FAMILIA SIN FILTRO #3 - EL PRIMO
FAMILIA SIN FILTROS
¡Ey! ¿Qué onda?
Aquí, David. Las cosas se están poniendo muy locas en mi casa.
Mi mamá tiene mucho miedo de que se la coma un ejército de cucarachas.
No quiere dejar entrar a mi primo Toño,
que es hijo de mi tío Omar.
Mi tío Omar vive con nosotros, pero Toño no.
Y a mi mamá le choca que venga a la casa.
¿Qué más?
Mi mamá no ha dejado de pelearse con mi tío Omar.
A ver, Juana, déjame nada más hablarle a Toño a ver qué nos dice.
No, Toño, no, Omar.
No agarro la onda a este teléfono. Tiene palabras en español e inglés.
¿Cuáles cosas en inglés?
¿Te he contado que yo escribía en inglés?
Escribí canciones para Frank Sinatra.
Las iba a cantar, pero ya no le dio tiempo.
-¿Qué onda, pa? ¿Todo bien? -¡Hijo mío!
A ver, te paso a tu tía Juana, que quiere preguntarte algo.
A ver, Toñito, necesito de tu ayuda, por favor.
-Toño, ¿dónde está tu máscara? -¿Qué máscara?
Tu mascarilla. ¿No estás de repartidor?
No, no estoy usando máscara. Así es mi cara, tía.
Ya sé.
Estoy diciendo que es importante que te pongas una máscara,
un tapabocas, para que protejas a la familia.
No, no estoy usando, pero no te preocupes, tía,
yo creo que ya tengo covid.
Pero no importa, porque soy honesto.
-¿Eso qué tiene que ver? -Te extraño, hijo.
Hace mucho que no vienes a verme.
Toño, no quiero que vengas a mi casa si no traes mascarilla, ¿escuchaste?
Es muy peligroso para el abuelo.
No, no lo va a contagiar. ¿Qué va?
Pero ¿para qué tendría que ir a tu casa?
-Porque necesito un favor. -Ah, sí, tía, nomás dime.
A ver, me dice tu papá que puedes abrir cualquier puerta.
-Dile. -Es verdad?
Sí, es verdad.
¿Puedes venir a abrir la puerta de mi habitación?
Claro, tía, sí puedo. ¿Tienes la llave?
-¿Qué llave? -La llave de tu cuarto para abrirlo.
Toño, no tengo la llave. Está cerrada.
-¿No se necesita llave para abrir? -No, hijo...
O sea, yo puedo abrir la puerta, pero necesitaría la llave, tía.
¡Dios mío! Con la llave, yo también puedo abrir.
Entonces, ¿por qué no abres, tía? ¡Es muy fácil!
-O, si quieres, yo te enseño. -¿Qué?
-Por 100 pesos. -¡Toño!
No, me rindo. Tu hijo es un idiota, voy a hablarle a Don Miguel.
¿Qué hice malo o qué?
No le hagas caso, hijo. Ya sabes cómo es tu tía, se enojó nada más.
¡Qué gusto que hayas llamado! No me cuelgues.
El otro día, encontré un poema que te escribí hace muchos años.
Lo escribí en la casa de un primo de Ricky Martin.
¡Sí, me acuerdo!
-Eras recién nacido. -Ah, no, no me acuerdo.
Eras tan pequeñito, con esos ojos tan...
grandes.
Tu mamá te tenía en los brazos.
Era feliz y no lo sabía.
-¡Tienes tos, papá! -Es mi tos de siempre.
La tengo desde que me las tomaba bien fría con José José.
-No te preocupes. -Cuídate, jefe.
Hijo, te voy a leer el poema.
Mira, dice: Toño, mi hijo recién nacido,
estás en los brazos de tu madre, me miras con tus ojos perdidos,
miras fijamente a tu padre.
Espero que hagas algo bueno de tu vida,
que no seas un mensajero en bicicleta.
Pero, si, en la pandemia, repartes comida,
ponte una mascarilla en la jeta.
¡No, ma! ¡Parece que adivinaste el futuro, jefe!
Eras tan pequeño, con esos ojos tan
grandes.
Hijo, ¿por qué no vienes a trabajar conmigo en el estudio?
Te extraño mucho.
-Jefe, es que no sé nada de música. -Hijo, el talento se hereda.
Tú tienes oído absoluto.
Dime qué nota es esta. La...
-No sé. -No. Esto es un La.
No. ¿Y esta? A ver, esta.
-Re. -¿42?
Esto es un Re.
No, pero vas mejorando, hijo. Eso es muy importante,
y que estemos juntos, vamos a trabajar juntos,
como el Potrillo y Alejandro, como Emmanuel y su hijo, el güero.
Bueno, amigos, pues así las cosas en esta casa,
la pandemia está haciendo milagros. Hoy juntó a un papá con su hijo.
¿Quién sabe si en la próxima reunión vaya a salir de esta casa
el tema que una a todo el país en paz nacional?
Bueno, ya veremos.
Mientras, nos seguiremos peleando con las cucarachas. Bye.
Te extraño
Te echo de menos
Y ahí iría entrando el coro, que sería más o menos así como...
Desearía que estuvieras siempre conmigo
Con una guitarrita muy suavecita, muy sabrosa,
así como tipo bachata, que ahorita está de moda,
y la batería va creciendo...
Cada vez que pienso en ti
El saxofón...
Algo en nosotros dos