¿Quién inventó las palabras?- CuriosaMente 7
Julieta le decía a Romeo: “¿Qué importa un nombre? Eso a lo que le llamamos Rosa olería
igual de dulce aunque tuviera cualquier otro nombre.” Cada idioma tiene una palabra distinta
para cada cosa. Parece que la palabra no tiene nada que ver con el objeto, o sea que el signo
es arbitrario, como decía Saussure. Si las palabras no dependen de las cosas,
entonces ¿Quién inventó las palabras? La respuesta sencilla es… nadie lo sabe.
Curiosamente.
Ejem.. pero nosotros no nos conformamos con respuestas como esa ¿verdad?. Igual que con
el origen del hombre, la mitología también ofrece algunas respuestas.
Según las historias bíblicas, Dios le pidió a Adán que nombrara a todas las criaturas
del mundo. Todos en el mundo estaban tan contentos hablando el mismo idioma que se propusieron
hacer un proyecto en común: una torresota en Babel. A Dios no le gustó la idea y confundió
todas las lenguas. Según la mitología nórdica los tres hijos
del dios Borr hicieron a las primeras personas con la madera de dos árboles que se encontraron.
El primer dios les dio espíritu, el segundo sentimientos, y el tercero, el habla.
Para los Bantúes, en África, todos los idiomas surgieron una vez que la gente pasó por una
hambruna tan terrible que empezaron a hablar puras borucas y a dispersarse. Y de esas borucas
surgieron las lenguas. Por cierto ¿es lo mismo lenguaje y lengua?
No: El lenguaje es cualquier sistema de comunicación, no necesariamente hablado. Puede ser químico,
como en muchos insectos, o de otros tipos. La lengua es una forma de lenguaje humano,
con reglas y un vocabulario específicos. Cada lengua tiene su habla y, muchas veces,
su escritura. De la escritura es un poco más sencillo encontrar
el origen, porque sí queda un registro físico. Lo primero que escribieron los seres humanos
no fueron sonidos, sino números. La verdadera escritura de palabras empezó en el año 3200
antes de Cristo en Mesopotamia, y fue la famosa escritura cuneiforme, cuyos rasgos parecían
pequeñas cuñas. Mira. Esta es la cara de una vaca o buey,
tal como la dibujaban los antiguos egipcios. Después, así escribían el mismo animal
los fenicios, al que llamaban “Alf” y los hebreos “Aleph”. Al parecer era más
fácil dibujarlo de lado. Luego los griegos tomaron esa misma imagen, la rotaron un poco
más, y la llamaron “Alfa”. ¿Ya la reconociste? Además, ya no significaba “buey”, sino
el sonido “A”. Cuando los romanos invadieron Grecia, tomaron el ALFA-beto de ellos, y en
latín la letra Alfa se convirtió simplemente en “A”. Y del latín pasó al español
que hablamos nosotros. La escritura de todas las letras del abecedario tiene una historia
interesante que se puede rastrear miles de años atrás. Pero ¿y el habla? ¿Cuándo
empezó? Seguramente mucho tiempo antes y ¿cómo?
Como no hay evidencia física, los lingüistas no se ponen de acuerdo y existen dos ideas
principales. Unos dicen que, como en la historia de Babel, originalmente había una sola lengua
madre (el Idioma protosapiens), y conforme los pueblos se fueron dispersando, las lenguas
se fueron diversificando. La otra idea propone que una vez que nos expandimos más allá
de África, surgieron las primeras lenguas en África, Medio Oriente, Europa y Asia.
(FASTIDIADO) ¡Pero CÓMO surgió o surgieron esas lenguas madre! (TRANQUILO) Ejem… pues
aquí exponemos tres de las teorías que nos parecen más interesantes:
* La GESTUAL. Dice que la lengua surgió a partir de las señas y ademanes que hacían
nuestros ancestros, parecidas a las que hacen los otros primates para comunicarse. Tanto
los simios como nosotros movemos la boca y emitimos sonidos al mover las manos. Esta
idea se refuerza por el hecho de que las “neuronas espejo” de nuestro cerebro, relacionadas
con la imitación y el aprendizaje se encuentran también en el área de Broca, una de las
áreas más importantes para poder hablar. * La teoría de DEJAR AL BEBÉ dice que a
diferencia de las peludas mamás chimpancés a las que sus bebés pueden colgarse todo
el día, las mamás prehistóricas a veces tenían que dejar al bebé, entonces tenían
que hacerles cariños y arrumacos para hacerles saber que no los estaban abandonando. Como
el lenguaje siempre se desarrolla desde temprana edad, es probable que esta teoría tenga algo
de cierto. * Las teorías EVOLUTIVAS y del SIMIO AUTO-DOMESTICADO
sugieren que que, al proveerse de entornos más seguros, nuestros ancestros pudieron
“relajar” zonas del cerebro que servían para comunicación más estereotipada, como
la de otros animales, y permitir que los sonidos y el orden en el que se emitían fueran más
creativos. Además, las necesidades sociales se fueron haciendo más importantes que la
mera supervivencia.
Noam Chomsky es un lingüista que hizo notar lo maravilloso que es que podamos construir
un número infinito de frases, cuentos, y libros con un número limitado de palabras
y unas cuantas reglas gramaticales. También notó que no tenemos que conscientemente saber
esas reglas para aprender a hablar, por lo que dedujo que la estructura básica de la
lengua tenía que ser biológica, no aprendida, sino heredada genéticamente. Llama la atención
que los “niños ferales”, o sea, que fueron criados por animales, si se reintegran a la
sociedad después de los 12 años, ya no pueden aprender una lengua.
Por otro lado, una lengua puede surgir espontáneamente. En los años 80, el gobierno de Nicaragua
creó la primera escuela para niños sordos del país. Aunque les quisieron enseñar un
lenguaje de señas en español, los niños desarrollaron su propio idioma, llevándolo
a tan alto nivel de complejidad que sus mismos profesores no podían entenderlo. ¡CuriosaMente!
Si te interesa el tema de la lengua, nuestros amigos del canal Habías Pensado tienen un
interesante video al respecto. ¡Visítalo!