MESOPOTAMIA 1: Sumeria y la edad de los metales
La edad de los metales es un período de tiempo intermedio entre el Neolítico y la historia en sí. La metalurgia surgió bastante pronto en algunos pueblos de Mesopotamia, pero tardó bastante en
llegar al resto del mundo.
¿Y qué es Mesopotamia para ser tan guay?
Pues es un territorio con forma de media luna situado entre dos ríos: el Tigris y el Éufrates.
Estos ríos convertian esta zona de Oriente medio en un lugar cojonudo para el cultivo.
De ahí que se la llame el Creciente fértil.
Entre las primeras culturas neolíticas de esta zona encontramos a la aún aldeana cultura Halaf.
Que destaca por sus cerámicas y figurillas representando a la Venus de la fertilidad,
y la cultura Hassuna Samarra, famosa gracias a Timón y Pumbaa.
Las casas pasaron de ser una simple estancia a tener varias habitaciones y patios interiores.
Hasta horneaban pan y domesticaban vacas, cerdos y onagros.
Poco después llegó la cultura El Obeid, que comenzó a expandirse por Oriente próximo y que sería el
primer estadio de la civilización sumeria.
Destaca la construcción de los primeros templos, construídos en honor a la diosa madre Innana,
también conocida como Ishtar en el período asirio.
Destacan figuritas, algunas de arcilla y otras ya de cobre.
Pero por lo que más llaman la atención son porque tienen cabeza de serpiente,
aunque más bien parecen...
Esta cultura introdujo el regadío y el arado, y la productividad aumentó,
lo que hizo también que aumentase la población de la región.
Y esta región al sur de Mesopotamia era conocida como Sumer,
y junto a ella aparecieron la persa-elam, y la semítica Akkad.
Y en la zona norte de Mesopotamia se la llamó Subartu.
El cobre, un metal muy típico del Mediterráneo, ya era conocido desde hace mucho antes,
sin embargo alrededor del 4000 a.C., descubrieron que antes que trabajar el metal a base de martillazos,
era mejor fundirlo y darle forma después.
Y tras eso, usaron también otros metales como el oro y la plata, familiares del cobre.
Aunque solo decorativamente, porque no eran demasiado resistentes.
El caso es que los excedentes de producción de alimentos
y la demanda de este tipo de metales favoreció el comercio.
Por ejemplo tenían relaciones con pueblos de Anatolia, en la actual Turquía,
donde abundan los metales.
O pueblos de los montes Zagros, entre las actuales Irak e Irán.
Llegaron incluso hasta las montañas del Hindú Kush, en Afganistán,
Donde se encontraban las famosas piedras lapis lázuli.
Creían que contenían los espíritus de los dioses. Y se usaron hasta el Renacimiento como tinte azul
para pinturas y vidrieras.
Una cosa que escaseaba en Sumeria eran árboles, de ahí que construyeran sus casas con tierra y paja.
Su comercio se extendió hasta regiones como las de Amurru o Canaan, más o menos por el Líbano,
donde abundan los cedros.
Sus creencias también cambiaron con el descubrimiento de la metalurgia,
dejaron de creer tanto en las diosas madres típicas del Neolítico,
y las cambiaron por deidades más demiúrgicas, modificadoras de materia.
Imaginaban el mundo como una cúpula con el firmamento, rodeada por un mar primordial,
donde flotaba el disco que formaba la Tierra.
Bajo esta había otra cúpula inversa llamada Inframundo.
Según su mitología, los dioses crearon a los humanos para que les sirvieran,
pero se liberaron cuando empezaron a ser muchos.
Durante esta edad del cobre, hubo una ciudad que destacaba en la región de Sumer, y que ya mencioné
en el episodio anterior.
Uruk, junto al Éufrates, que extendió una cultura común por muchos pueblos de Oriente próximo.
No se sabe mucho acerca de su sociedad, pero se cree que era una sociedad igualitaria,
sin clases sociales ni mierdas por el estilo.
Aún no había reyes, pero sí un administrador o gobernador, al que le llamaban En o Ensi,
o Patesi en algunos sitios.
Nace el Estado como forma de organización política.
(¡¡¡Aaaah, políticaaa!!!)
Fue aquí donde apareció la primera forma de escritura: la pictográfica.
Básicamente eran símbolos que todo el mundo podía entender, escritos en tablillas de arcilla.
Surgió como forma de contabilidad y administración mayormente.
También había sellos con los que la gente marcaba cosas en plan: Esto es mío, PAM, sello.
Nace la propiedad privada, de una manera aún un tanto primitiva.
Este sello evolucionaría hasta el sello cilíndrico, para hacer fácilmente motivos decorativos.
