se alió con los Medos, gobernados por el rey Ciaxares, y juntos fueron a por Asiria. Las tropas de ambos ejércitos fueron poco a poco marchando hacia el corazón del imperio Asirio.
No tardaron mucho en sitiar y destruir su ciudad más poderosa, Nínive.
Su último rey, Sin-Shar-Ishkun, murió en el 612 a.C., pero el imperio resistió aún 3 años más, con Ashur-Uballit II, cercado en la ciudad de Harrán.
Este era un oficial asirio que se había autoproclamado rey cuando el otro murió. En el 609 a.C. consiguen destruir su último reducto.
Los asirios supervivientes se retiraron más allá del Éufrates y Asiria desapareció por completo.
Su territorio pasó a formar parte de Babilonia y de Egipto, mientras que los Medos -no estaban interesados en la zona- se replegaron. A partir de aquí, sin el yugo asirio, Babilonia sólo podía crecer.