×

우리는 LingQ를 개선하기 위해서 쿠키를 사용합니다. 사이트를 방문함으로써 당신은 동의합니다 쿠키 정책.

Caso 63 - Primera Temporada, T1E9 – Text to read

Caso 63 - Primera Temporada, T1E9

스페인어의 lesson to practice reading

지금 본 레슨 학습 시작

T1E9

Caso 63, episodio 9. Entrelazamiento.

31 de octubre del 2022, 11.55 horas.

Grabo esta cinta para luego ordenar mis ideas.

Quiero registrar todo este proceso extraño.

Grabar me da perspectiva, me da clara.

Hace unos minutos acabo de renunciar a mi cargo en la unidad de psiquiatría.

¿Fue eso o someterme a un sumario desgastante que terminaría con mi carrera?

Ahora, hace algunos minutos, luego de salir de mi oficina donde trabajé por 12 años,

me he sentido extrañamente aliviada.

Es la última vez que voy a estar en esta parte del hospital.

En mi jardín secreto.

Siguiendo la lógica del paciente 63, si esto, si este momento fuera un vórtex, como él llama,

saldrían de acá dos líneas de tiempo.

Una, en la que voy a mi casa, comienzo a buscar trabajo e intento recuperar mi vida.

Y otra, en la cual intento entender por qué una simple mentira ha resonado en mí

y me ha hecho perder mi centro.

Hoy en la mañana tuve un encuentro con Gaspar Marín, con el verdadero Gaspar Marín.

Resulta que efectivamente es un escritor aficionado de ciencia ficción, pero no fue nuestro paciente.

Lo cual significa que el señor Reuter, bueno, que el caso 63,

utilizó su identidad para zafarse de nosotros.

Si Pedro Reuter no existe, ni tampoco ese Gaspar Marín que decía habernos engañado,

entonces todo lo que ha ocurrido hasta ahora no es más que el juego de un pobre tipo.

Un nadie.

Pero ese nadie, sea quien sea, me llamó.

Mi primera reacción fue colgarle, pero insistió en que a lo menos merezco saber cuál es la verdad.

Promete que después de esa reunión nunca más voy a saber de él.

No sé si es una buena decisión.

No sé si es peligroso o estúpido de mi parte.

Aún no estoy segura de que sea una buena idea.

En realidad, de un tiempo a esta parte no estoy segura de nada.

Para el registro, doctora Elisa Aldunate, sesión número 9, 31 de octubre, 17.30 horas.

El ficticio caso 63, sesión extraordinaria.

Veo que sigues con ese hábito de registrar tu vida.

Te doy solamente 10 minutos.

De acuerdo.

Si no me equivoco, estás llena de preguntas, Beatriz.

Supongo que puedo llamarte por tu nombre, ¿no? Ya no estamos en una relación médico-paciente.

¿Tienes alguna idea de lo que provocaste?

¿Qué quieres? ¿Qué es todo esto?

Sé que fuiste a ver a Gaspar Marín.

Me has estado siguiendo, claro.

Sé que necesitas una explicación.

No, ¿sabes qué?

Beatriz.

¿Qué estoy haciendo?

Tienes que escucharme.

¿Para qué? ¿Para qué todo esto? ¿Una nueva mentira sobre una nueva mentira?

No.

No tengo idea quién eres.

Pedro, yo...

No sé si te llamas así, ni siquiera sé si te llamas Pedro.

Sí, me llamo Pedro.

Bueno, me cagaste la vida, Pedro.

Fui entrenado para viajar en el tiempo.

Fui entrenado para alterar el vórtex de María Baitía el 24 de noviembre en el vuelo Latam 6433 de las 17.33.

Fui entrenado para contactarte y convencerte de que me ayudaras.

Y también fui entrenado para tener una puerta de escape. Escúchame.

Fui entrenado para tener una puerta de escape en caso de que las cosas no salieran bien.

Tú comenzaste a divulgar y a hacer pública mi presencia en esta línea.

Comenzaste a invitar gente a nuestras sesiones.

De pronto comencé a escuchar a los funcionarios del hospital diciendo que tú estabas convencida.

Me preguntaban el número ganador de la lotería.