He aquí un ejemplo de firma de contrato.
Esta gente ya tenía barcos y navegaba, pero puede que lo más importante de este período fuese algo tan simple como la invención de la rueda
La rueda posibilitó el comercio entre diferentes ciudades de la región de Sumer.
Crearon carros y empezaron a domesticar caballos,
y camellos.
Sobre el 3500 a.C., a algún genio se le ocurrió mezclar el cobre con otro metal llamado estaño.
La aleación resultante fue una cosa llamada bronce, más resistente y apta para hacer clavos,
espadas y objetos para cortar cabezas en general.
El período Yemdet Nasr, es un período de transición entre el de Uruk y el período dinástico-arcaico,
o proto-dinástico.
En este tiempo fue produciéndose un distanciamiento entre las regiones del norte y del sur de Mesopotamia,
que hasta entonces habían compartido una cultura común.
Parece ser que la inmigración proveniente de diferentes sitios de Arabia o de los montes Zagros
fue haciendo estas ciudades más eclécticas.
Es aquí cuando se puede hablar de las primeras ciudades-estado.
Cada ciudad era autónoma y funcionaba como un pequeño país.
Comenzarían a tener su propio rey, templo y dioses.
Destacan Ur, Eridú, Larsa, Uruk, Umma, Isín, Nippur, Kish, o Babilonia.
Por el 3300 a.C., la escritura evolucionó de los simples pictogramas a caracteres más avanzados.
Estos pictogramas no eran adecuados para escribir conceptos abstractos, verbos o tiempos.
Así que comenzaron a usar ciertos símbolos con valor fonético-silábico.
Nace la escritura cuneiforme.
Este es el origen del idioma sumerio escrito, que formaría parte de la cultura sumeria y de otras venideras.
Se podría decir que aquí abandonamos la prehistoria y entramos en la historia propiamente dicha.
Pero la escritura no fue tan influyente en la sociedad como otro invento, la cerveza.
(¡La cerveza, que buena está!)
En el año 2900 a.C. hubo en la baja Mesopotamia una inundación de la hostia que dicen que puede ser lo que
dio origen al mito del diluvio universal, y al famoso arca de Noé.
(Enlaces al puto arca ya, enlaces al arca).
Durante este período que dura más de 600 años y del que se sabe bastante poco, nace la primera civilización
urbana, la civilización sumeria.
Era un conjunto de unas 30 ciudades-estado, con misma lengua pero con diferentes reyes, dioses o zonas de cultivo.
Las ciudades situadas junto a la orilla de los grades ríos fueron creciendo en población.
La inundación volvió a esas zonas más fértiles y la gente de pueblos del interior se fue trasladando a esas zonas.
La escritura sumeria sigue teniendo una función más administrativa, pero también se usa para otras cosas como:
movidas religiosas, sucesos históricos o hasta textos mitológicos.
Incluso hay una tablilla de arcilla encontrada en Nippur que podría ser considerado el primer manual de medicina de la historia.
También eran unos cracks en matemáticas, no solo conocían el círculo de 360º,
sino que también desarrollaron un sistema de cálculo sexagesimal, basado en múltiplos de 60,
debido a su forma de contar las cosas, no con dedos, sino con falanges.
Aún hoy día usamos este sistema para medir cosas como la hora, de 60 minutos, o los años, de 12 meses.
Estos tíos hasta controlaban de astronomía. Ya sabían que había 5 planetas, los únicos que se pueden ver a simple vista.
Fueron los primeros en tener una visión heliocéntrica del sistema solar, es decir, que la Tierra giraba en torno al Sol.
Algo que en Occidente tardaría unos cuantos siglos en descubrirse.
(Aquí hay... hay nivel).
En una inscripción del año 2600 a.C., aparece por primera vez la palabra "Lugal", que en sumerio significa rey o gobernante.
Se cree que mientras el Ensi administraba la ciudad, el Lugal ganaba terreno en cuanto a lo militar, e incluso en cuanto a lo sacerdotal.
Pero no solo en una ciudad en concreto sino en un ámbito más regional.
Y con los Lugales aparecieron los palacios, que junto al templo, organizarían la vida de la sociedad mesopotámica.
Estas ciudades-estado se organizaban en anillos, el primero estaba amurallado, y era donde vivía la mayor parte de la población,
organizados en torno a un templo, o también en torno a los incipientes zigurats: la morada de los dioses,
que aún no eran tan altos como este.
Hay zigurats antiguos como el de Sialk, en Elam, el Templo Blanco de Uruk, o el Oval Khafaje.
Pero nada que ver con los que se construirían tiempo después.
