Leo pensó: "Necesito bajar mi cometa del árbol". Entonces, tuvo una idea. Se quitó un zapato y pensó: "Voy a lanzar mi zapato al árbol. Así mi cometa se moverá y bajará".
Cogió el zapato con la mano y lo lanzó con fuerza hacia arriba, hacia el árbol, hacia las ramas donde estaba la cometa. El zapato subió volando por el aire. Subió y subió y llegó hasta las ramas del árbol. Pero entonces pasó algo muy extraño.
El zapato también se quedó enganchado en el árbol, justo al lado de la cometa. Leo miró hacia arriba muy sorprendido y vio dos cosas enganchadas en el árbol, la cometa roja y su zapato