Los siete infantes de Lara. Esta leyenda es de Castilla y es una de las más antiguas de España. Gonzalo Gustioz tenía siete hijos, los siete infantes de Lara. Eran jóvenes, fuertes y muy buenos caballeros.
Un día, en una boda, hubo una pelea. Uno de los hermanos se enfrentó a la novia, doña Lambra, y a su familia. Doña Lambra se sintió humillada y quiso venganza. Su marido, que era el tío de los infantes, preparó un plan terrible.
Primero envió a Gonzalo, el padre, a Córdoba con una carta. En la carta pedía al rey musulmán que lo encerrara en prisión. Después, llevó a los siete hermanos a una batalla, sabiendo que iban a perder. Los siete hermanos murieron.
En Córdoba, en la prisión, Gonzalo recibió la terrible noticia. Allí conoció a una mujer y tuvieron un hijo, Mudarra. Años después, Mudarra buscó al tío traidor y vengó a sus hermanos