También había mercados donde la gente intercambiaba productos mediante el trueque.
El siguiente anillo eran las tierras de cultivo del exterior, y luego estaban las fronteras entre las diferentes ciudades,
cuyo control era bastante disputado.
Los ciudadanos construían sus casas con ladrillos de adobe, argamasa, y yeso.
Buenas vistas no tenían, ni siquiera tenían ventanas. Todas eran bastante parecidas entre ellas,
la puerta conducía a un patio interior donde estaban las diferentes habitaciones para cada familia.
Aunque tenían sus cuartos, ellos preferían dormir en los tejados, donde hacía más fresquito.
Cada ciudad se identificaba con un dios diferente, por lo que había miles.
Por ejemplo, la ya mencionada Innana, Ki, diosa de la tierra, Enlil, señor de las tormentas, o Anu, dios del cielo,
que de ahí viene el nombre de los Anunnaki.
En la sección "Mitos y leyendas" descubriremos más acerca de la mitología sumeria y sobre estos curiosos seres del espacio.
Y hablando de mitos y leyendas, en esta época aparece un poema épico sobre uno de los reyes de la primera dinastía de Uruk: Gilgamesh.
En el se cuenta su viaje en busca de la inmortalidad, y se mete en líos con los dioses, que mandan a Enkidu a matarle, pero al final se hacen amigos.
A este rey se le atribuye la construcción de las murallas más antiguas de Sumeria, las de Uruk.
También se dice que este rey vivió más de 100 años, mito o no, lo cierto es que este poema es la obra literaria más antigua que se conoce.
Y luego también está el juego real de Ur, probablemente el segundo juego de mesa más antiguo de la historia.
Parece ser que el primero podría ser el "Senet" egipcio.
Hubo muchas rivalidades entre las diferentes ciudades-estado, y Uruk dejó de ser la hegemónica.
No se sabe mucho acerca de esta época, pero lo único seguro es que se daban hostias como panes.
De ahí que comenzaran a construir las primeras murallas para protegerse.
Entre los documentos de la época destaca la Estela de los buitres, que narra una pequeña guerra entre
las ciudades de Lagash y Umma, alrededor del 2525 a.C., probablemente la primera guerra de la que se tiene constancia.
Lagash, gobernada por el rey Eannatum ganó, y parece que se convirtió en la ciudad más grande de la época.
Gracias a esta tablilla sabemos cosas de los ejércitos sumerios, llevaban lanzas y cascos de cobre, y armaduras de cuero.
Alrededor del 2300 a.C., el rey de Lagash era Urukagina, famoso por reformas como menos impuestos para el pueblo, y menos privilegios para los monarcas.
Pero entonces llegó Lugalzagesi, rey de Uma, y otra vez comenzó el torbellino de hostias.
El Lugalzagesi este le partió la cara al Urukagina y se hizo con el control de toda Sumer.
Además, trasladó la capital a Uruk, y no conforme con eso, fue a por más ciudades, como Kis y Sin, o Mari.
(¡Marichocho!)
Sin embargo, su hegemonía no duraría mucho. En el año 2350 a.C., un usurpador tomó el poder de la ciudad norteña de Kis.
Era Sargón, de la región de Akkad. Se dice que Sargón era un copero, el que sirve copas, vamos.
En la corte del rey de Kis, Urzababa. Un día se cabreó, le mandó a la mierda y dió un golpe de estado.
(¡Quieto todo el mundo!)
Sargón de Akkad hablaba acadio por lo que se deduce que era semita. Los semitas se habían ido asentando en Mesopotamia,
especialmente en la parte norte, desde el 3000 a.C., procedentes posiblemente de Arabia.
Según la Biblia, los semitas eran descendientes del primer hijo de Noé: Sem. Y hablando de Biblia,
se cree que Sargón pudo tener un origen parecido al de Moisés, siendo abandonado en una canasta por el río.
El caso es que fundó una nueva capital llamada Agadé en el año 2340 a.C.
No se sabe bien dónde estaba, pero desde allí se lanzó a conquistar no solo Sumeria sino también la vecina Elam,
llegando hasta su capital: Susa. Y es que también llegó hasta Ebla, en Siria, un pequeño reino al norte de Canaan.
Sargón entró en Uruk, y venció a Lugalzagesi, al que le humilló paseándole como a un perrito por medio desierto hasta el templo del Nil, en Nippur,
donde lo ató a lo alto de un poste para que todos le escupieran.
Tras esto, Sargón consiguió unificar toda la cuenca de Mesopotamia bajo un mismo mandato en el 2334 a.C.
Tiempo después se le conocería como Sargón el Grande. Comienza el Imperio acadio.