Meditación para principiantes. 6 minutos.
Bienvenido a esta breve meditación. Busca un lugar cómodo, de preferencia silencioso,
donde puedas sentarte. Quizá en un cojín, con las piernas cruzadas, quizá una silla.
Siéntate con la espalda recta, en una posición que sea cómoda y al mismo tiempo te permita
permanecer alerta. Coloca las manos sobre tu regazo, una sobre otra, con las palmas
hacia arriba. Baja un poco tu mirada y permite que tus ojos
se relajen. Puedes cerrarlos si quieres. Respira profundamente un par de veces.
Nota las sensaciones en tu cuerpo. La presión en los puntos donde se apoya tu cuerpo, la
temperatura, el latir de tu corazón. Si notas tensión en algún área, inhala lentamente.
Y con la exhalación, imagina que la tensión abandona tu cuerpo en forma de una nube de
humo… Ahora centra tu atención en la respiración.
Intenta no controlarla, sino simplemente observarla. Siente cómo entra y sale el aire a través
de tu nariz. Mientras haces esto notarás que te vienen
a la mente pensamientos. Obsérvalos. No son buenos ni malos, no los juzgues. Pero tampoco
te aferres a ellos. Cada vez que notes que te has distraído, vuelve a enfocar tu atención
en la respiración. Los pensamientos son como pequeñas olas en el mar. Van y vienen. Nota
cómo no los produces voluntariamente… simplemente surgen.
Lo que sí puedes hacer, es elegir entre seguirlos, identificarte con ellos… o simplemente dejarlos
pasar. En este ejercicio vamos a dejarlos pasar. Cada que percibas que te has dejado
llevar por un pensamiento, una sensación o una emoción, simplemente reconócelo y
vuelve a enfocarte gentilmente en el presente, en la respiración.
Sigue estas instrucciones durante unos momentos, en silencio.
Si te distraes, vuelve a enfocarte en la respiración.
Recuerda siempre volver a enfocar tu atención.
Si te has dejado llevar por un pensamiento, vuelve tu atención a tu respiración.
Lentanante inhala y abre tus ojos. Exhala. ¿Cómo te sientes? ¿Qué efecto ha tenido
este ejercicio en tu cuerpo? ¿En tus emociones? ¿Y en tu mente? Te invitamos a que repitas
este ejercicio con tanta frecuencia como puedas, quizá aumentando el tiempo cada vez un poco
más: los beneficios son más notorios con la práctica constante.
Si te interesa seguir practicando, te dejamos algunos links en la descripción.