¿Por qué el tiempo VUELA cuando nos divertimos? (y va tan lento cuando la pasamos mal)
¿Te ha pasado que estás esperando a que lleguen tus vacaciones y pareciera que
el tiempo se arrastra? Y cuando por fin llegan ¡se acaban en un parpadeo! ¿Por
qué a veces el tiempo pasa taaan lento? Y… ¿Por qué vuela el tiempo cuando te diviertes?
Esta pregunta fue propuesta por Daniel Larrea. Y este video es traído a ti por él y todos los
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única a nuestro canal lo puedes hacer a través del botón gracias en este video o a través de paypal,
busca el enlace en la descripción. Uno de nuestros muchos sentidos es
la cronocepción o nuestra capacidad para percibir el paso del tiempo. El paso de un
día o de las horas lo podemos saber por la posición en la que vemos el Sol. Pero ¿cómo
sabemos cuando ha pasado un minuto o cinco? Inténtalo, pon un cronómetro, sin ver el reloj
y sin contar adivina cuando ha pasado un minuto. Generalmente somos buenos para estimar el tiempo.
A diferencia de otros sentidos no tenemos órganos o receptores especializados y tampoco
sabemos exactamente en dónde procesamos el tiempo. No solo los humanos: otras especies,
como las ratas, tenemos un sistema que nos permite reconocer el transcurso del tiempo,
aunque no tenemos idea de cómo funciona. Si tenemos un sentido que nos permite
notar el paso del tiempo ¿por qué nuestra percepción cambia en ciertas circunstancias?
Pues hay varias explicaciones: Por ejemplo; al experimentar
situaciones negativas, amenazantes o de miedo nuestra amígdala reacciona y la actividad en
nuestro cerebro y cuerpo aumenta para actuar de manera más rápida. El mundo externo parece
ir más lento. Incluso cuando recordamos esas situaciones aparecen en cámara lenta.
También se ha visto que tu personalidad puede afectar cómo percibes el tiempo. A un grupo de
personas se les pidió… no hacer nada. Cuando se les preguntó cuánto tiempo estuvieron esperando
las personas más tranquilas reportaron desde dos minutos y medio, mientras que
las más impulsivas reportaron ¡hasta veinte minutos! Todas duraron siete minutos y medio.
Cuando no estás haciendo nada estás más atento a tu sentido de cronocepción y el tiempo pasa lento.
Pasa lo contrario cuando tienes muchas cosas que hacer: dejas de prestar atención al tiempo y sin
darte cuenta ya se acabó el día, tu cerebro lo interpreta como que el tiempo se acelera.
Seguro te ha pasado que estás resolviendo un problema de matemáticas y de pronto ya
se te terminó el tiempo para tu examen. Cuando una tarea requiere mucha de nuestra
energía y atención dejamos de vigilar otros aspectos, como el paso del tiempo
y podemos durar horas trabajando en algo. ¿Y qué pasa cuando la estás pasando bien?
Esas vacaciones a tierras lejanas te parece que pasaron en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando experimentamos cosas nuevas nuestro cerebro se tiene que concentrar en muchos
estímulos a la vez… dejamos de pensar en el tiempo y éste ¡se va volando!
La otra respuesta está en la dopamina. La dopamina es el neurotransmisor del placer
y la recompensa. Cuando la estás pasando muy bien tu cerebro libera mucha dopamina.
La dopamina interfiere en la función de tu reloj interno y lo vuelve más lento.
Mom ento… eso no tiene sentido, si sentimos que el tiempo pasa rápido ¿no debería nuestro reloj
interno acelerarse cuando la pasamos bien? Pues ocurre un poco lo contrario. Veámoslo
con un ejemplo. La Cenicienta andaba bien feliz baile y baile con el príncipe. Como se
la estaba pasando a todo dar su cerebro estaba liberando mucha dopamina. Cenicienta puede ver
cada detalle y analizar de forma más profunda la situación gracias a que la dopamina está haciendo
que su cerebro trabaje más despacio. Como el reloj interno de Cenicienta va más lento ella piensa que
nomás ha estado echando baile un ratito. Cuando suenan las campanadas de la medianoche Cenicienta
se sorprende de lo rápido que pasó el tiempo, huye velozmente y se queda en fachas a medio camino.
Así también nos pasa: tu cerebro piensa que solo han pasado treinta minutos,
pero ya llevas una hora jugando Candy Crush. Evidencia a favor de esta idea se ha visto en
los pacientes con Parkinson. Ellos tienen menos dopamina y tienen problemas para seguir un ritmo,
adelantándose a él, para ellos es como si el tiempo exterior pasara más lento.
Cuando te estás divirtiendo y el tiempo pasa volando es una forma en la que tu
cerebro modifica su actividad para permitirte disfrutar más de los momentos agradables.
Y ¿no te pasa que, aunque en su momento esas vacaciones exóticas y esos momentos
felices pasaron rapidísimo cuando las recuerdas en realidad sí duraron mucho
tiempo? Las nuevas experiencias y los momentos de felicidad forman muchas memorias y juzgamos
la duración de algo con base en la cantidad de memorias formadas. Muchos recuerdos representan
mucho tiempo en nuestra cabeza. Aunque las experiencias nuevas
y los buenos momentos parecen pasar muy rápido, te traerán una vida feliz
¡aunque la sientas más breve! ¡Curiosamente! Le mandamos un saludo especial a todos nuestros
mecenas y especialmente a: Adrian Ruiz Díaz, Alberto Campano, Daniel Guerrero, Daniel Larrea,
Erick Hernández, Esaú Bojorquez, Familia Rebollo Sainz, Felipe Retamales, Francisco Dueñas,
Francisco Tejeda, Javier Navarro, Lissete Ingelmo, Luis Malo , Lupita Orozco, Manuel Balderrabano,
Marco Ricardo Zunzunegui, Noemi Moreno, Oscar del grecco, Paulo Reynaldo, Pez goldfish,
Raúl Noriega, Raúl Sánchez, Rodrigo Castro, Tania Moreno, William Montenegro y 1832-MiguelJob.