Después de aquel incidente, algunos compañeros empezaron a sentirse incómodos con la actitud de Hugo. Les gustaba que fuera valiente, pero no que decidiera las cosas por ellos sin preguntar primero. Su amigo Marcos le dijo con cuidado que a veces prefería resolver sus propios problemas, aunque le costara mucho esfuerzo. Hugo escuchó las palabras, pero no les dio mucha importancia en ese momento.
Él solo quería ayudar a sus amigos