Un par de internos que sabían todo de mí me preguntaron en qué acciones de la bolsa debía invertir.

Supe que habías comenzado a poner en peligro nuestra misión.

Mucha gente creyendo en un viajero del tiempo produciría sin querer cambios.

Y esos cambios producirían líneas de tiempo anómalas.

Líneas parásitas, accesorias, líneas de tiempo que no se pueden ver.

Líneas huérfanas. Malos finales en donde Pegaso no se detenía.

Tuve que tomar la puerta de escape.

En el entrenamiento le decían la suplantación.

Escúchame.

Buscamos un perfil de la época que pudiera servir de pantalla.

Un escritor de ciencia ficción no muy conocido. Un escritor de foro de internet. Nadie famoso.

Y obtuvimos ese perfil tan interesante de Gaspar Marín.

No, no quiero escuchar más.

En caso de que mucha gente supiera de mí tenía que desacreditarte.

Dejarle claro a todos que yo mentía y que tú habías caído en una trampa.

Ergo, no hay tal viajero.

Solo un mentiroso y una mala profesional.

Se acabó.

No tuve salida. Fue lo mejor para los dos.

Me voy. Basta.

Mirá, aquí adentro hay una grabadora.

Todo lo que necesitas saber está ahí.

Si no lo abres, no nos volveremos a ver.

Por favor, tómalo.

Gracias.

Adiós, Pedro.

Adiós.

Aquí están los nombres de mis padres y su correo para que les escribas y ellos puedan conocerse.

Loco y mierda.

Supongo que tienes muchas preguntas. Creo que llegó el momento de que te pongas a la mesa.

¿Qué quieres?

¿Qué quieres?

¿Qué quieres?

¿Qué quieres?

¿Qué quieres?

Supongo que tienes muchas preguntas. Creo que llegó el momento de decirte cosas importantes.

¿Qué estoy haciendo con la mierda?

Es complicado lo que te voy a decir, pero trataré de ser lo más claro posible.

En mi vida hay dos líneas de tiempo.

La línea de tiempo que dejé, la línea donde no podré volver, y esta línea.

La línea donde tú escuchas esta grabación.

Donde yo irrumpí en tu vida y la cambié para bien o para mal.

Aquí viene lo extraño.

Es la línea original, donde murió mi mujer afectada por Pegaso.

Supongo que tengo que decirte esto.

Tú.

Tú eres esa mujer.

Tú eres esa mujer.

Tú eres esa mujer y al mismo tiempo no lo eres.

Es complicado y al mismo tiempo simple.

Tenemos que usar bien las palabras.

No existe el viaje en el tiempo.

Existe saltar de universo en progresión a un punto anterior de otro universo en progresión.

En el 2062 me quedé solo.

Y me listé como viajero en el tiempo.

Ya te expliqué que un requisito fue que tenía que tener sueños el evento Garnier-Malette.

Y efectivamente yo soñaba.

Soñaba con mi mujer joven en una ciudad de un mundo diferente al mío.

Cuando me dijeron que no eran sueños, sino ecos de una línea de universo diferente.

Me sorprendió saber que esa mujer en ese otro universo, la mujer a la que debería contactar.

Tú eras igual a mi mujer recientemente perdida.

Viajar en el tiempo implica saltar a otro universo, pero en ese otro universo uno vuelve a encontrarse con las mismas personas.

Pero no exactamente en los mismos roles.

Si en mi universo original tú eras médico y yo agrónomo.

Y estábamos casados y tú falleciste por Pegaso.

En ese universo nuevo estás tú, de nuevo, pero eres psiquiatra y yo tu paciente.

Y en otro universo yo morí y tú viajaste en el tiempo.

No lo sé, solo sé que en todos los universos migramos las mismas entidades.

Somos versiones de diferentes películas con los mismos personajes.

En mi mundo yo te amé Beatriz.

Vivimos juntos mucho tiempo.

Sobrevivimos a lo malo en el futuro y disfrutamos lo bueno.

También se repiten los objetos.

Ella también tuvo un viejo gorro de piel de oveja y orejeras que amaba.

Decía que era el único que le mantenía caliente las orejas.

Y también lo perdió en un viaje que hicimos a los fiordos de Noruega.

Y yo también al verla morir la abracé y le dije, no te vayas.

Vamos a nuestros fiordos, vamos a encontrar tu gorro.

Todo está mezclado, personajes, situaciones, destinos.

Todo se mezcla y eso, lejos de asustarnos, debería hacernos sentir bien.

No, pero yo no lo sé.

No, Pedro. No me siento bien.

Sea cual sea el universo, dos seres migran y se encuentran.

Lo llamamos entrelazamiento.

En el entrenamiento estudié mucho sobre ti en este universo.

Era una nueva oportunidad de estar con la persona que amaba.

Por eso me eligieron.

Porque el entrelazamiento ya había ocurrido antes.

A veces vemos a alguien y sabemos que lo conocemos.

En este universo es un extraño en la mesa de un café.

En otro universo será la persona con que compartirás toda la vida.

Quizá tú lo sientes.

La sensación intuitiva que estamos de una forma u otra predestinados.

Pero todo es frágil.

Tú, al ir a buscarme hoy a hablar con Gaspar Marín, a que se acerque a mí,

activaste sin querer una línea de tiempo hostil donde ese hombre, después de tu visita, quedó preocupado.

No olvidemos que ese escritor de ciencia ficción, y saber que lo suplantaron, ha despertado todos sus miedos y paranoias.

Él ha interpuesto una investigación y en este momento ya debe estar en el hospital.

Al preguntar por su impostor, revisará las cámaras de seguridad del hospital.

Y eso hará que muy pronto comience mi búsqueda.

Eso no me deja tiempo.

¿Qué quieres?

Tengo que tomar un vuelo antes de que eso ocurra.

Ahora todo depende de ti.

Debes sacar mi plasma del hospital e interceptar a María.

Después de que todo esto ocurra y visites a tu hermana, que por cierto se alairará de verte,

debes tomar un avión a Roma el 31 de diciembre.

Al llegar al aeropuerto, camina hasta el aeropuerto.

Al llegar al aeropuerto, camina hasta la estación de trenes y anda a la plataforma 23.

Yo te esperaré a las 16 horas.

Y entonces deberemos cerrar el evento Garnier Malet.

En un hotel, yo te voy a mostrar un dibujo de Pegaso,

para que yo pueda decirte al segundo o tercer día de conocernos en el hospital,

que tú lo soñaste.

Y que yo te voy a dar un beso.

Y al segundo o tercer día de conocernos en el hospital, que tú lo soñaste.

Y tú me contarás un recuerdo privado para que en el pasado yo te diga que lo sé.

Y a la mañana siguiente yo te llevaré un café.

Y te voy a mirar mientras duermes.

Y yo soñaré con eso.

Y por eso,

por haberte visto mientras dormías,

por haber soñado con eso,

me van a elegir como viajero del tiempo.

No tengo nada más que desearte suerte.

Si esto no funciona y se genera una línea sin salida donde esto no resulta y no nos encontramos...

Beatriz, tienes que saber que hice todo esto,

no por la humanidad.

No me importan los 7.800 millones de personas.

No me importa el futuro.

Me importas tú.

Si hice esto,

es porque he aprendido sistemáticamente a amarte en todas las líneas de tiempo.

Pero ahora lo único que importa es que todo depende de ti.

Protagonizada por Antonia Segers y Néstor Cantillana.

Creada por Julio Rojas.

La producción ejecutiva de Emisor Podcasting fue de Gabriel Polgatti y María Ignacia Davis.

Diseño de sonido Francisco Tapia, Alejandro Parada y Alex Vilches.

La música original es de Mowat.

Asistencia de guión Catalina Cerda.

Locución Patricio Gutiérrez.

Por Spotify.

La producción ejecutiva fue de Javier Piñol y Nacho Gil.

La supervisión de producción de Camila Justo.

Business Affairs, Ani Chocrón.

Marketing, Renata Lodi, Raúl González y Marta Rodríguez.

Comunicación y prensa, Débora Nara.

Editorial, Valentina Ruderman.

Legal, Samantha Moore y Windy Potter.

Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.org

Learn languages from TV shows, movies, news, articles and more! Try LingQ for FREE